TUI hace un descarado último intento de explotar la generosidad alemana

Negocia un rescate de 1.800 millones con Merkel

Llegada del Mein Shiff 2, de la naviera Tui Cruises y primer crucero que llega a la isla tras la pandemia de la Covid 19, a Santa Cruz de Tenerife, el martes día 10.
Llegada del Mein Shiff 2, de la naviera Tui Cruises y primer crucero que llega a la isla tras la pandemia de la Covid 19, a Santa Cruz de Tenerife, el martes día 10. EFE

TUI ha cancelado los viajes de Santa Claus a Laponia, pero su consejero delegado, Friedrich Joussen, podría recibir un regalo adelantado de Angela Merkel en forma de rescate de 1.800 millones. Con los mercados celebrando la vacuna de Pfizer y otras compañías ampliando capital, parece una bofetada festiva en la cara de los contribuyentes.

El mayor operador turístico de Europa, ciertamente puede alegar dificultades. Los ingresos se derrumbaron en un 98% interanual en su último trimestre debido a las restricciones. Joussen ha recortado costes en un 70%, y ya ha recibido del Gobierno 3.000 millones entre capital y créditos.

En un entorno de cero reservas, el nuevo dinero podría dar a Joussen seis meses de tiempo, asumiendo costes operativos de 300 millones mensuales. Ello podría mantener las luces encendidas hasta que haya una vacuna ampliamente disponible, las restricciones de viaje se suavicen y los veraneantes reanuden las reservas antes de la crucial temporada de verano.

Los nuevos fondos también podrían ayudar a abordar el problema de apalancamiento. TUI tiene una deuda neta de 5.900 millones, equivalente a unas 6 veces el ebitda de 2021. Al menos parte del capital extra será en forma de acciones u obligaciones convertibles. Rebajar el múltiplo a unas más manejables 4 veces implicaría recaudar 1.900 millones más de capital.

Aun así, probablemente podría recaudar todo eso de los accionistas, entre los que está el magnate ruso del acero Alexei Mordashov. Es cierto que una emisión de derechos de 1.900 millones equivaldría a casi tres cuartas partes de su valor de mercado, lo que implicaría una grave dilución para los que no acudieran. Pero retrasar esa dilución no es tarea del Gobierno.

Los mercados están ciertamente receptivos. La acción ha subido un quinto desde el lunes, y Lufthansa y Carnival están captando dinero. Al menos, Joussen puede esperar términos severos. En agosto, el Gobierno aplicó un interés del 9,5% en un bono convertible. Aunque eso puede aliviar la carga de los contribuyentes, los argumentos para defender más rescates parecen débiles.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías