El Rey no propone candidato a la investidura y España se aboca a elecciones

Sánchez constata su falta de apoyos y pide a los españoles una mayoría "más clara" en la repetición de comicios prevista para el 10 de noviembre

El presidente del Gobierno en funciones y líder del PSOE, Pedro Sánchez (izquierda), en su encuentro con el Rey Felipe VI.
El presidente del Gobierno en funciones y líder del PSOE, Pedro Sánchez (izquierda), en su encuentro con el Rey Felipe VI.

El Rey Felipe VI culminó este martes la segunda ronda de consultas abierta con los principales líderes políticos españoles tras las elecciones generales del 28 de abril constatando que Pedro Sánchez, líder del PSOE, formación vencedora de los comicios, y presidente del Gobierno en funciones, no cuenta con apoyos suficientes para salir victorioso. Un comunicado del Palacio de la Zarzuela, citado por Europa Press, anuncia que el monarca no propondrá ningún candidato a la investidura de presiente del Gobierno, lo que aboca finalmente a España a celebrar una repetición electoral.

“No hay una mayoría en el Congreso de los Diputados que garantice la formación de un Gobierno por lo que el país se ve abocado a una repetición electoral el próximo 10 de noviembre”, ha constatado minutos después el propio Sánchez.

“Los españoles ya hablaron claro en abril” eligiendo, ha expuesto Sánchez, un “Gobierno progresista”. “En esta ocasión ha sido imposible cumplir con el mandato electoral del pasado 28 de abril. Lo he intentado por todos los medios , pero nos lo han hecho imposible”, sostiene, achacando la situación al “bloqueo institucional” que habrían impuesto PP y CS, al no aceptar una “abstención técnica” para evitar que el Ejecutivo dependa de las fuerzas independentistas, y Podemos, que impide un Gobierno del PSOE por cuarta vez, remachó, en referencia a sus fallidas tentativas de 2016 y 2019. “Pediremos a los españoles que hablen aún más claro el próximo 10 de noviembre”, ha rematado Sánchez, ya en clave electoral. 

Sánchez tenía sobre la mesa dos ofertas que podrían haberle acercado a la investidura. De un lado, la de Unidas Podemos, que ha mantenido como exigencia entrar a formar parte de un Gobierno de coalición. Algo que el PSOE ha rechazado de plano, "por falta de confianza", desde que la tentativa de investidura de julio fracasara al rechazar Pablo Iglesias su oferta de ceder al grupo morado una vicepresidencia y los Ministerios de Sanidad, Vivienda e Igualdad.

Por su parte, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, presentó el lunes una propuesta de última hora, mostrando su disposición a abstenerse si Sánchez promete no subir impuestos, deja caer el Gobierno de Navarra para dar entrada a Cs y PP y se compromete a no conceder indultos a los enjuiciados por el procés o aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña si su Govern no acata el inminente fallo del Tribunal Supremo sobre este asunto.

Sánchez descartó ambas ofertas alegando que estas fuerzas deberían desbloquear la situación política y “facilitar el único Gobierno posible desde la aritmética parlamentaria”, para afrontar retos como la desaceleración económica, el Brexit o el citado fallo sobre el procés. 

“Pedro tiene dos propuestas, una por la derecha y una por la izquierda, lo razonable es que optara por una de las dos. Querer ser presidente a cambio de nada, no sé si es lo más razonable”, le recriminaba horas antes Iglesias tras departir con el Rey, defendiendo que su formación debería entrar en un nuevo Ejecutivo dado que aportaría un tercio de los votos que suma su fuerza con el PSOE. “Nuestra disponibilidad sigue vigente”, ha dicho Iglesias, asegurando que seguían abiertos a un pacto de última hora.

“Parece que Sánchez prefiere elecciones” ha aseverado por su parte Rivera, que criticó que TVE ya le hubiese enviado una carta este martes para comenzar a preparar los debates electorales previos al 10N sin esperar si quiera a que concluyese la ronda de contactos del Rey. Rivera aseveró, con todo, que mientras hubiese plazo, y siempre que Sánchez rectifique su posición en los tres puntos que le reclama, estará dispuesto facilitar la investidura.

“Tenemos la sospecha de que Pedro Sánchez no quería formar Gobierno, lo que quería desde el principio era ir a elecciones. Pero espero que si nos aboca a las elecciones generales no le salga gratis”, se sumó finalmente el líder del PP, Pablo Casado, aclarando que “por coherencia” no estaba en sus planes apoyar la investidura. “Tenemos todo el respeto por el PSOE, pero su candidato y su programa no tienen nuestra confianza”, ha explicado. “El único responsable de que haya elecciones, si las hay, es Pedro Sánchez”, concluyó.

Aunque tanto Podemos como Ciudadanos mostraron su disposición a sellar un pacto in extremis si el PSOE se aviene a aceptar sus condiciones, en una investidura celebrada apurando los plazos entre el viernes y el lunes, todo parece indicar que los discursos electorales han cortado ya el paso a cualquier negociación. Lo que está por ver es si el 10N desbloqueará la situación.

Las claves de la nueva cita democrática

Fijación de fecha. La fecha del 10 de noviembre como la más probable para las nuevas elecciones generales viene dada por su condición de repetición de los comicios del pasado 28 de abril. El cronómetro lo puso en marcha la tentativa fallida de investidura de julio, que impone la disolución de las Cortes si no se celebra otra exitosa en el plazo de dos meses. El plazo expira el lunes 23, con lo que el próximo martes se cerrarán las Cámaras y se convocarán elecciones. Al tratarse de una repetición electoral, el plazo desde la convocatoria se rebaja de 54 a 47 días (y la campaña se reduce de 15 a ocho días), lo que arroja la fecha del 10 de noviembre.

Punto de partida. La repetición electoral alterará previsiblemente la composición del Parlamento, si bien está por ver si modifica los bloques creados en los últimos meses o si la negociación para formar Gobierno arroja nuevas alternativas o pierde algunas de las opciones que se tenían ahora. El 28A, el PSOE obtuvo 123 escaños; el PP, 66; Ciudadanos, 57; Unidas Podemos, 35 (42 junto a sus confluencias); Vox, 24; ERC, 15; JxCAT, 7; PNV, 6; EH Bildu, 4; Navarra Suma; 2; Coalición Canaria; 2; Compromís, uno; y los regionalistas cántabros, otro.

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