España se aboca hoy a una repetición electoral si la ronda del Rey concluye sin un vuelco

El PSOE asume que habrá comicios salvo que Podemos renuncie a entrar en un Gobierno de coalición

El Rey Felipe Felipe VI (derecha), y el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (al fondo).
El Rey Felipe Felipe VI (derecha), y el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (al fondo).

Los líderes políticos culminarán esta tarde la segunda ronda de contactos con el Rey que Felipe VI ha impulsado desde las elecciones generales del pasado 28 de abril para tratar de designar a un candidato a la presidencia del Gobierno que reciba los apoyos necesarios. A una semana de que el contador imponga la disolución de las Cortes y una repetición electoral, el 10 de noviembre, los grandes partidos llegan a la cita más centrados en la batalla por el relato que en acercar posturas lo que amenaza con abocar al país a las urnas si no media un vuelco de última hora.

Ayer la sorpresa la dio el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que abrió la puerta a una abstención suya y del PP si el PSOE renuncia a gobernar Navarra, descarta dar indultos en el caso del procés catalán y promete no subir los impuestos a la ciudadanía. La propuesta, sin embargo, no se la trasladó a los socialistas sino al líder del PP, Pablo Casado, por lo que incluso fuerzas como Coalición Canaria, partidarias de un pacto PSOE-Cs, asumieron que “no era una oferta para desbloquear la situación” sino un mensaje para evitar una fuga de votos de Cs a derecha e izquierda.

“No hay ningún obstáculo real para que PP y Ciudadanos se abstengan”, se limitó a contestar el líder del PSOE, y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. La suerte estará echada poco después de las 18:00 horas, cuando el Rey recibe a Sánchez, que anunció que, tras su tentativa fallida de julio, no pedirá al monarca volver a someterse a una votación si no cuenta antes con los votos para vencer. En su partido asumen que habrá repetición electoral a no ser que Unidas Podemos renuncie a su exigencia de formar parte de un Ejecutivo de coalición, que los socialistas ven inviable tras la negociación fallida de julio, y aceptan dar su aval pactando solo un programa.

En Podemos, a su vez, esperaban ayer un gesto de última hora de los socialistas que volviera a poner sobre la mesa la propuesta de verano, cuando les ofrecieron una vicepresidencia y los ministerios de Vivienda, Sanidad e Igualdad, que Pablo Iglesias rechazó si no se les cedían también las políticas activas de empleo.

Sin embargo, la negativa del PSOE parece ser tajante y, según defendió ayer en la Ser la ministra portavoz, Isabel Celaá, los socialistas no temen que los ciudadanos penalicen a su partido si hay comicios el 10 de noviembre.

Lo cierto es que, apuntan las encuestas, más allá de elevar la abstención, repetir elecciones ante la incapacidad de los políticos de ponerse de acuerdo acabaría reforzando a los grandes partidos, aquellos con más capacidad de acabar gobernando (PSOE y PP), en detrimento del resto. Ante esta tesitura, cabe la posibilidad de que Podemos opte hoy por facilitar la investidura para echar a andar la legislatura, ganando tiempo para rearmarse antes de otros comicios.

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