Apetito por el riesgo

El euro recupera un 13% desde mínimos y complica el camino del BCE

La moneda única retorna a los 1,20 billetes verdes, máximos de 2018

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La fortaleza mostrada por el euro en las últimas sesiones complica el camino del BCE. A una semana de la última reunión de política monetaria del año, la institución se enfrenta al reto de no decepcionar al mercado, que ha puesto precio a una nueva batería de estímulos, y frenar la fortaleza de la divisa comunitaria, que roza los 1,21 dólares, niveles de abril de 2018. Desde los mínimos del año el euro se aprecia un 13,12% en su cruce frente al dólar.

Los expertos de Bank of America explican que el comportamiento euro-dólar está cada vez más desalineado con la realidad económica. La robustez de la divisa europea contrasta con la evolución de los indicadores macroeconómicos, dado que la crisis económica en la eurozona está siendo más profunda que en Estados Unidos y la recuperación se prevé aún más débil. Las perspectivas que manejan desde la entidad arrojan una caída del PIB del 7% para la zona euro frente a la contracción del 3,5% de la primera economía del mundo en 2020. Con vistas al próximo año los expertos auguran un crecimiento del 3,9% para la región europea, por debajo del 4,5% que estiman para EE UU. En este escenario lo lógico sería que el euro perdiera vigor.

No obstante, el consenso del mercado coincide en señalar que la reciente fortaleza del euro ha venido explicada en gran medida por la venta de dólares, un movimiento que se ve reflejado por el comportamiento del índice dólar. Este indicador, que mide el valor de la moneda estadounidense frente a una cesta de seis grandes divisas (euro, yen, libra esterlina, dólar canadiense, corona sueca y franco suizo), ha tocado esta semana en niveles intradía su mínimo en 31 meses y desde marzo cae un 12%.

“El desarrollo de la vacuna ha aumentado las esperanzas de una recuperación económica y ha erosionado la demanda del dólar como activo refugio”, explican desde UBS. El departamento de análisis del banco suizo añade que las expectativas de nuevos estímulos por parte de la Reserva Federal han contribuido a la debilidad del dólar. A corto plazo, solo la incertidumbre en torno a la trayectoria de la pandemia ayudaría a amortiguar la tendencia a la baja del dólar aunque las perspectivas que manejan las firmas de análisis para 2021 apuntan a una mayor debilidad del billete verde. Desde UBS reconocen que aunque la recuperación mundial sigue siendo incierta, el retorno al crecimiento reduce el atractivo que para los inversores tiene el dólar. El mayor apetito por el riesgo, una tendencia que ya se ha dejado sentir en el mes de noviembre y que en las últimas sesiones se ha visto acelerada por el optimismo que existe sobre las perspectivas de un estímulo fiscal por parte del Ejecutivo de Joe Biden, contribuirá a prolongar la tendencia bajista de la divisa estadounidense. Desde Bank of America fijan como precio objetivo para el cambio del euro-dólar la horquilla de los 1,2-1,25 billetes verdes.

No solo la debilidad del billete verde justifica la apreciación del euro. La moneda común ha experimentado un repunte adicional ante las probabilidades aún inciertas de que Londres y Bruselas lleguen a un acuerdo para evitar un Brexit duro. Ni siquiera el veto de Polonia y Hungría a los presupuestos comunitarios que amenazan el fondo de recuperación ha restado brillo al euro, que sube un 9% en los últimos 12 meses. Marck McCormick, estratega de TD Securities, pide cautela y en declaraciones a Bloomberg señala que el mercado solo está poniendo en precio las buenas noticias y descartando las malas.

La última vez que el euro se aproximó a estos niveles fue el pasado septiembre, un movimiento que se vio corregido por la intervención de funcionarios del BCE. Los expertos se muestran escépticos con la posibilidad de que se pueda repetir este resultado. “No hay mucho que el BCE pueda hacer para afectar directamente al tipo de cambio. Lo más eficaz para frenar la apreciación del euro sería que pusiera fin a los problemas de comunicación y que en el marco de su revisión estratégica aclarara cómo puede continuar el QE una vez haya finalizado el programa de compras frente a la pandemia (PEPP)”, defienden desde Bank of America.

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