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Al final, la banca alaba la gestión de los créditos con garantía ICO

Santander ha logrado ganar cuota de mercado en pymes con los préstamos con aval, a la vez que ha mejorado su ratio de capital

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín EUROPA PRESS

El próximo 23 de julio comienza la etapa de resultados bancarios correspondiente al segundo trimestre del año, el más influenciado por la crisis sanitaria, al coincidir con la paralización de la economía del país como consecuencia del estado de alarma. El primer banco en presentar resultados será Bankinter.

Varias fuentes financieras de los principales bancos coinciden en que la cuenta de pérdidas y ganancias que presentarán no supondrá muchos cambios con la del primer trimestre, en la que ya se adelantó gran parte de las provisiones previstas por el Covid, lo que supuso un derrumbe de los beneficios del sector, incluso la presentación de números rojos, como fue el caso de BBVA.

Estas mismas fuentes mantienen que las medidas del Banco Central Europeo (BCE), y sobre todo de las nacionales, con la inclusión de las moratorias crediticias, de los ERTE o el programa de préstamos para empresas con la garantía del Instituto de Crédito Oficial (ICO) de 100.000 millones de euros, han amortiguado la caída de la productividad, el cierre de empresas y una parte de los posibles despidos. Por ello, tampoco se espera una subida llamativa de la morosidad (no creen que llegue a alcanzar tasas del 15% al cierre de año, ni en 2021); aunque, por supuesto, sí se ha producido un desplome de los ingresos, que poco a poco van normalizándose.

“Durante el pasado mes de abril, y sobre todo durante la primera semana, coincidiendo con el confinamiento, la caída del negocio fue espectacular. Solo era positivo el crecimiento de los créditos a empresas gracias a los avales del ICO, todo lo demás era negativo, muy negativo. En junio, sin embargo, se produjo el efecto contrario. La recuperación fue también espectacular, pero no ha podido compensar las caídas de abril y mayo”, explica el director general de un destacado banco.

Pese a ello, destaca también que mientras que la concesión de hipotecas prácticamente se paralizó, ahora vuelven a revivir, y no se espera una caída alarmante para el cierre del año. “Habrá un retraso en el crecimiento, pero ya se está volviendo a la normalidad en la concesión de créditos hipotecarios”, aunque reconoce que lo que se está recuperando es la venta de primeras viviendas, con unos precios que no bajan, frente a la de segunda mano, con tasaciones que se han recortado.

Este directivo, además, coincide con la opinión de otros homólogos del sector. “Pese a que al principio hubo cierto caos en las autorizaciones de los avales del ICO por parte de la institución, al final ha sido un éxito. De hecho, se le podría conceder una nota mínima de notable. Ha sido un medio muy eficiente, que ha evitado de verdad una hecatombe total de la economía”, explican estas fuentes del sector.

Varios directivos también coinciden en que, mientras que en España la línea de avales ha funcionado, en conjunto muy bien (con la excepción de las primeras semanas), en el Reino Unido como en Italia se han gestionado bastante peor que en España, “e incluso en Alemania su sistema de avales ha funcionado mucho peor que en España”, resalta un alto directivo vinculado al sector financiero.

El socio director del despacho de abogados JH Asesores Financieros & Bancarios, Jorge Hodgson, que ha gestionado préstamos con garantías públicas para unas 60 pymes, asegura que “los últimos tres meses y medio han sido muy duros, y las empresas han buscado tener cubierto al máximo su liquidez, pero sobre todo las operaciones de circulante a tres y cinco años ante una posible restricción del crédito en el futuro. En septiembre, cuando finalicen los créditos ICO, lo que ocurrirá es que empezarán las reestructuraciones, con la esperanza de que vengan préstamos del BEI para empresas”.

Por cierto, para algunas entidades financieras, como Santander y CaixaBank, los créditos ICO han sido una palanca para arañar cuota de mercado en el nicho de empresas a otros bancos. La firma que preside Ana Botín se ha volcado en la concesión de estos préstamos y ha conseguido así tres objetivos. Ha ganado cuota de mercado en el segmento de pymes, ha logrado, junto al resto del sector financiero, contener la caída de más pequeñas y medianas empresas y autónomos como consecuencia de la crisis económica derivada del coronavirus y ha logrado mejorar su ratio de capital al reducir sus activos ponderados por riesgos (APR) gracias a estos préstamos ICO, ya que cuentan con la garantía del 70% al 80% del Estado en caso de impago, lo que aumenta la cartera crediticia, pero le rebaja el peso del consumo de capital al ser financiación avalada por el Gobierno.

Hablando de las nuevas especulaciones sobre fusiones bancarias alentadas por los bancos de inversión más que por los bancos comerciales, un conocido banquero me hacía una curiosa reflexión el viernes pasado. “El Banco de España lleva lanzando el mensaje de la conveniencia de que las entidades financieras se fusionen para ganar en eficiencia y rentabilidad desde hace muchos años. Fue, de hecho, el sistema que se fomentó en la crisis económica de 2008 a 2018 como solución a los problemas de una parte destacada de la banca, o mejor dicho, de las cajas de ahorros. Aunque fue entre 2010 a 2012 cuando se produjo el mayor número de operaciones. Ya en fechas posteriores se produjo la venta de las cajas que sobrevivían gracias a la inyección de dinero público. En noviembre de 2014 el BCE creó el Mecanismo Único de Supervisión y desde entonces siempre recomienda fusiones bancarias nacionales y europeas. Pero lo cierto es que desde su creación, las operaciones corporativas han sido muy escasas”.

Parte de la poca aceptación por parte de los inversores de estas operaciones se encuentra, según explican expertos, en las bajas cotizaciones y rentabilidad de las entidades financieras, que paralizan a los inversores. “Las sinergias que se pueden obtener por una fusión de dos bancos nacionales no logran convencer al mercado, y hasta que los inversores no crean en los beneficios de estas operaciones no se producirán estas uniones”, explica un experto en el sector financiero. Y mientras, a esperar a que los sindicatos y la banca logren ponerse de acuerdo en las negociaciones de los convenios colectivos, y parece que al final podrán lograrlo, a tenor de los pactos producidos en algunas entidades en los últimos días.

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