Construcción

OHL asume que no realizará la millonaria reforma de su proyecto Old War Office

Después de participar en la fase de licitación, reconoce que “no es probable” su participación en la ejecución

Edificio del Old War Office, en Londres.
Edificio del Old War Office, en Londres.

El grupo OHL tiene claro ya que su iniciativa de convertir la vieja sede del Ministerio de la Guerra británico (Old War Office) en un hotel de lujo, en pleno corazón de Londres, no engordará su cartera de obra. La rehabilitación, similar a la que la OHL acomete en Madrid con la reconstrucción de Canalejas, precisará  unos 500 millones, pero no será encomendada a la compañía de la familia Villar Mir, que sí ha participado en el proceso de licitación.

La constructora española, titular del 49% de la sociedad promotora 57 Whitehall Holdings, reconoce por primera vez en su informe de gestión al cierre de junio, que “no es probable” su participación en la ejecución de unos trabajos que se extenderán tres años y que han empezado a adjudicarse a firmas británicas.

OHL mantiene la actual política de revestir de realismo sus expectativas de negocio, una vez que ha saneado la parte de la cartera de construcción que carecía de rendimiento: “Hemos decidido no contratar este proyecto por no cumplir los criterios de riesgo y previsibilidad de caja establecidos por la compañía”, explican fuentes oficiales.

La constructora española ha participado en el proceso de licitación, pero descartó competir en precio para evitar nuevos riesgos

El 51% de la citada sociedad que se hizo con el arrendamiento del histórico Old War Office prácticamente a perpetuidad, por 250 años (el canon supera los 300 millones), es el Grupo Hinduja. Este último, aseguran fuentes conocedoras del proyecto, habría hecho valer su participación mayoritaria para establecer las condiciones de contratación con un pliego con duras cláusulas.

Ambas firmas son expertas en desarrollos emblemáticos: OHL firmó el complejo mexicano de Mayakobá y tiene en construcción el proyecto madrileño de Canalejas, y Grupo Hinduja fue responsable del desarrollo londinense Carlton House Terrace, que goza del grado de máxima protección otorgado por Historic England.

Los dos socios se pusieron al frente de la reforma del Old War Office en 2014 y consiguieron levantar más de 700 millones de financiación externa. OHL no había entrado aún en crisis y para la empresa era clave estar en el capital para intentar acceder a la ejecución de las obras. De hecho, OHL Desarrollos llegó a abrirse a terceros para realizar proyectos singulares llave en mano, ya sean de uso comercial, hotelero, residencial, etcétera.

El grupo OHL, con el 49% del capital frente al 51% de Hinduja, prevé la venta del proyecto Old War Office cuando el hotel esté lanzado

A día de hoy, 57 Whitehall Holdings ha obtenido las licencias de construcción y tiene lanzadas las fases preliminares de construcción. OHL remarca que “la recuperabilidad de la inversión del grupo en Old War Office es dependiente del cumplimiento, sin desviaciones relevantes, del plan de negocio aprobado por la sociedad de proyecto”. La inversión contabilizada por el método de la participación en 57 Whitehall Holdings alcanza los 127 millones, por los 129 millones destinados a Proyecto Canalejas Group, siendo las dos principales entidades asociadas entre los activos de OHL.

Una vez descartada esta obra, OHL prevé engordar su reserva de contratos con un proyecto de vivienda social en Irlanda, la extensión de la línea 1 del metro de Panamá y carreteras en Ecuador y República Checa.

De sede ministerial a exponente del lujo

El despacho de Churchill. El edificio que sirvió de sede al Ministerio de la Guerra, en el en el 57 de la calle Whitehall y muy próximo a Buckingham Palace, fue construido entre 1898 y 1906. En él tuvo su centro de operaciones Winston Churchill durante la II Guerra Mundial.

54.000 metros cuadrados. De estilo eduardiano, el inmueble cuenta con 54.000 metros cuadrados de superficie bruta repartida en siete plantas, dos de ellas bajo rasante.

Hotel de lujo. El futuro hotel, con 125 habitaciones, será operado por la cadena Raffle, propiedad de AccorHotels. El edificio incluye 85 apartamentos de lujos.

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