El interés de AMD por los chips de Xilinx tiene pocos visos de éxito

Encajarían juntas, pero una oferta ahora, en plena guerra comercial, parecería oportunista

Chip de Xilinx.
Chip de Xilinx. reuters

El fabricante de chips Advanced Micro Devices (AMD) ha aprovechado al máximo las dificultades de Intel y ha ido creciendo en el mercado de PC y servidores. Y la posición dominante de Xilinx en los chips programables la convierte en una propiedad valiosa, dado el creciente interés de los centros de datos. Pero su fusión (como quiere AMD, según el WSJ) tiene su complejidad.

Sobre el papel, encajarían juntas. Los centros de datos están usando cada vez más múltiples tipos de chips (procesadores tradicionales, procesadores gráficos y programables) para acelerar el procesamiento y la entrega de datos, y es un mercado de 80.000 millones de dólares según la consultora Omdia. Un proveedor que cubra varios nichos podría hacer que los sistemas funcionen más rápido juntos, o que usen menos potencia que las ofertas de los rivales. Por eso, en parte, Intel compró Altera, rival de Xilinx, por 16.700 millones en 2015, y Nvidia está comprando el diseñador Arm por 40.000 millones.

Una oferta ahora parecería oportunista, lo que da a Xilinx una línea de defensa obvia. Ha caído en capitalización desde 2019 porque está atrapada en la guerra comercial. China supuso el 25% de sus ingresos en 2019. Eso hace que du valor real dependa de lo que suceda en las elecciones de EE UU, entre otras cosas.

Xilinx también puede argumentar que el precio de las acciones de AMD está inflado, lo que hace que sean una moneda poco atractiva. Los ingresos de AMD este año deberían ser más del doble de los de hace cinco, pero las acciones han subido más de 30 veces. Cotiza a un múltiplo de 54 veces, frente a las 18 de sus pares.

Eso da a Xilinx una razón para pedir una generosa prima, idealmente en efectivo. El problema es que un acuerdo comenzaría rápidamente a parecer imprudente para AMD. Con una prima del 30%, Xilinx tendría un valor de 33.000 millones. Los analistas esperan 975 millones de ganancias operativas en su próximo año fiscal. Con una tasa de impositiva del 15%, eso resulta en un mísero retorno del 2,5%. Es difícil ver cómo puede una fusión mover los interruptores de ambos lados.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías