David Martínez: “La innovación es como una vacuna, duele pero te salva”

Abandera la transformación de una empresa de un sector cambiante

Aedas Homes

Según afirma David Martínez (Madrid, 1970), es “rico” en experiencias y ha aprendido mucho tanto de sus jefes buenos como de los malos (justamente lo que no es un buen líder). Cree que el liderazgo tiene una parte innata pero que otra se aprende, y precisamente su paso por el IESE supuso una experiencia transformadora que le abrió toda una ventana de oportunidades.

¿Cómo entiende el liderazgo? ¿Qué cualidades configuran a un buen líder?

Un líder es aquel que es capaz de influir en que otros hagan o tomen decisiones y, además, les guste hacerlo. Tiene mucho de persuasión e indudablemente más autoritas que potestas. El liderazgo no es mandar. El liderazgo no se impone, más bien se conquista. En este sentido, no todos los líderes son jefes y no todos los jefes ejercen el liderazgo. A lo largo de mi vida profesional he comprobado que aquellos a los que he considerado líderes se enfocan en las personas y no tanto en el sistema o en la estructura. Gestionan la innovación frente a la administración. Son inconformistas y optimistas, miran a largo plazo, responden siempre al porqué, más que al cómo, trabajan para alcanzar la mejor versión de sí mismos y tienen un estándar ético muy elevado.

¿Qué valora más al contratar a un colaborador cercano?

Son varios los factores, pero diría que hay tres cosas que valoro por encima de las demás: que sus conocimientos y experiencia sean muy sólidos en un área concreta; que trabaje en equipo siempre con actitud y mentalidad abiertas, y que sea ético y fiel a las prioridades del proyecto a desarrollar en común.

¿Qué importancia concede a los valores y al ejemplo del líder?

En mi opinión, el liderazgo no es algo innato. Aunque alguien tenga unas capacidades de base que le predisponen, la educación y los valores son los factores realmente diferenciales. Destacaría unos cuantos aspectos que me parecen relevantes a la hora de otorgarle valores a un líder, como la responsabilidad. Si lideras a un grupo de personas, eres responsable de ellas. Aunque la idea de ser líder pueda resultar idílica, no siempre es fascinante. De hecho, es una tarea muy exigente. También destacaría la generosidad, porque es importante entender que se trata de los demás y no de ti ni de tu necesidad de autoafirmación. También la humildad y escucha activa, no siempre vas a tener razón y no pasa nada. Es parte del proceso de liderar. Cuando notes que solo se escucha tu voz, ya es demasiado tarde. Rectifica y escucha. Además, se debe ser justo. El líder tiene que lograr armonizar los distintos intereses, y eso exige sacrificios que hay que explicar muy bien. Un líder nunca pide a su equipo de confianza que haga aquello que él no estuviera dispuesto a hacer antes. Sin olvidar saber delegar, ser comunicativo y empático y tener pasión por saber más.

¿Cómo entiende la innovación?

Como una vacuna. Duele, molesta los dos primeros días, pero básicamente te salva y libra de una muerte temprana. Es un claro ejemplo de antifragilidad, conforme al libro de Nassim Nicholas Taleb, en el que un organismo, la empresa, se inmuniza con pequeñas dosis y cuando vienen los grandes embistes de fuera, la disrupción, no solo es capaz de resistirlos, sino de mejorar con cada ataque.

¿Cuál es el rol del CEO en la innovación?

Ser el catalizador, es decir, estimular para que las cosas sucedan. Evitar que los glóbulos blancos canibalicen nuevas iniciativas e inculcar y fomentar la cultura del inconformismo siempre desde una mentalidad abierta. Como decía Andy Grove, quien fue CEO de Intel durante muchos años, solo los paranoicos sobreviven.

¿Cómo ha cambiado la transformación digital su sector y su empresa?

En términos tuiteros de trending topic diría que #EstáPasando. La transformación digital es un hecho y se ha avanzado mucho. Sin embargo, estamos al principio. Según los primeros barómetros de innovación del sector inmobiliario, el foco está en el big data, el data analytics y la digitalización de los procesos. Son todo magníficas noticias, pero solo es el principio. Queda mucho camino por recorrer. Cuanto más avancemos, más nos daremos cuenta de lo mucho que queda por hacer. El sector de la banca ha aprendido esta lección y en mi opinión está haciendo bien el camino, a pesar de la enorme disrupción que está habiendo por el control de los medios de pago.

¿Cuáles son las claves para dirigir a un equipo innovador?

En todo proceso de innovación he vivido tres momentos clave. Tener a las personas adecuadas para cada momento es esencial para garantizar el buen fin de un proyecto de innovación. Seleccionar en qué proyectos embarcarse y cuándo, convertir ideas en productos mínimos viables y escalar la innovación son de las claves importantes.

¿Cómo poner al cliente en el centro? ¿Cómo mejorar su experiencia?

Haciendo un enorme ejercicio de empatía y preguntándote todos los días por qué me elige el cliente a mí. Si logras crear un sano equilibrio entre los intereses del cliente, del producto y de los accionistas, y generas valor, sin duda estás en el camino adecuado.

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