Velatia se lanza a competir por los puntos de recarga rápida del coche eléctrico

Crea una empresa junto a Circontrol y prevé instalar 200 accesos en su primer año

Alejandro Ormazabal, vicepresidente de Velatia.
Alejandro Ormazabal, vicepresidente de Velatia.

Velatia, la corporación empresarial del grupo Ormazabal, se dispone a dar un paso más en su estrategia de diversificación. El grupo, tradicionalmente centrado en el suministro de infraestructuras para redes eléctricas, ha dado un paso definitivo en su apuesta por el coche eléctrico con la creación de la joint venture Nexvia junto a Circontrol. “La hemos lanzado hace apenas un mes junto al principal fabricante de puntos de recarga para vehículos eléctricos. Compartimos riesgos y queremos seguir creciendo tanto en transporte público como en privado en la UE”, aseguró Alejandro Ormazabal, vicepresidente de Velatia, durante su intervención en el decimotercer ciclo de conferencias Esade-Deloitte sobre Retos y Oportunidades de la Empresa Familiar.

El objetivo que se ha marcado Nexvia es la instalación de 200 puntos de carga rápida y ultrarrápida en su primer año de vida. “España va muy lenta en la red de infraestructuras de carga rápida y ese es un camino obligatorio para la electrificación, que primero deberá hacerse en el transporte público y posteriormente en el privado”, recalcó Ormazabal, que evitó caer en el alarmismo respecto al cumplimiento de los objetivos ambiciosos marcados por la administración española y europea en la reducción de emisiones contaminantes. “La transición energética y de la automoción van a llevar sus ritmos, no va a ser un cambio tan radical”, señaló el vicepresidente de Velatia, que participa en un thintank junto a la patronal de tecnologías de la información Ametic.

Al margen del vehículo eléctrico, la última línea de negocio, y las infraestructuras para redes eléctricas, la más tradicional, el grupo entró en el área de redes inteligentes y transformación digital tras la adquisición de la vasca Ikusi en 2010 y posteriormente ha apostado por otros sectores como la aeronáutica y las viviendas prefabricadas de hormigón. El grupo facturó 625 millones en 2018, cuenta con 15 centros de fabricación en todo el mundo y 3.200 trabajadores. Las ventas se reparten entre cinco grandes destinos, con España a la cabeza, con una cuota de mercado del 30%, seguido por México (16%), Francia (13%), China (9%) y Alemania (8%). Ormazabal hizo mención expresa a la actividad en China, en la que todo lo que se produce, al contrario que el resto de las grandes corporaciones instaladas en el gigante asiático, se queda en el mercado doméstico. “Somos una empresa con clara vocación internacional y estamos obligados a estar en plataformas internacionales de compras como China”, remarcó.

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