China prohíbe a las agencias de viajes vender paquetes turísticos

Aerolíneas y hoteles internacionales empiezan a devolver dinero a los clientes que cancelan sus viajes para el Año Nuevo chino

Coronavirus de Wuhan
Un trabajador uniformado lleva a cabo tareas de desinfección en un tren en la ciudad de Seúl, en Corea del Sur. Getty Images

El Gobierno de Pekín ha ordenado este viernes a todas las agencias de viajes suspender las ventas de paquetes turísticos nacionales e internacionales, como parte de las medidas para contener el brote, que se ha cobrado al menos 26 muertos. La decisión llega en el comienzo del Año Nuevo Lunar chino, que deparará una de las mayores oleadas de desplazamientos: hasta 3.000 millones durante los siete días que dura la festividad, según cálculos de la agencia estatal de noticias Xinhua.

Para ciudades como Wuhan, origen del brote de coronavirus, la situación será bien distinta: las autoridades decretaron la cuarentena en esta localidad, de 11 millones de habitantes, y en al menos una docena más hasta la tarde del viernes. Alrededor de 41 millones de personas se encuentran confinadas, según informa el periódico chino Global Times. Los transportes y el sector turístico comienzan a notar las consecuencias de un brote que amenaza con convertirse en pandemia.  

Wuhan, la extensa capital de la provincia de Hubei cuenta con tres estaciones de tren principales que ejercen de nudo de conexión entre los grandes centros económicos del país: Pekín, Shanghai y Cantón. De media, solo la mayor de sus estaciones mueve 80.000 pasajeros en un día corriente. Y el aeropuerto de la ciudad transportó a 24 millones de viajeros en 2018 (casi los mismos que el aeródromo de Palma de Mallorca), según la Administración de la Aviación Civil de China (CAAC). 

Las compañías de transporte nacionales e internacionales se resintieron esta semana en la Bolsa mientras los estragos de la neumonía de Wuhan aumentaban. Las tres mayores aerolíneas del gigante asiático vieron descender su cotización tras el anuncio de la CAAC, que pedía a las aerolíneas el reembolso del dinero a sus clientes por los vuelos cancelados. China Eastern Airlines, por ejemplo, perdió un 13% de su valor esta semana. 

La festividad del año nuevo moviliza cada año a más personas gracias al crecimiento de la clase media china: en 2003, año del brote de SARS (Síndrome respiratorio agudo grave), 6,8 millones de pasajeros de China viajaron en vuelos internacionales. En 2018 la cifra se había multiplicado casi por 10, hasta los 63,7 millones, según la autoridad de la aviación. Ese organismo espera que durante la festividad haya un 8% más de viajeros chinos que empleen el avión para desplazarse, la mayoría a destinos domésticos. El turismo representa aproximadamente una décima parte del crecimiento económico chino y emplea a unos 28 millones de personas. 

La sombra de un descenso de la demanda turística como consecuencia del coronavirus ha puesto sobrealerta al sector turístico. Durante el brote de SARS, que mató a casi 800 personas, la demanda de viajeros se redujo un 45% en Asia, de acuerdo con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). La aerolínea Catay redujo un 40% sus vuelos y declaró pérdidas, lo mismo que Singapore Airlines o Japan Airlines. Las aerolíneas europeas más expuestas, como Lufthansa, Air France e IAG se han resentido en el mercado.  

La industria aérea cada vez depende más de los viajeros chinos, en especial el sector turístico de países de la zona Asia-Pacífico, como Australia. Moody's calcula que los viajeros chinos ya suponen el 15% de los visitantes internacionales al país oceánico, cuando hace 16 años suponían apenas el 4%. Compañías de Singapur, Malasia, China, Tailandia o Filipinas ya han cancelado sus vuelos con origen o destino Wuhan. 

Los efectos de la alarma sanitaria también tuvieron efectos en las aerolíneas europeas más expuestas al mercado asiático. El miércoles fue una jornada negra para ellas: Lufthansa cedió un 3,38%, Air France un 2,61% e IAG, un 2,95%.

Hoteles y casinos

Los hoteles también están devolviendo el dinero a los clientes que quieren cancelar sus viajes a Wuhan y otras localidades chinas. Firmas estadounidenses como InterContinental Group y Hyatt han tomado esta medida para los días que se prolongue la festividad de Año Nuevo. InterContinental posee 443 hoteles solo en ese país, incluido Hong Kong, Taiwan y Macau. 

Los propietarios de casinos también han visto caer la cotización de sus firmas ante el impacto que pueda tener el coronavirus en unas fechas tan críticas y de alta ocupación. El negocio de casinos de Macao concentra la mayor parte de establecimientos del sector. El dirigente de esta ciudad autónoma, Ho lat Seng, ya deslizó este jueves que no descarta el cierre de los casinos: "Honestamente, con la experiencia del SARS, si la situación es tan seria, nadie irá a un casino". La industria del juego aporta el 50% de la riqueza de Macao. 

Disneyland Shanghai, Uniqlo y McDonalds

El parque temático que Disney tiene en Shanghai cerrará temporalmente desde mañana sábado como medida de prevención. Disney ha anunciado que devolverá el dinero de los tickets. Aunque la compañía no ha aclarado el impacto que tendrá en sus cuentas el cese de la actividad, la inversión en el parque, abierto al público en 2016, superó los 5.500 millones de dólares, indica la agencia Reuters.

El comercio tampoco se queda al margen del brote. El gigante textil Uniqlo ha anunciado este viernes el cierre temporal de 17 tiendas en Wuhan. China es un mercado clave para la compañía japonesa, que en su país de origen crece a duras penas en un mercado saturado. McDonalds ha cerrado este viernes sus restaurantes en cinco ciudades de la provincia de Hubei.

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