Francisco Martínez: “España tiene lagunas en sus infraestructuras”

El proyecto Repara 2.0 ha sido reconocido con el premio más innovador en el campo de las nuevas tecnologías

Francisco Martínez, director general de CHM Obras e Infraestructuras.
Francisco Martínez, director general de CHM Obras e Infraestructuras.

Desde hace año y medio dirige CHM Obras e Infraestructuras, en la que fue director de construcción durante más de 16 años. Francisco Martínez (Requena, Valencia, 1969) es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, profesión que asegura conocer al haber pasado por todos los puestos que engloba. Atiende a Cinco­Días desde la sede de la compañía en Alicante, el mismo día en el que Vicente Meseguer, director de empresas de CHM, y Cristina Ávila, responsable de sistemas de gestión e I+D+i, recogieron en Madrid el premio al proyecto empresarial más innovador en el campo de las nuevas tecnologías por el proyecto Repara 2.0, enfocado hacia el desarrollo de nuevas técnicas y sistemas de información para la rehabilitación sostenible de pavimentos y carreteras, que permite un enfriamiento de las superficies y, al mismo tiempo, de la temperatura ambiente

¿Qué importancia le dan ustedes a la innovación?

Siempre ha estado presente. Desde hace 20 años contamos con un departamento de innovación, y fruto de todo esto son los resultados que ahora tenemos. En los tiempos que corren, en los que los efectos climáticos tienen cada vez mayor importancia, hay que abordar estos temas. En nuestro caso, con materiales nuevos y con procesos que se adapten a las nuevas necesidades. Las ciudades cada vez están más masificadas y son más exigentes, y la calidad es un tema prioritario. En esta empresa tenemos experiencia en la construcción de carreteras, ferrocarriles, zonas aeroportuarias, conservación de infraestructuras, la edificación, los servicios urbanos y las obras hidráulicas. También hemos diversificado y hemos entrado en el sector de las industrias renovables, en la creación de parques fotovoltaicos.

Comentaba que las ciudades estaban masificadas, pero con la pandemia hay gente que se está planteando ir a vivir a zonas rurales, ¿se mantendrá esta tendencia?

Hay que ser sabio y tener una bolita mágica para averiguarlo. Vivimos un mundo complejo y puede ser que haya una vuelta al mundo rural, pero de la pandemia saldremos y el ser humano tiende a buscar el confort, y eso se encuentra en las ciudades. Volverán a estar masificadas. Por eso hay que cuidarlas, tratarlas y mejorarlas. Hay que hacer posible que haya un menor impacto de ruidos y de emisiones. Es importante mejorar las infraestructuras, trabajar para mejorar el confort de la gente, el ocio, la cultura, todo lo que implica y lo que busca una persona. Porque lo de ahora en el mundo rural es una escapatoria y solución temporal.

¿Un país dotado de construcción e infraestructuras es un país desarrollado?

Lo importante es que tengamos buenas infraestructuras. Tenemos casi 700.000 kilómetros de carreteras, un nivel de autovías importante, una red de ferrocarril potente, somos una referencia en cuanto a la alta velocidad. Estamos bien dotados, y la Administración hace un esfuerzo en mantenerlas, pero hay lagunas en las infraestructuras, en temas relacionados con el medioambiente, la depuración de aguas, el reciclaje, las energías renovables; pero no todo es obra lineal, también hay carencias en residencias y colegios. También hay mucha vivienda social por hacer y mucha vivienda por rehabilitar. Hay puntos sin comunicar, queda mucha tarea. Es uno de los motores de estos fondos de recuperación, y la construcción debe ir ligada a esa transformación medioambiental.

En esa misma línea se concibe Repara 2.0.

Hace cinco o seis años nos empezó a inquietar el desarrollo de materiales para combatir el cambio climático. El aumento de la temperatura medioambiental global en España era de uno o dos grados, y decidimos tenerlo en cuenta a la hora de desarrollar un pavimento sostenible, porque los firmes tradicionales absorbían la temperatura y por la noche no enfrían. Desarrollamos un material que absorbiera menos el calor, y comprobamos que la diferencia es de 15 grados menos, por lo que cuando llega la noche no desprende tanto calor. Además de combatir la isla de calor y el cambio climático, tiene otras reducciones importantes, como la emisión de ruidos y contaminación acústica. Con este firme no se tiene tanta sensación de calor; además, es un pavimento reflectante, por lo que mejora la iluminación del propio pavimento. Sustituimos el betún de petróleo por otros más sintéticos, y de noche hay sensación de más luz. Con todo ello, mejora las emisiones que lanzamos al entorno, y hará falta menos iluminación en la calle, se reducirá el uso de aires acondicionados al disminuir la temperatura ambiente y el tema de emisiones.

¿Lo han empezado a instalar ya?

Hemos ejecutado una prueba importante en Murcia, donde hemos puesto 25.000 metros de este pavimento, y está funcionando. La sensación es de menos efecto de calor, menos ruido y menos emisiones. Estamos demostrando la misma sensación que con los coches eléctricos, con una reducción de hasta tres decibelios. Es el mismo efecto que tanto buscamos con los coches eléctricos. En este momento tan complejo hay que apostar por la movilidad sostenible de las ciudades. El proyecto de Europa 2030 va en este sentido, para dejar un entorno lo más preservado posible.

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