Los viajes de negocios ya ven la luz al final del túnel

Las estimaciones más optimistas esperan recuperar terreno en los próximos dos o tres meses

Los viajes de negocios ya ven la luz
al final del túnel
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Con un 98% de los destinos restringidos a nivel mundial, según la Global Business Travel Association (GBTA), los expertos saben que los viajes de negocios han sido especialmente golpeados por la crisis. En concreto, según la misma entidad, el sector ha perdido más de 750.000 millones de euros a nivel global. Existen, sin embargo, motivos para la esperanza. Los profesionales se apoyan en el hecho de que, con la reactivación de la economía, estos serán un gasto ineludible para las empresas: traslados para revisar el funcionamiento de socios y empresas filiales o para terminar de cerrar negocios importantes, opinan, son siempre necesarios.

En España, un encuentro online mantenido a finales del mes de abril sirvió al Forum Business Travel, la entidad que reúne a los mayores expertos de los viajes de negocios en España, para elaborar un documento en el que pintan un panorama complejo pero que empezará a moverse pronto: “El business travel va a arrancar de una forma escalonada antes que turismo de ocio. El Covid-19 ha llegado para quedarse, nos guste o no. Habrá otra forma de vivir. Tenemos que prepararnos y preparar a las organizaciones”.

No son los únicos que empiezan a ver algo de luz al final del túnel. Una encuesta, elaborada a nivel mundial a mediados del mes de abril entre casi 1.500 profesionales por GBTA, mostró que, si bien un 56% cree que lo peor está por llegar en cuanto a pérdida de ingresos para las agencias de viajes –frente al 29% que opina lo contrario y un 15% que no sabe o no contesta–, el 77% opina que pronto se empezarán a recuperar los vuelos cancelados, mientras que un 62% piensa que el peor momento de la crisis ha pasado también para los hoteles. Como consecuencia, aunque el 28% no sabe cuándo podrá poner en marcha los planes de contingencia posteriores a la pandemia, el 27% de las empresas consultadas espera ponerse en marcha en los próximos tres meses, frente al 21% que cree que tendrán que esperar medio año. Solo se van a los extremos un 8% que cree poder hacerlo ya en este mes y un 10% que se resigna a no hacer nada hasta 2021. Un 62% de las empresas, eso sí, cree que en los próximos dos o tres meses estos viajes de negocios se harán principalmente a nivel nacional.

La tecnología, clave del futuro

Con este tipo de informes, Juan Manuel Baixauli, consejero delegado de la agencia de viajes de empresa Consultia Business Travel, ha hecho sus propios cálculos. Para julio, cree, se habrá recuperado el 20% del sector de los viajes de negocios en España; para septiembre, la mitad; en enero de 2021, el 80%, y en mayo del año que viene, si no ha habido ningún rebrote de la pandemia y, sobre todo, si se cuenta ya con una vacuna, todo el sector. Mientras, algunas soluciones tecnológicas adoptadas ya en otros países ayudarán a ir recuperando la confianza: “La toma de temperatura en los aeropuertos o la implantación de un pasaporte biológico para cada viajero serán una realidad”, explica Baixauli.

Esta última cuestión, el pasaporte biológico, que se ha empleado hasta ahora tan solo en el deporte para tener un registro electrónico de los marcadores biológicos de los atletas y evitar casos de dopaje, supone diferenciar mediante algún tipo de dispositivo a las personas que han pasado la enfermedad y a las que no. Aunque polémica por lo que tiene de vulneración de la intimidad, Baixauli ve necesaria esta solución: “Hasta que llegue una vacuna, este tipo de distinciones entre gente que ha pasado la enfermedad y gente que no lo ha hecho serán pertinentes, por ejemplo, para que la empresa sepa a quién tiene que mandar de viaje”.

Los profesionales de los viajes de negocios tienen claro, en todo caso, que se encuentran ante un cambio de paradigma sin precedentes que les obligará, por ejemplo, a afrontar una situación en la que en los últimos meses las videoconferencias han suplido en muchos casos las funciones de las visitas corporativas. “El camino va a ser garantizar al cliente que va a viajar seguro a pesar de que ahora tenemos riesgos donde antes no los había. Para esto, habrá que lidiar con situaciones desconocidas. Si traigo a un empleado desde la India con escala en Dubái, ¿me lo pararán? ¿Podremos movernos en China de una región a otra? El reto de los travel managers será trabajar para que esa tensión no desgaste demasiado a quien viaja”, destaca Silvia Magdaleno, que se dedica en exclusiva desde hace 13 años a asesorar empresas en sus viajes de negocios.

Un nuevo horizonte

Así, explica Magdaleno, las políticas de viaje de empresa que valían hace tres meses deberán ser actualizadas. Por ahora, a la espera de detallar nuevos protocolos, está rehaciendo estas políticas de viajes en algunos de sus clientes más importantes. “Por primera vez me encuentro gente que tiene miedo a viajar a zonas que habitualmente han sido muy seguras y tranquilas como los países europeos”, indica la experta.

A esta le siguen otras muchas: cómo conjugar país de origen y de destino a medida que se levanten las restricciones, qué seguro cubrirá al viajero en caso de contagio o quién acreditará qué hoteles y medios de transporte están bien desinfectados. “Estamos ante un vacío y las empresas necesitarán profesionales que organicen esto. Si antes lo primero era el bolsillo, ahora se mirará sobre todo la seguridad”, explica. No será el único cambio en las compañías. Para Natalia Ros, una de las socias fundadoras de Forum Business Travel, una de las tendencias que habían caracterizado los últimos años, el aunar el viaje de negocios y el viaje de ocio, sufrirá importantes cambios: “Con las restricciones de movimiento que está habiendo en las zonas comunes de los hoteles, tendrán que ofrecer cartas de servicio de habitaciones más atractivas”.

 

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