La economía americana y la era de la información

La riqueza del país creció un 2,3% hasta junio. Los protagonistas siguen siendo los gigantes de internet

La economía americana
y la era de la información

En Digital Transformation. Survive and thrive in an Era of Mass Extintion, libro de Thomas Siebel publicado el pasado 9 de julio, se denomina a la cuarta revolución industrial como la Era de la Información. Lo que se compra y se vende es conocimiento, en detrimento de la producción de bienes (segunda revolución industrial) o servicios (tercera revolución industrial o Era de la Computación). Desde un punto de vista laboral, los beneficiados son aquellos con carrera universitaria, especialmente tecnológica. En España los datos mensuales de empleo que provee el antiguo INEM (SPEE) dicen que, de los que encuentran trabajo, el 78% tienen conocimientos de informática e internet.

En Estados Unidos, donde se inventó la economía del conocimiento, los nuevos ricos no viven en Wall Street, sino en Silicon Valley, sede de muchas de las compañías tecnológicas digitales que crearon la tercera y cuarta revoluciones industriales. Siebel escribe que las tecnologías de la información eran un sector de 50.000 millones de dólares en 1980 y alcanzaron los 3,8 billones de dólares en 2018. Las consultoras IDC, Forrester, Gartner y los datos que nosotros manejamos predicen que alcanzará 4,5 billones de dólares en 2022, cinco veces el PIB de España.

Estar en Nueva York y no visitar Wall Street es como ir a Roma y no ver el Vaticano. Como el actor Nicolas Cage en Family Man (2002), echaba de menos el tacto del papel del diario Wall Street Journal, que ya no se distribuye físicamente en Europa. En Wall Street, enfrente de la Bolsa, hay un quiosco de periódicos. “¿Wall Street Journal, por favor?”. Respuesta: “¿Qué?”. Vuelvo a preguntar y obtengo la misma respuesta. Me enfado y le preguntó retóricamente al hombre del quiosco “dónde estamos”. Su respuesta es señalar con el dedo lo que vende: todo son revistas de dudosa reputación. Ni en Wall Street puede comprarse el diario económico financiero Wall Street Journal, que Warren Buffett denominaba la Biblia de los negocios.

Me di de alta en la versión online del periódico financiero, pagando 0,89 euros por una subscripción de tres meses. Si encuentras un diario en papel pagas, al cambio 4,5 euros por un único número, que te cuenta lo que pasó el día anterior. La versión online tiene cantidad ilimitada de contenidos actualizados con inmediatez. Ejemplo de la Era de la Información que menciona Siebel en su libro.

Este sector digital supone dos tercios del PIB de EEUU. La riqueza americana aumentó 2,3% en el segundo trimestre del año. En el primer trimestre creció 3,1% en PIB. Son mayoría los economistas que dicen que America acabará el año cerca del 3%. En este segundo trimestre se aprecian claros y oscuros. La confianza del consumidor está en máximos históricos, según la Universidad de Michigan, y su gasto en consumo, entretenimiento, ocio, muebles... aumentando ese gasto un 4,6% respecto al primer trimestre. La bajada de impuestos de 2017, el aumento de los salarios y la abundancia de empleo animan a las personas a gastar y también a ahorrar, porque la renta disponible, tras diez años de recuperación y expansión, ha aumentado el 3,5% en los últimos cinco años.

En cambio, los hogares han gastado menos en vivienda este trimestre (+1,1%). Y las empresas han invertido menos (0,8%) versus el 4,5 del trimestre anterior. La no renovación de inventarios, manteniendo el stock actual, ha aportado al PIB solo el 0,6%.

Las empresas están siendo cautas. La guerra comercial con China y cierta incertidumbre sobre la economía mundial han afectado negativamente a las exportaciones, restando casi cinco puntos porcentuales al crecimiento, que se ha visto compensado por el mayor gasto de hogares, que también es un 70% de la economía norteamericana.

Durante el segundo trimestre, las sanciones de EEUU a China y las no materializadas a México generaron prudencia entre los empresarios que, en cualquier caso, no han dejado de contratar una media de 220.000 personas cada mes; hecho insólito tras diez años de crecimiento económico. La tasa de paro sigue en el 3,7%, el mejor nivel desde que Kennedy fue presidente. Los beneficios empresariales crecen y los índices bursátiles parecen no tener techo en su crecimiento: SP-500, Dow Jones, Nasdaq viven el bull-run más largo de la historia. El crecimiento económico es bastante equilibrado por zonas geográficas y sectores de actividad, aunque destaquen las tecnologías de la información y digitalización.

Los protagonistas son los sospechosos habituales: Apple, Google, Facebook, Amazon, Microsoft. Su crecimiento tampoco parece tener límite en facturación, beneficios y valor en Bolsa, donde las cinco rondan el billón de dólares. Mientras estas empresas inventen inteligencia artificial, big data, internet de las cosas, robótica, machine learning, analítica predictiva, cloud computing, conectividad..., seguirán creciendo, ganando dinero y generando empleo.

Yendo bien la economía, los 20 candidatos/as demócratas a ser presidentes en 2020 apenas hablan de ella, excepto para destacar que los beneficiados son el 1% y las grandes corporaciones. En sus mítines electorales, Trump destaca la buena marcha de la economía. Los demócratas, que esta semana celebrarán su segundo debate televisado en Detroit, destacan cuestiones, sociales, raciales, culturales y, honestamente, se desgarran unos a otros sin que haya un candidato ideal para batir a Trump en 2020. El 67% de los demócratas quieren un candidato que pueda ganar al presidente en las elecciones presidenciales del año que viene. Hoy, Kamala Harris y Joe Biden son los únicos que parecen capaces de conseguirlo.

Jorge Díaz Cardiel es Socio director de Advice Strategic Consultants. Autor de ‘Trump año uno’, ‘Hillary vs Trump’ y ‘Trump, año de trueno y complacencia’

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