La gestión pasiva busca su hueco en los planes colectivos

Las comisiones de control siguen apostando por la activa

gestión pasiva

Es cada vez más común encontrar estrategias de gestión pasiva en los principales instrumentos de ahorro e inversión; sin embargo, en el caso de los planes de empleo, es decir, aquellos vehículos de previsión promovidos por empresas o Administraciones públicas, es muy complicado toparse con fondos de pensiones que lleven a cabo una gestión clónica pura en toda la cartera.

No obstante, sí es cada vez más frecuente que productos de jubilación privada de todo tipo incluyan en la cartera instrumentos de gestión pasiva. “Si bien es cierto que no es frecuente la utilización de la gestión pasiva o indexada pura, en los fondos de pensiones sí es muy habitual la utilización de activos indexados para configurar el asset allocation [asignación de activos] de las carteras y, a partir de ahí, dar libertad a los gestores para realizar las apuestas específicas por área geográfica y tipo de activo”, destaca la directora del Observatorio de Pensiones de Caser, Eva Valero.

Suponen el 13% del patrimonio total, el doble que un año atrás

De hecho, 2018 fue el año del despegue, al duplicarse la utilización de la gestión pasiva en las estrategias de inversión de estos vehículos de ahorro colectivo. Así lo demuestran los datos del Informe PIPS (siglas en inglés de Servicio de Medición de Rendimientos de Fondos de Pensiones) de Mercer, en el que se constata que el porcentaje ha pasado de un 5% del total del patrimonio al cierre de 2016 a un 6% al de 2017 y a un 13% al de 2018. Más del doble en un año.

Donde más se ha incrementado la exposición a productos de gestión pasiva ha sido en los activos no euro, tanto de renta fija como de renta variable. En opinión de Xavier Bellavista, director de Mercer Investments, “el mercado donde lo vemos más recomendable es Bolsa de Estados Unidos. Coincide que también es el mercado donde mayor inversión pasiva mantienen los fondos de pensiones de empleo, un 3% del total del 13% invertido en gestión pasiva”, según el informe.

Sin embargo, su generalización promete ir a paso lento. “Las comisiones de control tienden a favorecer la gestión activa en todos los aspectos del fondo de pensiones. Esta no es una opinión, sino una constatación, ya que la mayoría con los que trabajamos determinan que su objetivo es batir la rentabilidad de los mercados a través de la gestión activa y así lo recogen en sus creencias de inversión”, apunta David Cienfuegos, responsable de inversiones de Willis Towers Watson. No obstante, “no todos los fondos están dispuestos a asumir el riesgo que implica implementar una gestión activa pura”, sobre todo por las desviaciones en el corto plazo que “pueden hacer que la foto contra otros fondos de pensiones de empleo salga muy mal, o muy bien”, advierte.

Tampoco es partidario de propiciar una gestión pasiva pura hoy en día, ya que eso “exigiría replicar los índices globales que por construcción nos llevarían a sobreponderar las acciones de las compañías con mayor valoración bursátil y la deuda de los países y empresas más endeudadas, o incluso a seguir comprando deuda que tiene rentabilidad negativa a vencimiento. Obviamente, ninguna de estas acciones parecen demasiado enfocadas a reducir los riesgos latentes en un final de ciclo como en el que nos encontramos”.

La renta variable estadounidense es el mercado con mayor inversión pasiva por parte de los fondos de pensiones de empleo

Otro inconveniente importante para la aplicación de una estrategia indexada pura en planes de pensiones colectivos estaría, tal y como recuerda la directora del Observatorio de Pensiones de Caser, Eva Valerio, en “el hecho de que su utilización limita la aplicación de políticas de inversión socialmente responsable [ISR], ya que si bien existen en el mercado activos indexados que tienen en cuenta los criterios sostenibles, la oferta es aún reducida”.

Los ETF, la principal herramienta

Partiendo de los datos del Informe PIPS (Servicio de Medición de Rendimientos de Fondos de Pensiones), Xavier Bellavista, director de Mercer Investments, constata que hay cada vez más variedad en las clases de activo de gestión pasiva en los fondos de pensiones de empleo: “Se utilizan ETF tanto en productos de renta fija, deuda pública, crédito y high yield, como en productos de renta variable de todas las geografías y estilos de gestión, pero también en activos alternativos, inmuebles, infraestructuras y materias primas”.

De todos modos, el experto no es partidario de estas estrategias. “La gestión pasiva puede formar parte de las carteras, pero de forma combinada con la activa. Una de las creencias de inversión de Mercer es la gestión activa. Consideramos que con un buen research es posible encontrar entidades gestoras que aporten un valor diferencial respecto de la gestión pasiva de forma consistente”. Para Bellavista, este tipo de estrategias tiene sentido solo en determinados tipos de activos donde, por las características del mercado y por la evidencia histórica, sea muy difícil aportar valor añadido de forma recurrente.

Según David Cienfuegos, responsable de inversiones de Willis Towers Watson, “es habitual encontrar gestoras que deciden sustituir (mediante gestión pasiva) la exposición a gestores especialistas que intentan batir al mercado de renta variable y renta fija. Han capitulado en sus esfuerzos de encontrarlos, dado que las probabilidades juegan en su contra. Si no puedes batir la rentabilidad de los mercados, al menos captúrala… Ese es el razonamiento que defiende su aplicación”. En cualquier caso, el responsable de la consultora habla de aplicar estas estrategias a solo una parte de la gestión.

En el caso de Luis Vadillo, director de pensiones de BBVA AM, las estrategias de gestión pasiva “tienen un buen encaje en el marco de la gestión activa del conjunto del fondo de pensiones y su utilización es frecuente en los de empleo por sus ventajas de precio reducido y réplica de los índices a los que siguen, tanto en rentabilidad como en consumo de riesgo (tracking error)”. En cuanto a los instrumentos más utilizados, señala los ETF, los fondos de inversión indexados y los futuros financieros.

Vadillo menciona que BBVA AM puso en marcha en 2012, “a solicitud de un cliente, el primer (y tal vez el único) fondo de pensiones de empleo con una gestión fundamentalmente pasiva y ha obtenido muy buenos resultados”.

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