Marta González (Teva): “Los medicamentos genéricos seguirán desapareciendo en España y Europa si el aumento de costes va a más”
El gigante israelí avisa de que el desabastecimiento de fármacos se agudizará si no se revisa al alza el precio de los productos regulados y eleva su apuesta por los innovadores


La multinacional farmacéutica israelí Teva estrenó 2025 con una nueva directora general en España, Marta González Casal (Pontevedra, 1979), la primera mujer que ocupa el cargo en el país. La directiva gallega “vuelve a casa” tras cinco años al frente de la filial portuguesa y uno como responsable del hub de los países de Europa del Este. Y llega en un momento clave: de apuesta por los fármacos innovadores (biológicos y biosimilares). La compañía, que prevé facturar este año 300 millones en España, en línea con la de 2024 (unos 16.800-17.400 millones global), quiere subir su peso en el negocio (al 50%) sin abandonar el de genéricos, donde es un gigante mundial. Presente en 26 países, cuenta con 49 plantas de fabricación y 22 centros de I+D. En España emplea a unos 1.000 trabajadores.
P. Hace dos semanas, una decena de compañías, entre ellas Teva, tomó la decisión de interponer una demanda contra la directiva de aguas residuales ante el Tribunal de Justicia de la UE. ¿Cuál es su impacto?
R. Hablamos de una directiva que afecta tanto a empresas farmacéuticas como a compañías de cosméticos, pero la forma de operar de ambas industrias no tiene nada que ver. Los cosméticos pueden repercutir en el producto final ese aumento de costes que va a generar. En nuestro caso, no lo podemos hacer [el precio de los medicamentos está regulado]. Nos están responsabilizando del 100% del producto que llega a las aguas residuales cuando no somos las únicas industrias que estamos afectando. Hay un pacto verde que tenemos que cumplir, pero toda esa inflación no la podemos repercutir. Es verdad que esto es distinto país por país: en algunos sí se puede; en España, no.
P. ¿Cómo afectará al paciente?
R. En el momento en que no consigamos tener un negocio sostenible en el tiempo, desaparecerán productos porque dejarán de ser viables financieramente por su alto coste. La industria del genérico tiene los márgenes mucho más ajustados, tenemos una presión de costes brutal, como refleja un estudio reciente que hemos publicado, pero además somos el motor que garantiza la accesibilidad de los pacientes a los medicamentos.
Nos oponemos a la directiva de aguas residuales porque nos responsabilizan del 100% y no somos los únicos responsables
P. ¿Hay disposición de sentarse a negociar desde Bruselas?
R. No soy 100% consciente de cómo de abiertos están. Lo que sí sé es que desde Teva nos oponemos, también como sector [las acciones legales se llevan a cabo a través de la patronal europea de medicamentos genéricos Medicine for Europe], porque estamos poniendo más presión a las empresas y que, al final, va a repercutir negativamente en nuestros pacientes, que para nosotros es lo primero.
P. ¿Y a nivel local, sobre la reforma de los precios de referencia?
R. A nivel local sí que estamos en plena negociación, que se espera que sea para finales de este año. Estamos trabajando desde la Aeseg [la patronal española de genéricos] en una propuesta para poder llegar a un punto de encuentro. Estamos intentando trasladar esta problemática de tener los precios fijos, cuando los costes no paran de aumentar, y que va a generar desabastecimientos porque los productos dejarán de ser viables. Aportamos muchísimo al Sistema Nacional de Salud, y al sistema le interesa tener un sector de genéricos fuerte, que ayude en este equilibrio, para ser capaces de ahorrar, por un lado, y poder invertir ese ahorro en innovación, que también es lo que queremos hacer desde Teva.
P. El informe que mencionaba revela que el 24% de los genéricos ha desaparecido en España en 10 años, el 30% en la UE. ¿Esta tendencia irá a más?
R. Si las presiones de precio van a más, continuará. Hemos sido muy pioneros en ganar eficiencia de costes, pero llega un momento en que el límite es finito; los números no salen. Una caja de ibuprofeno es más barata que un café, como lo refleja una campaña en Francia.
En Europa, el 46% de los genéricos tiene un solo proveedor
P. ¿Dónde hay más faltas?
R. En los medicamentos esenciales, del 30%, ha sido superior a la media. En oncología (37%), antibióticos (33%), trastornos de salud mental (29%). En Europa, el 46% de los genéricos solo tienen un solo proveedor. Y con la directiva de aguas residuales, el coste de los antidiabéticos puede aumentar hasta un 800% y el de los antibióticos, un 400%, es inviable.
P. Asume el cargo en un momento de apuesta por fármacos innovadores, pero sin renunciar al negocio de genéricos.
R. La compañía siempre ha sido una empresa híbrida, siempre hemos tenido las dos partes: genéricos y marca. Pero es verdad que, históricamente, no teníamos las capacidades en los países y, en muchos casos, nuestros productos innovadores se estaban comercializando en alianza con otros grandes laboratorios. Lo que se está haciendo ahora es un cambio más en cuanto al equilibrio de fuerzas, apostando mucho más por la parte de innovación. En 2032, el horizonte que manejo, todavía no sería del 50%-50%, más allá, probablemente, sí. Nuestro objetivo continúa siendo ser una compañía híbrida y mantener las dos partes muy fuertes.
P. ¿A qué se debe esta decisión?
R. Como en los sistemas nacionales de salud: con los genéricos, que es nuestro motor, consigo ahorrar para invertir más en la innovación, nos permiten financiar toda la investigación para el futuro. Es lo que estamos haciendo.

P. En esta área, ¿cuál es el foco?
R. Tenemos un pipeline muy prometedor y envidiable. En los próximos dos o tres años, con previsión para 2026, tendremos dos lanzamientos para trastornos mentales graves. Tenemos una herencia muy importante en neurología, nuestro gran fármaco era en esclerosis múltiple (acetato de glatiramero), y queremos seguir potenciando esa parte. Más adelante, viene un producto para la enfermedad inflamatoria intestinal, se acaban de publicar los resultados de fase dos y han sido impresionantes; para la atrofia muscular espinal y el vitíligo, en inmunología.
P. La Comisión Europea multó con 462,6 millones a la compañía hace poco por obstaculizar la competencia en esclerosis múltiple. ¿Qué impacto tendrá en las cuentas?
R. No estamos de acuerdo con el resultado de la investigación y seguirá sus cursos legales. No va a tener ningún impacto a futuro porque es una cosa que ha quedado en el pasado, hemos pasado página. Somos buenos jugadores, acatamos lo que nos dice la ley, no estamos en desacuerdo con la sentencia, pero está recurrida.
P. ¿La ampliación de la planta en Zaragoza es para sustentar la apuesta en innovadores?
R. No, en Zaragoza fabricamos solo sólidos orales, 8,5 billones de dosis; allí tenemos esa superespecialización. En los últimos 16 años hemos invertido 76 millones de euros en esta fábrica y destinaremos 13 millones en 2025-2026 para seguir desarrollándolos. No está claro aún dónde se fabricarán los innovadores.
Nuestro pipeline es muy prometedor. En dos o tres años tendremos dos lanzamientos para trastornos mentales graves
P. ¿Realiza estos desarrollos solo o con alianzas?
R. Hay un poco de todo, pero Duvakitug, para la enfermedad inflamatoria intestinal, lo estamos desarrollando en alianza con Sanofi. Se anunció el año pasado este acuerdo para la última fase clínica y la comercialización, pero el descubrimiento es de Teva.
P. Se acaba de conocer la venta de su almacén logístico en Zaragoza, ¿por qué?
R. Desde un punto de vista operativo, seguimos funcionando exactamente igual. De hecho, acabamos de invertir 250.000 euros en una nueva cámara frigorífica para duplicar la capacidad de almacenaje de productos que se han de mantener entre dos y ocho grados. Es más una operación de real state.
P. Otra de las estrategias en genéricos es unificar todos los medicamentos bajo una sola marca en España, ¿puede explicar en qué consiste?
R. Hemos ido adquiriendo compañías de genéricos que tenían distintas distribuciones geográficas. Por ejemplo, en España, tras la compra de Ratiopharm, que fue lo que hizo que la empresa creciese significativamente en el país, se decidió mantener su marca de simvastatina porque el paciente se sentía muy identificado con su caja. Pero ahora la gente está mucho más abierta, el negocio ha madurado y las enseñas de las empresas que se compraron desaparecerán; será todo Teva. Manejamos casi unas 1.000 referencias, esto va a reducir drásticamente para mejorar la operativa y dar un mejor servicio a nuestros pacientes y clientes (farmacias, hospitales y médicos). Hay productos que ya no son tan rentables ni relevantes para la población que asistimos. Esta unificación ya se ha hecho en otros países para ganar escalabilidad y consolidación en la fabricación y reducir costes para compensar las presiones adicionales que estamos teniendo. Por ejemplo, podíamos fabricar la simvastatina en cinco plantas distintas con ocho marcas diferentes porque en España teníamos Ratiopharm y en Croacia, Pliva. Pero nunca vamos a dejar de producir un fármaco en el que seamos el único proveedor.
Vamos a vender nuestro negocio de principios activos para liberar recursos de las áreas no estratégicas y ponerlos en la de innovación y acelerar la llegada de los nuevos productos
P. El año pasado la firma lanzó un medicamento para dejar de fumar.
R. Sí, Cuitvar, es una vareniclina, está financiado por la sanidad pública. Lo lanzamos en el tercer trimestre del año pasado, y es que es mucho más barato ayudar al paciente a dejar de fumar que tener que tratar después, como Gobierno-Estado, todas las patologías asociadas al tabaquismo. Estoy viendo cada vez más apertura en varios países al respecto, cada vez estamos siendo más conscientes de que, el daño y la cantidad de patologías asociadas, es algo que hay que cortar de raíz. También es muy polémico debido a dónde se acaba la libertad que tienes como individuo si quieres decidir dejar de fumar y aquí entra un debate ético que me parece muy interesante. Los números salen pese a la dificultad de los sistemas de hacer este análisis al ser un coste indirecto.
P. ¿Cuáles son sus productos superventas en el país?
R. Está compuesto por genéricos e innovadores. Ajovy, para la migraña, que es el principal producto biológico de la compañía; Azilect, para la enfermedad de párkinson; Duoresp, para el asma; esomeprazol, para el reflujo ácido y para prevenir ciertos tipos de úlceras en el aparato digestivo y Tetridar, para la osteoporosis.
P. ¿Qué previsiones de ingresos maneja para este ejercicio?
R. Esperamos facturar unos 300 millones de euros en España este año, en línea con la del año pasado, porque estamos en un momento de impasse. Nos estamos preparando para todos estos grandes lanzamientos que vamos a tener en dos años, ya desde 2026, pero que todavía no están aquí. Estamos en un momento de estabilidad, pero esperamos tener algún crecimiento, y también que cambie nuestro mix. Estamos apostando más por la parte de innovación y por algunos productos de OTC [sin receta] y la de genéricos, que esperamos que siga creciendo en línea con el mercado, en torno al 4%. En global, la previsión es de entre unos 16.800 y 17.400 millones. Hemos vendido algunos productos no estratégicos y vamos a vender también nuestro negocio de principios activos, que responde a la estrategia de liberar recursos de las áreas no estratégicas para ponerlas en la innovación y acelerar la llegada de los nuevos productos. Estamos liberando recursos de las áreas que no son de futuro para invertir en aquellas que sí lo son. La vista está muy puesta en el futuro.

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