Sánchez se rodea de empresarios para pedir apoyo presupuestario a PP y Cs

Pide unidad y adelanta que "además de mantener la batalla contra la pandemia, es el momento de crecer y de crear empleo"

Pedro Sánchez ha dado inicio al curso político con una comparecencia ante la plana mayor del empresariado español y representantes de la sociedad civil, en la que ha apelado repetidamente a la unidad ante la pandemia del coronavirus. El presidente del Gobierno, además, ha hecho extensible esa llamada a la unidad a la clase política, precisamente cuando arranca la tramitación de los presupuestos generales del Estado, ante la que el Ejecutivo quiere recabar el apoyo de Ciudadanos y Partido Popular, formaciones con las que se reúne esta misma semana.

Ha asegurado que en un momento como el actual "nadie tiene derecho a no arrimar el hombro porque tenga una ideología contraria al Gobierno de turno, una identidad distinta o unos intereses opuestos". "Unidad entre las administraciones y entre los agentes sociales", ha pedido, también entre los políticos porque, en su opinión, "es tiempo de acuerdos y negociación" para afrontar una legislatura que, en su opinión, va a ser "larga, estable y fructífera". En segundo lugar, Sánchez ha pedido instituciones sólidas y, en tercer lugar, un nuevo clima político "marcado por la unidad y la estabilidad".

El acto, como ha recordado el presidente del Gobierno en su alocución inicial, se asemeja y se celebra en el mismo escenario (la Casa de América, en Madrid) que la apertura del curso político por parte de Sánchez en septiembre de 2018, entonces con motivo de sus cien primeros días de gobierno. El desafío del virus, ha asegurado, es "tremendo", con la riqueza de España desplomándose dos dígitos por razones ajenas a su productividad ."Es el mayor reto en un siglo y no se puede afrontarlo media España dando la espalda a la otra media", ha insistido.

A la cita han acudido la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, y el presidente de Inditex, Pablo Isla, y los presidentes de Telefónica José María Álvarez-Pallete, y BBVA, Carlos Torres. También han acudido a la cita Isidro Fainé, presidente de la fundación bancaria La Caixa; Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola; José Bogas, consejero delegado de Endesa; Antonio Brufau, presidente de Repsol, y Florentino Pérez, presidente del grupo ACS.

Sánchez ha adelantado que espera que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que presentará a la Comisión Europea, eleve la capacidad de crecimiento del país: “Será el plan que llevemos a las instituciones comunitarias, a Bruselas, un plan que según las estimaciones del Gobierno impulsará el crecimiento económico en el largo plazo en nuestro país en un 2% del producto interior bruto, por encima del 2% del producto interior bruto”, ha dicho de forma algo confusa e imprecisa. Fuentes próximas al Ejecutivo aclaran que lo que quería transmitir el presidente es que el Gobierno espera que el plan eleve el crecimiento potencial español a una tasa que se sitúe por encima del 2% anual.

El que el presidente del Gobierno se ha dirigido a un amplio grupo de colectivos, entre ellos a los trabajadores, emprendedores o autónomos: "Además de mantener la batalla contra la pandemia, ahora es el momento de crecer y de crear empleo", ha indicado en el discurso, titulado "España puede".

El presidente del primer Gobierno de coalición de la democracia española ha apelado a "acelerar" la transición digital, porque es donde está "el futuro de nuestras empresas". Alrededor del 40% del PIB europeo estará digitalizado en 2021, ha indicado. "Es importante transformar la capacidad de los trabajadores, las pymes y la economía social". Además, ha destacado otros tres pilares para el futuro: la transición ecológica, la cohesión territorial y social y la necesidad de una agenda feminista, "sumando a todos y a todas". A la cohesión territorial ha regresado en más de una ocasión y ha pedido que siga la lógica del fondo de recuperación europeo, basada en que "no se ensanchen las diferencias entre los países". De esta forma, ha pedido evitar "más desigualdad y desequilibrios. Hay que acabar con la pobreza severa". Sobre esto último, Sánchez se ha referido al ingreso mínimo vital, aprobado durante la pandemia. "Es una cuestión de justicia pero también es una cuestión de eficacia económica".

En el discurso del líder del Ejecutivo ha planeado otra cuestión sobre la que se ha debatido con recurrencia los últimos meses: la fortaleza y la independencia de las instituciones. Sánchez ha defendido el respeto a las competencias de las comunidades autónomas, a las que ha llamado a la unidad y a evitar distinciones según los partidos que las gobiernen. También ha incidido en la renovación de instituciones que llevan meses en funciones. "Llegamos tarde", ha advertido al hablar del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional o de la figura del Defensor del Pueblo. Para la renovación de las cuotas de los dos primeros órganos es necesaria la mayoría de tres quintos del Congreso (210 diputados).

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