¿Cuáles serán los fondos de la próxima década?

Las categorías más conservadoras lo tendrán difícil para crecer y los inversores deben acostumbrarse a la volatilidad

¿Cuáles serán los fondos
de la próxima década?

A principios de 2010, seguía muy presente la crisis de 2008 y todavía reinaban el pesimismo y el miedo y, sin embargo, este último decenio ha resultado ser bastante lucrativo para los mercados, aunque no sé si tanto para los inversores españoles.

En los casi diez años que van desde enero de 2010 hasta mediados de diciembre de 2019, la bolsa mundial ha subido más del 200% (MSCI World NR hasta el 15 de diciembre) lo que anualizado suponer obtener más del 12% y no es que sea la “década prodigiosa”, las ha habido mejores, pero comparado con el periodo de 2000 al 2009, donde el índice mundial perdió más de un 30%, es fantástica.

Por el contrario, nuestro índice local es uno de los peores mercados en la reciente etapa, el Ibex 35 acumula una rentabilidad ligeramente por debajo del 30% que anualizado es menos del 3%, pero curiosamente del 2000 a 2009 obtuvo una revalorización positiva y superior al 40%.

Pero la renta variable mundial no ha sido el único activo rentable de los últimos diez años. El índice de bonos de alto rendimiento denominados en euros (BBgBarc Pan Euro High Yield TR) acumula más de un 110% y supera el 8% anualizado.

El activo con menos riesgo de crédito, renta fija gobierno, ha obtenido rentabilidades que superan claramente la inflación del periodo, que en España ha sido del 1,30% anualizada. Sin ir más lejos, la deuda española, a pesar del mal periodo sufrido desde 2010 hasta julio del 2012 (desde la crisis griega y el posterior contagio al resto de países periféricos de la zona euro hasta la famosa intervención de Draghi), acumula una subida de más del 60%, que anualizada es más del 5%. En general, los índices agregados de gobiernos han obtenido rentabilidades que superan ese 5%. Así que la rentabilidad real de los mercados de renta fija ha sido buena para cualquier nivel de riesgo.

¿Qué ha pasado con la rentabilidad de los fondos que pueden comprar los españoles? A comienzos de 2010 había más de 13.000 fondos registrados en España, de los cuales quedan menos de la mitad; eso sí, se han inscrito otros muchos desde entonces y ahora hay más de 10.000 comercializables.

Con histórico de diez años quedan 5.000. Y la rentabilidad media de estos fondos supervivientes es del 5,5% anualizada, lejos de la bolsa mundial. Además, según los datos de Inverco y Morningstar, el patrimonio de los inversores españoles se concentra en los mixtos conservadores. Pues bien, en esa categoría, la rentabilidad anualizada es ligeramente superior al 2%, que supera la inflación del periodo con cierta holgura y supone acumular una ganancia nominal del 25% pero se queda muy por detrás de lo que hubieran obtenido asumiendo más riesgo y con una diversificación mundial. De estos fondos, solo hay unos ciento treinta, así que para el mercado de fondos registrados en España podría decirse que “hay mucho fondo disponible para tan poco inversor no conservador”.

¿Son los fondos con mayor patrimonio los que obtienen mejor rentabilidad? Desgraciadamente para los partícipes de este tipo de fondos, la respuesta es no. El promedio de la ganancia media anual de los fondos con más de 50 millones es inferior al 1%.

Si estos fondos han ofrecido una rentabilidad real bastante escasa en diez años donde la renta fija ha tenido un comportamiento excepcional, en la próxima década, donde probablemente muchos bonos sigan ofreciendo rentabilidad real negativa, los partícipes que mantengan su inversión en mixtos conservadores durante diez años o más, probablemente se van a descapitalizar. Salvo que el inversor use estos productos para la parte de su cartera con un menor horizonte temporal, de cara a la próxima década no parece el tipo de fondo ideal.

El inversor español, bastante más conservador en sus inversiones financieras que el europeo y mucho más que el americano, le suele gustar (o se deja colocar) un tipo de fondos y productos que garantizan el capital o limitan su pérdida. Como para garantizar todo o parte del principal se invierte en renta fija de alta calidad, dado el nivel de tipos actual y el que se prevé que habrá para los próximos años, este tipo de productos posiblemente asegurarán no ganar. A los garantizados les auguro poco futuro en la próxima década.

Finalmente hay unos siete mil millones de euros en fondos de gestión alternativa domiciliados en España (más lo que haya en fondos de gestoras extranjeras registrados), la décima parte de lo que hay en fondos mixtos conservadores españoles, pero no es una cantidad despreciable. Estos fondos suelen tener como objetivo ganar dinero independientemente de lo que hagan los mercados, utilizando la jerga del sector, buscan descorrelacionar y eso lo suelen cumplir, pero ganar dinero es otro cantar, la media de rentabilidad no supera la inflación. Yo no dudo que haya alguno que en la próxima década lo pueda hacer genial, desafortunadamente yo no sé cuál será.

Si el inversor español quiere aumentar o simplemente preservar su patrimonio financiero los próximos diez años tiene que acostumbrarse a la volatilidad; cuanto más trate de evitarla más difícil le será obtener rentabilidad real. Puede obviarla invirtiendo en mercados privados, pero no son más seguros, simplemente no fluctúan tanto por no cotizar, y es más complejo diversificar riesgos específicos, que es la mejor forma de proteger su capital. A este tipo de fondos si les auguro un gran crecimiento que no sabemos como acabará.

Marta Díaz-Bajo es Directora de análisis de fondos de atl Capital