May salva la moción de censura y prepara un plan alternativo para el Brexit

La ‘premier’ irá el lunes al Parlamento con un nuevo texto no consensuado con Bruselas

Theresa May durante su discurso en la Cámara de los Comunes
Theresa May durante su discurso en la Cámara de los Comunes AFP

Theresa May resiste una vez más. Su Gobierno ha sobrevivido a la moción de censura presentada por los laboristas por 325 votos en contra y 306 a favor. Ni su partido el mes pasado, ni ahora la oposición, han conseguido echarla. Tras conocerse el resultado, la líder conservadora aseguró que presentará este lunes un nuevo plan ante el Parlamento y que no cejará en su empeño de sacar a Reino Unido de la UE.

“Tenemos la responsabilidad de encontrar la manera de que el acuerdo [del Brexit] sea respaldado por esta Cámara”, sostuvo la primera ministra británica. Para ello, se comprometió a tener un “espíritu constructivo” y a reunirse con el resto de fuerzas políticas desde la misma noche de este miércoles. A menos de diez semanas de que el 29 de marzo expire el plazo de salida, May insiste en que no aplazará el Brexit, aunque Bruselas ya se prepara para una posible prórroga y la mayoría de analistas lo consideran como el escenario más probable.

La oposición le respondió que no entrará a negociar con ella a menos que abandone ciertas líneas rojas. Por un lado, los laboristas y los liberales le pidieron que confirme desde ya que no habrá un Brexit sin acuerdo, mientras que los nacionalistas escoceses condicionaron su participación a que May esté dispuesta a hablar sobre una posible extensión del artículo 50 (que fija el plazo de salida) y de la celebración de un segundo referéndum.

A pesar de que el martes la premier sufrió una contundente e histórica derrota en la votación del Brexit, en gran parte por el rechazo de los unionistas norirlandeses –sus socios de Gobierno– y por un importante grupo de tories rebeldes, tanto unos como otros decidieron cerrar filas en torno a May. Ambos compartían su frontal oposición al acuerdo de divorcio sellado con Bruselas, pero no estaban dispuestos a permitir la caída del Ejecutivo conservador ni a dar el poder a los laboristas o precipitar elecciones anticipadas.

El martes, tras sufrir la peor derrota parlamentaria en un siglo, la premier había retado al líder de la oposición, Jeremy Corbyn, a presentar de inmediato una moción, la primera en casi un cuarto de siglo, para evaluar si el Gobierno tory seguía mereciendo la confianza de la Cámara. Un órdago que el laborista recogió y que finalmente perdió, después de un duro debate en el que May le tachó de “traidor” y él la urgió a dimitir y la acusó de liderar un “gobierno zombie”.

Además de su propia bancada, Corbyn tuvo el respaldo los nacionalistas escoceses (con 35 diputados) y los liberales (11 escaños), quienes llevaban meses instándole a mover ficha e intentar echar a May. Antes de conocerse el resultado de la votación, cerca de un tercio de los laboristas (71 de un total de 256) le instó a impulsar un segundo referéndum si perdía la moción, una opción que Corbyn se resiste a sacar adelante, pero a la que podría ahora verse presionado.

Tal y como le exige Westminster, la premier presentará el lunes un plan alternativo y, según el diario The Guardian, los diputados tendrían una semana y media, hasta el 30 de enero para votar esa nueva propuesta. May se comprometió a buscar nuevas soluciones, aunque desde la Comisión Europea reiteraron que no renegociarán el texto del divorcio. El negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, le instó a aclarar sus peticiones cuanto antes, tras avisar de que el riesgo de una salida caótica de Reino Unido de la UE es “más elevado que nunca”.

Si May no logra desencallar la parálisis política con un nuevo acuerdo, el comité para el Brexit de la Cámara de los Comunes sugirió en un informe que el Parlamento británico debería tener competencia para pedir una extensión del periodo de negociación a la UE (y que tendría que ser aprobada por los Veintisiete con unanimidad). Una prórroga que sería inevitable si los acontecimientos obligasen a convocar nuevas elecciones o un segundo referéndum. Desde Bruselas no descartan la opción, y aunque algunas fuentes señalaban que la UE podría otorgar una extensión hasta principios de julio, tras las elecciones de mayo, el diario británico The Times indicó que la UE estaría estudiando ampliarlo hasta 2020.

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