El peso económico chino multiplica el impacto de la epidemia en la actividad global

Los expertos señalan que el brote actual traerá más consecuencias que el SARS (2003), pese a ser menos mortífero, debido a la mayor contribución del país asiático

Cornavirus de Wuhan
Visitantes con máscaras protectoras posan frente al Bund, el centro financiero de Shanghái. AP

El número de infectados por el coronavirus de Wuhan ya supera al de contagiados por el SARS, un brote de esta familia de virus, que se produjo en 2003, y en el que los expertos se fijan para calcular el impacto de la nueva infección. La tasa de mortalidad del brote actual (un 2-3%) es menor que la del SARS (del 9%). No así el impacto económico: la actividad global es ahora más dependiente ahora en mayor medida de la marcha del país asiático que hace dos décadas. China ha aumentado su peso económico global: contribuye al 17% del PIB mundial, mientras que hace 16 años apenas acaparaba el 4%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

Algunos analistas y firmas de inversión consideran que el PIB chino crecerá un 1% menos entre enero y marzo por la crisis sanitaria. Incluso su rival comercial, Estados Unidos, muestra su preocupación por el avance de la llamada neumonía de Wuhan. El pasado miércoles Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, describió como "muy importante" la economía china.  

La expansión geográfica del virus tiene el mismo comportamiento en la actividad económica: las capas más cercanas al epicentro acusan más directamente el impacto. La ciudad de Wuhan, donde viven 11 millones de personas, lleva días aislada. La gestora Ostrum AM (del banco inversor Natixis) destaca que Wuhan es uno de los mayores centros automovilísticos chinos. También de la industria del acero. Philippe Waechter, economista de esta gestora, describe a la ciudad como "un centro industrial y de transporte impulsado por el reciente auge del mercado automotor en China". El PIB de esta localidad equivale al de todo Portugal y es un centro de comunicaciones vital: se encuentra a medio camino entre Shanghái, Pekín o Cantón, algunas de las principales megalópolis del país. 

La segunda capa de la epidemia involucra a la región que más smartphones (teléfonos inteligentes) produce en el mundo. La provincia de Henan, a unos 500 kilómetros del epicentro del brote, aportó en 2019 el 25% de las exportaciones de smartphones chinos. En su corazón se encuentra Zhengzhou, la 'ciudad del Iphone'. El mayor fabricante de componentes electrónicos del mundo, Foxconn, tiene allí una megafábrica que produce la mitad de los teléfonos de Apple. Bloomberg alerta de que la firma de la manzana tiene un inventario de unas seis semanas y que un cierre temporal de la fábrica de su proveedor tendrá "impacto en los resultados de 2020". Esta provincia ha confirmado dos muertes y la cifra de infectados (casi 300) sigue creciendo con el paso de los días. 

Los analistas destacan que el avance del coronavirus compromete a los países con más lazos comerciales y que físicamente están más próximos. China es el segundo mercado para las exportaciones de Japón y en torno a un tercio de los turistas que recibe el país nipón procede del gigante asiático. Un estudio del FMI analizó las repercusiones en otros países del ajuste de deuda que China estaba llevando a cabo en 2016. Concluía que un descenso del 1% del PIB chino (la cifra que ahora se baraja con el coronavirus) produciría caídas del 0,3% en Hong Kong, Corea del Sur o Tailandia y del 0,2% en Japón, Filipinas o Australia. 

El turismo: la primera víctima

La puesta en cuarentena de más de 50 millones de personas y el cierre de vías de comunicación, tanto aéreas como rodadas, ya se está cobrando un peaje en el sector turístico: los viajes durante el primer día del Año Nuevo lunar se desplomaron un 29%, según Reuters. Moody's destaca que el impacto en el turismo chino se hará extensible a otros países del área Asia-Pacífico, dependientes de la afluencia de turistas de ese país. Otra agencia de calificación, S&P, añade que la expansión de la epidemia comprometerá "la posición fiscal de los gobiernos de Asia".

La creciente clase media ha contribuido a que el sector servicios cobre importancia en la actividad china. El sector servicios aporta un 54% del PIB, mientras que a comienzos de siglo suponía el 40%, de acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Estadística china. El creciente número de ciudadanos que realiza viajes domésticos facilita que se transmita el coronavirus. Por eso las autoridades han tomado decisiones como prohibir temporalmente la venta de paquetes turísticos

Rodrigo Zeidan, profesor de Finanzas y Negocios de la New York University Shanghai aseguró a Efe que la dependencia del sector terciario expone más al país frente a la epidemia que durante el SARS: "Hoy China se ha convertido en una economía de servicios que depende del mercado interno, por lo que esta interrupción será más profunda. No hay suficiente demanda externa para ayudar a China". 

Las plataformas turísticas digitales se preparan para lo peor. Un informe de Bloomberg asegura que "con la limitación de los viajes en el país, el ritmo de crecimiento de las reservas online se rebajará entre el 5% y el 10%". Y pone nombre a las plataformas más afectadas: Trip.com y Booking.com. China posee el 15% de la cuota de este mercado, que mueve 700.000 dólares. 

Además, turismo y lujo han reforzado sus lazos: un 43% de las compras de artículos de lujo se produce durante los viajes. Los chinos son los responsables de un tercio de la demanda mundial de bienes de lujo. El banco suizo Julius Bar asegura que si el PIB chino se ve afectado por el coronavirus, "podría desencadenar una desaceleración en la demanda mundial de lujo". Un informe reciente de Citi afirma que Swatch Group, Prada y Ferragamo son los valores más expuestos. Al contrario, Pandora y Hugo Boss son los menos vulnerables, según el banco norteamericano. 

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