Las recetas sindicales para remontar la crisis: más inversión y alguna nacionalización

Los líderes sindicales demandan un gran pacto de reconstrucción del país "sin fisuras" y financiado "millonariamente" desde Bruselas

Cartel de apoyo al Primero de Mayo en Valladolid.
Cartel de apoyo al Primero de Mayo en Valladolid.

“Hoy no podremos abrazarnos ni cruzar las calles de toda España con los trabajadores”, se lamentaba ayer el secretario general de CC OO, Unai Sordo, durante su intervención telemática con motivo del Primero de Mayo. Después de 130 años desde la primera celebración del Día del Trabajo en España, los sindicatos solo pudieron intentar “mantener la tensión reivindicativa en las redes”, sin manifeestaciones, ni pancartas, ni discursos, ni eslóganes gritados y coreados.

Tanto Sordo como el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, arrancaron ayer sus intervenciones telemáticas con un sentido recuerdo a los fallecidos por el Covid-19 y sus familias. Acto seguido, dedicar el Primero de Mayor de este año a “todos los trabajadores están manteniendo el latido de España durante el confinamiento”, dijo Sordo.

En este punto, Álvarez añadió que cuando pase la pandemia, “hay que hablar de sus condiciones de trabajo, de mujeres y hombres que trabajan en residencias de mayores se quedaban allí para no llevar el virus a sus casas y trabajan por 950 euros eso es una deuda de los españoles y hay que salir con servicios públicos más fuertes”, señaló .

En este sentido, insistieron en que cuando se empiece a salir de la crisis económica lo primero que deberá hacer el Gobierno es evaluar la gestión previa de los servicios sociosanitarios con fuertes auditorias, “tomando las medidas pertinentes sin que les tiemble el pulso”, reclamó Sordo. Y fue más allá y demandó que “si hace falta nacionalizar una parte del tejido productivo habrá que hacerlo”, indicó, aclarando que se refería a determinadas empresas que granticen el suministro necesario para los servicios públicos.

Junto a estas reivindicaciones, los líderes sindicales hablaron de cuantro grandes recetas para remontar la crisis. En primer lugar, “hacer todo lo posible” para mantener el empleo, mediante el uso y la prórroga de los Expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). En segundo lugar, proger al más de millón de hogares sin ingresos, ni posibilidad de buscar un empleo. En este punto, Álvarez exigió al Gobierno que no espere más para poner en marcha el increso mínimo vital. La tercera petición fue garantizar las líneas de financiación permanente para las empresas; y, en cuarto lugar, la necesidad de alcanzar un “gran plan de reconstrucción, sin fisuras”. Para todo ello reclamaron “dotaciones millonarias”, que, en su opinión, debería llegar sobre todo de la Unión Europea. “No es lo mismo que Europa invierta más de 1,5 billones, que no los invierta y no es lo mismo que haya un plan ilimitado de compra de deuda, que no lo haya”, conluyó Sordo.

 

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