Claroscuros otoñales de la economía de EE UU

Los datos macro muestran que el motor sigue tirando, pero hay riesgos que no deben obviarse

Claroscuros otoñales
de la economía de EE UU

Tenemos una actitud hacia China, pero no una política sobre China” según Hank Paulson, expresidente de Goldman Sachs y secretario del Tesoro con George Bush. “Los tipos de interés han de bajar cuando hay signos de recesión, decrecimiento económico y pérdida de empleo”, afirma Tim Geithner, expresidente de la Reserva Federal de Nueva York y secretario del Tesoro con Obama. La Reserva Federal, como explicó en 1865 el economista y periodista Walter Bagehot, fundador de The Economist, es prestador de último recurso. “Un banco central presta dinero a los bancos cuando estos se quedan sin liquidez; ese dinero se presta a un interés muy alto y con activos colaterales como garantía”, explica Ben Bernanke, expresidente de la Reserva Federal y académico experto en la Gran Depresión de 1929.

Ninguno de los tres economistas citados, que han gestionado crisis económicas y financieras, están a favor de la obsesión de Trump por bajar los tipos de interés. Cada uno de ellos lo ha explicado por extenso en sus libros y, hace un mes publicaron conjuntamente un libro que, en tiempo récord ya es manual de gestión de crisis económicas/financieras: Firefighting: The financial crisis and its lessons.

La economía americana creció un 2,1% en el segundo trimestre impulsada por el consumo de los hogares, que creció un 0,6% en julio y un 4,6% en el trimestre. El precio de la gasolina ha bajado a los 50 dólares y deja espacio a los hogares para gastar en mobiliario, ropa, informática, comida o electrónica de consumo. Alan Blinder es firme: “La economía con Trump es muy buena”, afirma quien fuera vicepresidente de la FED con Bill Clinton y presidente del Consejo Económico Nacional creado por aquel presidente, donde también sirvieron economistas de renombre como Joseph Stiglitz y Larry Summers, que años después trabajaron para Obama.

Según nuestros cálculos, con la tasa de paro en el 3,7% y el consumo de los hogares estable o aumentando en Halloween, Black Friday y Navidad, el crecimiento anualizado del PIB en el tercer trimestre del año sería del 2,3%, frente al 2,1% del segundo, pero por debajo de la media anualizada trimestral de 2018 (2,9%-3,1%, pendiente de su tercera revisión).

Los mercados de valores han crecido a doble dígito este año: DJ, Nasdaq y SP-500 aumentando la riqueza de inversores vía dividendos; en julio y agosto los beneficios empresariales reportados por las empresarias cotizadas aumentaron un 4,8%, el mayor incremento desde 2006. Los precios de la vivienda, según el índice Case-Schiller, aumentaron hasta julio el 5,1% en todo el país. Las cadenas de distribución que llegan a la mayoría de la población (Walmart, Amazon, Costco, Kroger, Home Depot, Macy’s, Best Buy, Sack’s, Lowe, Nordstrom, Target, CVS, Walgreens, los top ten por facturación en América) han reportado beneficios récord.

A un vistazo de pájaro, todo está bien. Pero no lo está. Alan Blinder (autor de Advice and dissent: Why America suffers when economy and politics collide y After the music stopped: the financial crisi, the response and the work ahead, reconoce las dos caras de la moneda: la economía está muy bien, sí, pero hay riesgos que no deben obviarse. No es justo atribuir solo a Trump el crecimiento económico, que comenzó con Obama en junio de 2009 y quien, cuando dejó de ser presidente, dejó la tasa de paro en el 4,7%, hoy 3,7%.

El sentimiento del consumidor medido por la Universidad de Michigan bajó en agosto 8 puntos, su bajada más fuerte desde agosto de 2012. En la encuesta, la población general dice estar preocupada por la guerra comercial con China y el impacto de los aranceles de Trump sobre 550.000 millones de dólares, 250.000 en mayo y, desde el 31 de julio, en 300.000 millones de dólares en productos importados de China. Aunque Trump, presionado por patronales empresariales, decidió repartir las sanciones entre el 1 de septiembre y el 15 de diciembre para no afectar a las ventas, la realidad es que las sanciones aplicadas durante el Labor’s Day Weekend (30 de agosto a 1 de septiembre) afectan al 60% de los productos importados de China: ropa, electrónica de consumo, videojuegos, informática y hasta libros. Se supone que las rebajas en el pasado fin de semana serían del 50%-70%: no lo fueron. Macy’s, Sack’s y Nordstrom, en Nueva York, Miami, Chicago o Los Angeles estaban casi vacíos. Los ingresos por hogar crecieron un 0,1% y los salarios un 0,2%, en julio. Muy poco...; probablemente los hogares ahorrarán en el cuarto trimestre.

Los mercados de valores vivieron una montaña rusa en agosto que, aunque acabó con crecimientos anuales de dos dígitos, arrojó leves pérdidas en agosto, debido a la incertidumbre sobre la Guerra comercial con China, que genera volatilidad. La riqueza de los hogares (distinta de sus ingresos) es dispar: el 50% de hogares por debajo de la mediana recuperaron este año la riqueza perdida entre 2007-2009. Ajustada a la inflación, según la FED, la riqueza de esos hogares era un 32% inferior a la que tenían en 2003. El 1% de familias más ricas de America revalorizaron su riqueza en 100%. La disparidad se debe a que la riqueza de un hogar normal reside esencialmente en su vivienda mientras los más ricos tiene su riqueza invertida en activos financieros y en los mercados de valores. La vivienda se ha revalorizado muchísimo menos y más lentamente que la rentabilidad de las acciones, bonos y participaciones empresariales. A la disparidad de ingresos se suma la diferencia en riqueza entre los más ricos y los más pobres. La producción industrial se desaceleró en julio y agosto. La guerra comercial y de divisas con China ha restado un 1% anual al PIB americano en 2019. Lo dice Alan Blinder, demócrata, y los datos de la FED que preside el republicano Jerome Powell. Nouriel Roubini, 'Mr. Doom', ha publicado un anticipo de su próximo libro: 'Como será la siguiente recesión. Piensa mal y acertarás'. Esperemos que Roubini se equivoque en esta ocasión.

Jorge Díaz Cardiel es Socio de Advice Strategic Consultants y autor de ‘Trump año uno’, ‘Hillary vs Trump’ y ‘Trump, año de trueno y complacencia’

 

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