La movilidad inteligente en las ciudades del futuro

La mejor solución para las empresas son las herramientas de planificación inteligente, que mejoran el modo en que se desplazan los empleados

Charlie Fine –profesor del MIT (Instituto Tecnológico de Massachu­setts) que me dio clases de Operaciones en Boston– acaba de publicar el libro Faster, Smarter, Greener, sobre la movilidad urbana del futuro. Al título de portada le añadiría el adjetivo cheaper, en línea con la nueva tendencia de comoditización que irrumpe en el sector, que parece evolucionar desde el placer de conducir hacia el pragmatismo del rápido, inteligente, sostenible y barato.

Antes de entrar en materia, vamos a revisar el contexto. El sector del transporte en Europa es la única actividad económica que, lejos de cumplir con los objetivos de reducción de emisiones CO2, las ha incrementado, de forma notable, durante los últimos años. El transporte es, hoy por hoy, la principal fuente de contaminación de las ciudades. Y además, un “acelerador del fallecimiento”, según la OMS.

Ahora, tomando como ejemplo el libro de Charlie, vayamos a la parte smart (inteligente). ¿Qué significa el adjetivo smart cuando hablamos de movilidad? La mejor forma de explicarlo es definiendo lo que no es smart. Pongamos un ejemplo… ¿Es inteligente gastar un 20% de nuestro salario en algo que está encerrado en un parking el 96% del tiempo (y gran parte del restante 4% lo pasa en atascos interminables)? El problema, en muchos casos, es la falta de alternativas. Lamentablemente, el transporte público no siempre es el sistema más eficiente para movernos. Y la movilidad humana requiere alta flexibilidad.

La mejor solución son los planes de movilidad corporativos (para empresas). Herramientas de planificación inteligente para mejorar la movilidad de los empleados, tanto en los trayectos de casa al trabajo como en los recorridos, puntuales, por temas profesionales. Se trata de un instrumento ya obligatorio en muchos países de la UE, así como en algunas comunidades autónomas (Cataluña, País Vasco), y que permite a la compañía y a sus empleados integrar nuevas soluciones de movilidad en su rutina diaria. Abren las puertas, por lo tanto, a innovadoras propuestas, como el shuttle dinámico bajo demanda (vehículo lanzadera) o el ride­sharing (compartir un mismo vehículo), entre otras. Estas alternativas aportarán ahorros importantes, en tiempo y dinero, tanto a las empresas como a los propios empleados.

Los planes de movilidad corporativos contemplan la movilidad de forma integral, aportando a cada necesidad la mejor opción disponible, gracias a modelos predictivos basados en la tecnología. Sin duda, la movilidad del futuro –como anticipa Charlie Fine en su libro– será más sostenible, más rápida y más barata, gracias a la innovación.

La tecnología es lo que convertirá en smart nuestra movilidad en las grandes ciudades.

José María Campos es experto en movilidad sostenible y CEO de Celering

Normas
Entra en El País para participar