El acuerdo entre Uber y Postmates no será muy provechoso

Aunque el acuerdo de 2.700 millones de dólares sea bastante pequeño, lo convierte en una prueba para saber cómo responderán los reguladores a futuras adquisiciones

El acuerdo entre Uber y Postmates no será muy provechoso

La compra de Postmates por parte de Uber Technologies tiene tres cosas buenas. La primera es que elimina a un competidor del mercado de reparto de comida. La segunda es que parece barata teniendo en cuenta la cantidad de costes que el consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshahi, cree que puede recortar. Y aunque el acuerdo de 2.700 millones de dólares sea bastante pequeño, lo convierte en una prueba previa para saber cómo responderán los reguladores a las futuras adquisiciones de la empresa de vehículos de transporte con conductor, valorada en 55.000 millones de dólares.

El lunes pasado, Uber aceptó la compra de Postmates usando acciones a más o menos una prima del 10% según la valoración del objetivo cuando amplió capital por última vez en septiembre, según Reuters. El ingrediente secreto son los 200 millones de dólares que se ahorrará en costes reduciendo los gastos generales y los gastos en ventas y marketing, aunque Uber va a mantener la marca Postmates. Eso representa más de la mitad del valor del acuerdo, unos 1.600 millones de dólares después de impuestos y de capitalización.

Dejando a un lado la lógica financiera, el acuerdo no será muy provechoso. Pero ese podría ser el quid de la cuestión. Los legisladores de California, donde Postmates es un actor importante, podrían querer analizar más de cerca los efectos del acuerdo sobre la competencia. Sin embargo, en general, el acuerdo no supone una amenaza tan grande como si Uber fuese a comprar Grubhub o DoorDash, dos rivales más grandes de Postmates. Postmates solo tiene una cuota del 8% del mercado nacional, según datos de Second Measure, y Uber tiene el 22%.

Por tanto, lo que no va a hacer es cambiar la pésima rentabilidad del reparto de comida. Uber Eats perdió más de 300 millones de dólares en ebitda, ajustado para la compensación en acciones, en el primer trimestre, y Postmates también genera pérdidas. Pero aunque lo único que consiga Khosrowshahi sea un poco de influencia en el mercado, asegurarse de que un rival no se hace con Postmates y hacerse una idea mejor de cómo actuarán los reguladores si intenta reforzarse, el acuerdo sigue pareciendo un buen aperitivo.