Cristina Henríquez de Luna (GSK): “Si las medicinas no son accesibles, no hemos hecho nada”

Asegura que el sector ha hecho un ejercicio de transparencia para recuperar la confianza

GSK

Tras 21 años dedicados al sector de bienes de consumo en Procter & Gamble, aterrizó hace nueve años en GSK como vicepresidenta de finanzas para Europa. Desde 2014, Cristina Henríquez de la Luna (Getxo, ­Bizkaia, 1966) es la directora general de la farmacéutica británica para Iberia e Israel. La ejecutiva asegura que la innovación también está en la manera de hacer llegar sus productos e insiste en que la comunicación es vital para renovar la imagen de un sector que, asegura, ha sufrido una gran transformación.

¿Qué aprendió de su época en el sector de bienes de consumo que le haya servido en esta última etapa?

En Procter & Gamble tuve varias experiencias internacionales, y viendo diferentes realidades socioeconómicas aprendí que las compañías tenemos que desarrollar modelos de negocio para llegar a todo el mundo y para tratar de proveer de bienes y servicios a toda la población, no solo a los más favorecidos. También la importancia de la comunicación, aunque no podemos hacer publicidad de medicamentos, transmitir lo que representamos es importante para nuestra relación con la sociedad, eso fue un gran cambio cuando llegué.

¿Qué mueve la innovación en el sector farmacéutico?

La innovación es nuestro corazón, nuestra razón de ser y también nuestro bolsillo. La inversión que el sector hace en I+D en España representa más del 20% de toda la inversión industrial en innovación. En los últimos cinco años nosotros hemos invertido aquí 260 millones de euros. En un sentido amplio, no solo hay que investigar nuevos medicamentos, sino también en el acceso a esa innovación para que llegue al mayor número de personas posibles. Si los pacientes no tienen acceso a las medicinas, no hemos hecho nada. GSK ha liderado todas las ediciones del índice de acceso a los medicamentos que publica la organización independiente Access to Medicine Foundation.

¿Hay una crisis de confianza en las farmacéuticas?

Hay que reconocer que es un sector que en el pasado cometió muchos errores, pero es algo ya muy lejano y estos fallos se han corregido. En España se está trabajando con muchísima transparencia. Somos una de las pocas farmacéuticas que publican el 100% de sus resultados clínicos, positivos o negativos, y están disponibles para todo el que quiera consultarlo, también nuestras colaboraciones con los profesionales sanitarios. Todo esto lo hacemos para tratar de generar esa confianza porque para nosotros es un valor fundamental, pero la sociedad tiene que evolucionar también en ese sentido y dejar de estigmatizar a este sector porque yo creo que no está justificado. El sector farmacéutico en España ha sido pionero en publicar todas las transacciones de valor, mientras que en otros países se ha hecho por ley, aquí lo ha impulsado la propia industria. Ojalá pasara también en otros sectores.

El sarampión se consideraba una enfermedad casi olvidada, pero hay ciudades, como Nueva York, en las que ha saltado la alarma.

Tenemos un compromiso total con la prevención, las vacunas suponen un 20% del negocio de GSK, y después del uso de agua potable, es la intervención sanitaria que más vidas salva. El problema de su éxito y de haber llegado a tasas tan altas de cobertura es que mucha gente se ha olvidado de que hay que vacunarse para tener esta protección. Hay países, aunque no es el caso de España, donde a pesar de que las vacunas están cubiertas por el Estado, las tasas de vacunación están bajando a niveles preocupantes y se pone en riesgo a toda la población. Es una responsabilidad y una muestra de solidaridad de toda la sociedad. Nosotros trabajamos esto con las autoridades y los profesionales sanitarios.

GSK es una empresa británica, ¿están preparados para un Brexit duro?

Es verdad que el ser una empresa británica hace que el Brexit nos afecte más, sobre todo por el tema regulatorio, que en un sector como el farmacéutico es crítico, pero llevamos desde que salieron los resultados del referéndum, en 2016, trabajando en planes de contingencia muy específicos que aseguren que estamos preparados en todo lo que podemos para garantizar el suministro. Esa es nuestra prioridad. Nuestro nivel de preparación, incluso para una situación de Brexit más duro, es muy buena, pero dependemos de lo que pase fuera. Lo más importante es que lleguen a acuerdos de transitoriedad para garantizar el suministro, tanto en Europa como en Reino Unido, porque no podemos olvidar que, en un mundo globalizado, las cadenas de valor están interrelacionadas, y un producto tiene componentes de muchos sitios. Eso es algo que no solo nos va a afectar a nosotros.

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