Canarias y Baleares planifican corredores aéreos seguros para traer viajeros alemanes

Negocian con aerolíneas y turoperadores la reserva de asientos

Varias personas mayores pasean por la orilla de la playa de Las Canteras este sábado, día que ha amanecido con cielos despejados y temperaturas veraniegas.
Varias personas mayores pasean por la orilla de la playa de Las Canteras este sábado, día que ha amanecido con cielos despejados y temperaturas veraniegas. EFE

Canarias y Baleares no renuncian al turismo extranjero, pese a que una gran parte de los empresarios lo dan por perdido para la temporada alta en España ante los numerosos obstáculos que tendrán que superar. La UE tendrá que autorizar la apertura de fronteras, los países miembros tendrán que reabrir los aeropuertos y los turistas europeos, en su gran mayoría confinados desde hace dos meses en sus casas, tendrán que recuperar la confianza en volar a uno de los países más afectados por el coronavirus como España, con 222.000 contagiados y 26.000 muertos.

Sin embargo, el impacto ha sido muy asimétrico, ya que más de la mitad de los contagios y muertes se concentran en tres comunidades autónomas (Madrid, Cataluña y Castilla y León). Hay regiones como Canarias y Baleares que quieren hacer valer que están limpias de coronavirus.

Ambas autonomías esperan con ansiedad a la reunión de los ministros de Turismo de la UE, prevista para pasado mañana, para que de allí salga un mensaje de optimismo y una fecha en la que se retomen, con todas las precauciones sanitarias, los vuelos con el fin de que los grandes destinos emisores puedan volver a contratar sus vacaciones en España.

Destinos insulares

Y el foco se centrará en captar demanda de Alemania, donde la pandemia se ha expandido mucho menos que en los otros dos grandes mercados emisores de viajeros (el Reino Unido y Francia) y en la que hay territorios enteros sin apenas afectados.

El Reino Unido es el que más tarde saldrá de la pandemia (casi tiene el mismo número de contagiados que Italia y España y supera a ambos en el número de muertos) y Francia también está a punto de superar a España en número de muertos.

Al ser archipiélagos, Canarias y Baleares tienen muchas más facilidades a la hora de poder controlar las entradas y salidas de la isla que los destinos peninsulares, donde es casi imposible vigilar los viajes en carretera o tren. En España hay otros destinos, como Málaga o Murcia, en los que la incidencia de la crisis sanitaria también ha sido mínima, pero que tienen muy complicado controlar los flujos de turistas nacionales por carretera o tren.

Canarias y Baleares quieren evitar que otros destinos insulares poco afectados por el coronavirus, como Malta, Chipre o incluso las islas griegas, puedan acaparar el turismo alemán, por poco que sea, que tradicionalmente viajaba a España en verano.

Incluso antes de que se fije una fecha para el regreso de los aviones, el Ejecutivo balear ya ha abierto las negociaciones para abrir “pasillos aéreos” que conecten clientes alemanes y destinos libres de coronavirus. Francina Armengol, presidenta de Baleares, recalcó que abrir esos pasillos es prioritario. “Tenemos que ser capaces de restablecer la actividad antes que nadie, porque dependemos del turismo más que ningún otro territorio”. Y ya se han arrancado algunos compromisos significativos como el de TUI, el mayor turoperador de Europa, que se ha comprometido a que Baleares seguirá siendo “el primer destino en España”, siempre sobre unos estrictos controles de seguridad.

Medidas de seguridad

“Hay que abrir aeropuertos y fronteras ya. Con todas la precauciones y controles sanitarios, pero el cliente tiene que saber que puede viajar ya y el hotelero tiene que decidir si abre o no su alojamiento”, remarca Juan Molas, presidente de la Mesa de Turismo, que reúne a 48 compañías del sector turístico. “Todos somos accionistas de la empresa que es España y ahora nos vamos a dar cuenta de lo que representa tener turismo o no. El Ejecutivo y la Comisión Europea tendrán que decidir en algún momento retomar la actividad económica. Está claro que sin sanidad no hay economía, pero sin economía tampoco hay sanidad”, asegura Molas, que cree que ese movimiento será decisivo para que España participe en el reparto de viajes que preparan los grandes turoperadores, como la alemana TUI, con 77 aviones parados en los hangares, o la británica Jet2.

Desde el Ejecutivo de Canarias subrayan que la estrategia es diferente a la de Baleares, ya que trabajan en la coordinación de un plan integral con 18 protocolos diferentes para garantizar la seguridad integral del destino desde que desembarque el avión hasta que vuelva a embarcar de regreso a su país. “Somos un destino poco afectado por el coronavirus y el objetivo es garantizar la seguridad en taxis, traslados, discotecas, chiringuitos, bares, hoteles o restaurantes para garantizar una estancia en la que no tendrán que preocuparse de la pandemia”, aseguran. Pero también exigen reciprocidad y mutualización del riesgo y eso pasa porque los Länder alemanes hagan test rápidos y controles de temperatura en origen a los turistas que viajen a destinos en Canarias libres de coronavirus.

 

¿Una salida de la crisis en forma de V o de U?

Peso en el PIB. Baleares y Canarias son las dos comunidades autónomas en las que el turismo tiene un mayor peso en el PIB. El 34,3% del PIB de Canarias depende de las actividades ligadas al turismo, porcentaje que se eleva al 45% en el caso de Baleares

Recuperación. Un informe elaborado por BBVA Research revela que serán las dos economías más perjudicadas por la crisis, con un desplome del 17% en el caso de Baleares y del 13% para Canarias en 2020. La recuperación no será en V (bajada y recuperación rápidas), sino en U (caída súbita y recuperación más lenta). De hecho, el estudio augura que el PIB de Canarias rebotará un 9,6% y el de Baleares un 7,8%, por lo que habrá que esperar uno o dos años más para volver al PIB previo a la crisis.

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