El Brexit pondrá en desventaja a los contratistas españoles en Reino Unido

Las licitaciones ya iniciadas no deberían verse afectadas

En los concursos nuevos, Londres podrá favorecer a sus compañías

Heathrow
Aeropuerto de Heathrow, que controla Ferrovial.

Duro o blando, el Brexit pondrá a las constructoras españolas interesadas en competir por proyectos en Reino Unido en desventaja frente a sus rivales británicas, ya que tendrán más dificultades para importar suministros y desplazar trabajadores, amén de los aranceles y requisitos adicionales que Londres estará en condiciones de imponer en sus pliegos.

Las mayores dudas se ciernen sobre las licitaciones de obra pública. Al respecto, Antonio Hernández, socio responsable de internacionalización y Brexit de KPMG, señala que las implicaciones serán distintas para los concursos ya iniciados y para los que se convocarán de aquí en adelante.

Para los primeros, con contratos vigentes o pendientes de adjudicación, “el Brexit no debería suponer una alteración de las condiciones establecidas en los pliegos”. “Se trata de compromisos que tanto la Administración como las empresas están obligadas a cumplir. Eso no significa que si la actividad necesita permisos adicionales, la compañía no se vea forzada a adaptarse a la nueva normativa”, aclara.

En el caso de las licitaciones futuras, el derecho de contratación pública de la UE ya no será de aplicación en el país, que podrá dictar normas diferentes. Downing Street tampoco estará obligado a tratar igual a postores británicos y españoles, pudiendo discriminar en favor de las primeras.

A pesar de la incertidumbre, ACS, FCC, Acciona y Ferrovial han seguido ampliando su presencia en el mercado británico

“Salvo que Londres firme con Bruselas un acuerdo que garantice la igualdad de trato, puede priorizar a sus nacionales frente a empresas extranjeras o imponer requisitos adicionales, como la contratación de mano de obra y proveedores locales. Esto podría mermar la competitividad de las firmas españolas”, puntualiza.

Sin subestimar los riesgos y la necesidad de gestionarlos, Miguel Laserna, socio de financial advisory de Deloitte, sostiene que los efectos del Brexit serán coyunturales y el británico seguirá siendo un buen mercado a largo plazo.

“Reino Unido tiene una cartera de proyectos de infraestructuras, tanto greenfield como de conservación de las existentes, muy importante. Además de una larga tradición en el desarrollo de fórmulas PPP y una participación muy activa de los mercados de capitales en la provisión de financiación”, defiende.

Ciertamente, la incertidumbre sobre el futuro de la relación no ha amilanado a las constructoras españolas, que han seguido ampliando su presencia en el país. En enero, ACS elevó al 75% su participación en la A-13, una de las principales autopistas de acceso a Londres, y en febrero, su filial Dragados ganó en consorcio con la firma local Mace la construcción de la nueva estación de tren de Euston, por 2.000 millones de euros. La terminal forma parte de High Speed Two, la línea de alta velocidad que unirá la capital con Birmingham.

También este año, FCC y Acciona se adjudicaron sendos contratos para la construcción y operación de plantas de valorización energética (transforman residuos en electricidad) en Lostock (Inglaterra) y Aberdeen (Escocia), por 560 y 400 millones, respectivamente.

Lostock
Diseño de la planta de valorización energética de residuos que FCC construirá en Lostock, Inglaterra.

Ferrovial ganó en mayo un túnel bajo el río Támesis por 1.100 millones y continúa adelante con sus planes de construir una tercera pista en el aeropuerto de Heathrow, del que controla el 25%, con una inversión de 16.000 millones. La ampliación, que cuenta con el visto bueno de Westminster, se encuentra en fase de consulta pública y se espera que esté lista en 2026.

“Reino Unido se ha convertido en un destino primordial para las empresas españolas, especialmente tras la caída de la licitación pública en España”, dice Hernández, de KPMG.

En efecto, mientras que aquí se licitaron el año pasado obras por apenas 8.707 millones, un 63% menos que hace 10 años, al otro lado del canal de la Mancha hay proyectos en cartera por 464.000 millones de euros, de los que 220.000 se ejecutarán entre 2020 y 2021.

“El país ofrece proyectos con volúmenes de inversión muy atractivos y licita muchos contratos concesionales bajo modelos de colaboración público-privada (PPP), que encajan en la estrategia de las empresas españolas y que se espera continúen”, abunda.

Euston Station
Recreación de la futura estación de Euston, que construirá ACS.

ACS señala en su informe anual de 2018 que Reino Unido es, junto con Alemania y España, uno de los países en los que tiene identificados cerca de 50.000 millones de euros en proyectos PPP para los próximos años.

Hernández, de KPMG, añade que otros aspectos, como la seguridad jurídica o la facilidad para financiar los proyectos, hacen que Reino Unido siga siendo un mercado interesante. “Sin embargo, no cabe duda de que la evolución de la economía británica y de la libra tendrán un impacto en las empresas que operan allí”, reconoce.

Desde que los británicos aprobaron la salida de la UE en el referéndum de 2016, la libra acumula una caída del 11,5% frente al euro. “No obstante, en muchos casos se trata de empresas con filiales completamente establecidas, cuya estructura de costes está también en moneda local, lo que mitigaría en parte el impacto de una potencial depreciación de la libra”, precisa.

FCC por ejemplo, descarta en su informe consolidado de 2018 que su filial FCC Environment vaya a sufrir deterioro alguno como consecuencia del Brexit, “dado que los principales activos y pasivos de su negocio están referenciados en la misma moneda (libra esterlina)”.

Ferrovial, por su parte, informó en su reporte anual de 2018 que ha contratado coberturas por 641 millones de libras, equivalentes a los dividendos que espera obtener de sus activos británicos en los próximos cuatro años.

“En torno al 80%-90% de nuestros clientes españoles con negocios en Reino Unido han contratado seguros de tipo de cambio para mitigar los efectos de movimientos bruscos en la cotización euro-libra”, confirma Álvaro de la Torre, director de desarrollo de negocio de Afex, firma dedicada al trading de divisas.

Negocio ferroviario

• Pese a la incertidumbre política, Reino Unido necesita renovar su infraestructura ferroviaria para reducir las emisiones de carbono y revertir el descontento de la población con el servicio, por lo que este sector sigue ofreciendo oportunidades de negocio a las empresas españolas, según un informe publicado en agosto por el Icex.

• El Gobierno británico ha anunciado un presupuesto de 56.000 millones de euros para acometer proyectos entre 2019 y 2024, por encima de los 44.000 del periodo anterior (2014-2019). El High Speed Two y el Crossrail (nueva línea de tren londinense) son las dos obras más importantes.

• Typsa, Ineco, Sener, Idom, Ayesa, Ferrovial, ACS, FCC, Sacyr, Acciona y Abengoa son las empresas españolas que compiten en este mercado con firmas locales como Atkins, Laing O’Rourke, Kier, Camlin Rail y Tracsis.

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