May viaja a Belfast y Bruselas para intentar salvar el acuerdo del Brexit

La primera ministra de Reino Unido intentará negociar la compleja salvaguarda entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda

La primera ministra británica, Theresa May, saluda al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en una cumbre europea en Bruselas.
La primera ministra británica, Theresa May, saluda al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en una cumbre europea en Bruselas.

El tiempo se agota. A menos de dos meses del 29 de marzo, fecha establecida para el Brexit, el acuerdo entre Reino Unido y la UE todavía está, al menos hasta el momento, lejos de concretarse. Mientras el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recibirá este jueves a la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, “para escuchar, una vez más, lo que tenga para decir”, May intenta generar los consensos internos necesarios después de que el Parlamento británico rechazara el 15 de enero el plan presentado por May para la salida de la UE.

La primera ministra británica estará desde este martes dos días en Irlanda del Norte, donde se reunirá con empresarios irlandeses para expresar su "compromiso" de mantener abierta la frontera entre las dos Irlandas tras la salida de Reino Unido de la UE. 

La salvaguarda es uno de los puntos más complejos y de mayor desencuentro del Brexit. Se trata de una garantía jurídica que evitará que se establezca una frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda -que es un Estado miembro de la UE- en el caso de que la UE y Reino Unido no alcancen un acuerdo comercial en el período de transición del Brexit, que finalizará en diciembre de 2020. Es decir, que la salvaguarda entraría en vigor a partir de diciembre de 2020. 

Sin embargo, el Partido Unionista Democrático (DUP, por sus siglas en inglés) de Irlanda del Norte, socio de May y primer partido político en votos en Irlanda del Norte, ya ha adelantado que expresará a May su rechazo a la salvaguarda. La líder de DUP, Arlene Foster, ha definido a la salvaguarda como "tóxica".

Foster, además, ha afirmado que la salvaguarda "provocará la ruptura" Reino Unido "a medio y largo plazo". La líder de DUP ha dicho que "nadie quiere levantar una barrera en la isla de Irlanda", pero ha añadido que no se puede hacer a cualquier costo: "Es inaceptable". 

Por otro lado, el otro partido mayoritario norirlandés, el Sinn Féin -republicano y de izquierda-, que tiene 26 escaños en el Parlamento de Irlanda del Norte -DUP tiene 27-, apoya la salvaguarda. Pero el gran problema que, al igual que DUP, enciende las alarmas en un sector del Partido Conservador de May es que la salvaguarda pueda derivar en la separación de Irlanda del Norte de Reino Unido. Sinn Féin ya pidió el pasado diciembre un referéndum de unificación irlandesa si se produce un Brexit sin acuerdo. 

A diferencia de Inglaterra y Gales, donde triunfó el "No" en el referéndum de junio de 2016 sobre la permanencia de Reino Unido en la UE, Irlanda del Norte y Escocia votaron por el "Sí", para continuar dentro de la UE. El 55,8% de los norilandeses manifestaron su apoyo a permanecer en la UE, mientras que en Escocia lo hizo el 62%.

Un Brexit duro también podría animar las aguas en Escocia, donde ya en 2014 se celebró un referéndum sobre la independencia de Escocia de Reino Unido en el que triunfó el "No" con el 55,3%. Pero en ese momento, Reino Unido formaba parte de la UE...

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