El cambio climático centra las estrategias

La exclusión predomina en la gestión sostenible

Gana terreno la integración de criterios ASG en el análisis financiero

El cambio climático centra las estrategias

Las inversiones basadas en la exclusión (principalmente del armamento, la pornografía, el tabaco, la energía nuclear o la explotación infantil) son, según observan desde Spainsif, la principal estrategia por activos gestionados. Sin embargo, se observa un marcado cambio de tendencia hacia estrategias ISR más avanzadas, como el best-in-class (inclusión de aquellas entidades que tienen mejores desempeños según criterios ASG, es decir, ambientales, sociales y de buen gobierno, dentro de los diferentes sectores y mercados), que se ha más que duplicado en dos años, o la integración de estos criterios en el análisis financiero que realiza la entidad a la hora de tomar decisiones de inversión.

Por temas, es sin duda el cambio climático el más mencionado. Por ejemplo, por Carla Bergareche, directora general de Schroders para España y Portugal: “Es una de las áreas donde vemos más impacto y, por tanto, donde consideramos que se podrá generar más valor a largo plazo. Tanto la economía global como las principales industrias se han construido sobre una infraestructura energética que será dramáticamente diferente si logramos limitar el aumento de temperatura hasta los niveles establecidos en los acuerdos de París. Esta disrupción creará ganadores y perdedores en todos los sectores, no solo en los más evidentes”.

Sandra Crowl, responsable del comité de criterios ASG en Carmignac, por su parte, cree que “los inversores, especialmente las generaciones más jóvenes, son cada vez más conscientes de la dolorosa realidad del cambio climático y buscan de forma proactiva comportamientos más sostenibles en todos los aspectos de su vida cotidiana, no solo en aquellos relativos a sus decisiones de inversión”.

En este sentido, augura que se lanzarán cada vez más fondos temáticos: “Las bajas emisiones de carbono, las tecnologías limpias, las viviendas sociales y la diversidad pueden ser algunas de las temáticas fácilmente identificables”

Cada vez más gestoras están convencidas de que la ISR es una tendencia a largo plazo, tanto en las finanzas como en la sociedad civil

José Couret, director general de Lombard Odier en España, también considera que “el desafío al que nos referimos va más allá del cambio climático: los modelos globales tanto sociales y gubernamentales como económicos no son sostenibles”. En este contexto, identifica cinco tendencias estructurales (cambio climático, demografía, desi­gualdad, recursos naturales y revolución digital), que implicarán cambios en nuestro entorno físico.

Además, cada vez más gestoras están convencidas de que la ISR es una tendencia a largo plazo, tanto en las finanzas como en la sociedad civil, y se implican de lleno. Es el caso de Robeco. Masja Zandbergen, responsable de integración de criterios ASG de la gestora, indica que “esperamos de nuestras empresas que implanten sólidas estructuras de gobierno corporativo que articulen claramente la responsabilidad de los administradores y su deber de atender a los riesgos y oportunidades relacionados con el cambio climático. Pedimos también que integren el riesgo climático en sus sistemas convencionales de gestión de riesgos con el fin de identificar, evaluar y gestionar los riesgos físicos y de transición. Por otra parte, queremos que las empresas adopten medidas y modifiquen sus prácticas para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero”.

También Degroof Petercam AM ha decidido deshacerse de actividades controvertidas. Detalla Amparo Ruiz Campo, responsable de España y Latinoamérica de Degroof Petercam AM, que, por ejemplo, han extendido la exclusión del tabaco y de las armas nucleares a toda su gama de estrategias gestionadas activamente. Además, en sus criterios sostenibles, “hemos decidido excluir a los productores de alcohol que no cumplen con una política responsable comercial, es decir, cuyas prácticas comerciales advierten insuficientemente a los consumidores contra los riesgos asociados con el consumo inadecuado de alcohol”.

Entre las compañías con más experiencia en el sector cabría mencionar a Nordea. Desde el lanzamiento de la primera estrategia de renta variable de la serie Stars en 2011, la gestora ha articulado una gama de soluciones de renta variable centradas en los factores ASG que abarca desde los mercados emergentes, globales, europeos y nórdicos a, recientemente, los norteamericanos.

“No solo invertimos en empresas con elevados estándares en materia de criterios ASG, sino que vamos un paso más allá y cuantificamos e integramos estos criterios en nuestro modelo de valoración”, ha comentado Jens Rygaard, responsable interino del equipo de renta variable fundamental de Nordea, encargado de los productos de la gama Stars.

En cuanto a Amundi, firmantes de los Principios para la Inversión Responsable de Naciones Unidas desde 2006, han anunciado que en 2021 el análisis ASG se integrará en el conjunto de fondos e iniciativas favoreciendo las inversiones en proyectos con un impacto medioambiental o social. Opinan que esto ayudará a los inversores a comprender mejor los grandes desafíos de la inversión ASG en sus estrategias.

A tener en cuenta

Impacto social. Desde Columbia Threadneedle llaman la atención sobre su Threadneedle (LUX) European Social Bond Fund, que invierte en bonos emitidos por compañías, Gobiernos, organizaciones voluntarias y benéficas que tienen el propósito de proporcionar bienestar social en línea con los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas. Las inversiones son evaluadas mediante un baremo de calificaciones sociales desarrollado por la propia gestora. El impacto social de las inversiones se revisa trimestralmente por un panel de asesoría social formado por expertos independientes.

Atlas de sostenibilidad. También Morningstar está profundizando en estas cuestiones y recientemente ha actualizado su atlas de sostenibilidad que analiza índices y países. Algunos datos curiosos: Dinamarca obtiene la puntuación más alta a nivel de criterios sociales y los Países Bajos en gobernanza. Portugal tiene la mejor puntuación medioambiental. En cuanto a China, se encuentra al final de la clasificación en los tres criterios ASG. El principal problema aquí es el mal gobierno corporativo, con compañías como Alibaba y Tencent con un comportamiento por debajo de sus competidores.

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