Carlos Cadenas: “El mejor caviar del mundo está en España”

Se ha unido a la selección de futbol para promocionar los productos españoles en el mundo

Carlos Cadenas, consejero delegado de Caviar de Riofrío.
Carlos Cadenas, consejero delegado de Caviar de Riofrío.

Asegura que lleva el emprendimiento en la sangre. Carlos Cadenas (Madrid, 1977) estudió Dirección de Empresas en la Complutense de Madrid, que completó con un Executive MBA por el IESE, escuela de negocios que le reconoció como uno de los 40 mejores emprendedores con menos de 40 años. Tiene experiencia en el sector del marketing y de las telecomunicaciones, donde trabajó durante más de una década. Ha sido el máximo responsable de diversas compañías, y ha trabajado en el grupo PDM donde ocupó diferentes cargos. Hasta que, por diferentes avatares de la vida, hace dos años llegó hasta Riofrío, una localidad de Loja, en la provincia de Granada, donde se ubica la empresa Caviar de Riofrío, fundada en 1963 por el médico navarro Luis Domezain.

A pesar de ser uno de los mayores acuicultores de esturión del mundo y el más destacado de la variedad acipenser naccarii, de producción ecológica, la empresa entró en concurso de acreedores. Y fue en ese momento, cuando Cadenas y su socio Antonio Romero, emprendedor vinculado al marketing directo y experto en base de datos, entran al rescate de la piscifactoría, en la que han invertido más de dos millones de euros. Atiende a CincoDías en el pequeño despacho de Elena Bravo, propietaria de uno de los colmados de referencia de Madrid como son las Mantequerías Bravo.

¿Al caviar le afecta la crisis del Covid?

La verdad es que gracias al comercio electrónico las ventas han subido. Estamos en la fase final de unas obras que estamos haciendo para convertir el lugar en un destino al que poder visitar. El enclave es excepcional y ahora que la gente busca espacios al aire libre este es un lugar con muchas posibilidades. El fundador fue visionario porque además de originar una industria truchera también introdujo el esturión. Y lanzó el primer caviar ecológico y de referencia del mundo. Es algo que tenemos que defender para luchar con el falso mito del caviar ruso o iraní.

¿Y cómo compiten con ese mito?

Se compite probándolo. El pez de nuestro estuario vive libre, se cría en aguas frías y limpias. En las piscifactorías en China, Rusia o Irán el agua recircula el agua, y eso se nota en el sabor, en el retrogusto. Es fácil diferenciarlos por la etiqueta que dice de dónde procede, las primeras letras corresponden a la variedad de esturión. Los nuestros no se sacrifican hasta pasados 18 años, por lo que el resultado es excepcional. Otro engaño es que no se dice si se cría en cautividad o de manera salvaje, que está prohibido. El mejor caviar del mundo es español, y procede de Riofrío, donde disfrutamos del agua pura de un manantial y del sol granadino, del Valle de Arán, o de Navarra, donde se cría en aguas gélidas.

¿Se reconoce el caviar español en el mundo?

Sí, cualquier producto español puede competir con cualquier otro producto. Antes, el grueso de las ventas estaba de Despeñaperros para abajo porque no habían tenido un equipo directivo que desarrollara el mercado exterior ni el comercio electrónico. Ahora mismo no paran de llamarnos de otros países. Acabamos de firmar un acuerdo para ser el caviar en exclusiva de los jets privados de la compañía FlyEliteJets. El cocinero Gordom Ramsay visitó las instalaciones el pasado año y fue quien recomendó el producto a la compañía. Somos el primer caviar certificado como ecológico del mundo, y esas credenciales nos abren todas las puertas. Ahora, la selección de fútbol española, la Roja, va a promocionar joyas gastronómicas españolas para potenciar la marca España y cuentan con nosotros. Ir con la selección española y con nuestros productos por el mundo es un orgullo. También somos un gancho para los touroperadores, siempre ha sido parada turística para muchos viajeros y tenemos en marcha ofrecer experiencias en la piscifactoría, con catas, baños con los esturiones o almuerzos con Diego Gallegos, del restaurante Sollo, estrella Michelin y conocido como chef del caviar. Lo bueno es que la familia fundadora sigue estando allí.

¿Cuándo prevén recuperar la inversión?

Todo dependerá de si aumentamos la producción. Con la riada en la que se perdieron 30.000 peces se sufrió mucho. Producimos 700 kilos y el objetivo es que el año que viene lleguemos a producir una tonelada y en 2025 a las cinco toneladas. Y llegaremos al objetivo de beneficios entre 2021 y 2022. En dos años esta compañía será viable.

Durante la pandemia, ¿qué medidas de emergencia adoptaron?

Decidimos, en contra de lo que querían los 19 trabajadores, cerrar la producción. No queríamos que la plantilla sufriera ningún riesgo, y no nos importaba perder el stock de Navidad. Aplicamos un ERTE y nos lo aceptaron. Lo levantamos en mayo y empezamos a producir. Durante el confinamiento, con la hostelería cerrada no vendimos una lata. El 80% lo vendemos en este canal, así que desarrollamos el comercio online, y hemos crecido un 250%. Hay mucho recorrido.

¿Por qué lo cree?

Porque el esturión es como el cerdo, se aprovecha todo. Estamos ofreciendo a la gente apadrinar piscinas, que cada uno pueda elegir su propio esturión y tener su propio caviar. Ahora estamos haciendo un esturión confitado con La Chinata.

¿Quién consume caviar hoy día?

Siempre ha estado asociado al lujo, pero cualquiera puede darse un capricho un día. Por 60 euros se puede disfrutar de una pequeña lata. Hoy el caviar no está reservado a las grandes fortunas. El problema es que el mercado se ha inundado con producto de procedencia china, que ha tirado el precio al suelo, y no tiene calidad. El buen caviar lleva apellido, que es la procedencia.

 

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