Theresa May salva su liderazgo al frente del partido pero sale cuestionada

La ‘premier’ supera la moción de confianza con 200 votos a favor

Ofrece no acudir a las próximas elecciones para lograr apoyos

Brexit
La premier británica, Theresa May.

Theresa May resiste. El ala dura de los tories fracasó ayer en su intento de derrocar a la primera ministra británica al frente del Partido Conservador. May logró superar la moción de confianza planteada contra ella por sus propias filas y, aunque no obtuvo unos resultados triunfantes, sí consiguió mantener su liderazgo estoico. De los 317 diputados que conforman el grupo conservador en la Cámara de los Comunes, la premier logró el respaldo de 200 tories, frente al rechazo de los 117 restantes. Pese a todo, May logra salvar los muebles y asegurarse el puesto al frente del partido hasta dentro de un año. Superado este escollo, todavía son muchos los obstáculos que enfrente para sacar adelante el Brexit.

Tras semanas amenazando con presentar una moción de confianza contra May, ayer los diputados tories más eurófobos finalmente recabaron las 48 cartas necesarias para hacerlo y librar la batalla interna por el liderazgo del partido. Y a pesar de que muchos entre las filas conservadoras habían sido muy críticos con May por su gestión del Brexit, ayer ese rechazo no fue suficiente para echarla. Sus oponentes sí le arrancaron una importante concesión: la premier se mostró dispuesta a ceder el liderazgo en las próximas elecciones

A lo largo de la jornada, el número de diputados conservadores que mostró públicamente su respaldo a la primera ministra fue creciendo hasta llegar a los 187, según la BBC, entre ellos, el conjunto de ministros del Gobierno. Para superar la moción, May necesitaba el respaldo de 159 tories, esto es, la mitad más uno de los 317 miembros del grupo parlamentario.

Tras resultar vencedora en el duelo por el liderazgo tory, May se asegura el puesto al frente del partido durante los próximos 12 meses. Eso si antes no se convocasen elecciones generales anticipadas. Y es que, en un último intento por lograr los apoyos necesarios, May aseguró al Comité 1922 –que reúne al grupo tory en la Cámara– que estaría dispuesta a no batallar por el liderazgo del partido en la próxima cita con las urnas. Si no se adelanta, la contienda electoral se celebrará en cuatro años y en todo caso, antes de junio de 2022.

“Voy a luchar con todas mis fuerzas para lograr la votación”, había afirmado May por la mañana tras conocer que se enfrentaba a una moción de confianza. Durante su comparecencia delante de Downing Street, la premier alertó de que un cambio de liderazgo “pondría en riesgo” a Reino Unido y crearía mayor incertidumbre en un momento en el que el país menos se lo podía permitir. Avisó, además, de que un nuevo líder no tendría tiempo para renegociar el acuerdo de salida de la UE y de hacer pasar el texto por el cauce parlamentario necesario, lo que obligaría a retrasar o incluso suspender el Brexit, previsto para el 29 de marzo del año que viene.

A lo largo del día, la premier también insistió en que tratará de lograr, durante la celebración este
jueves y viernes de la cumbre europea en Bruselas, mayores garantías en torno a la solución para la frontera norirlandesa. El propio Gobierno conservador reconoció la semana pasada que el establecimiento de una unión aduanera para evitar una frontera física entre la provincia de Irlanda
del Norte y la República de Irlanda podría vincular indefinidamente Reino Unido a los dictados de la UE. Ello endureció el rechazo del Parlamento al acuerdo y propició que May pospusiera la votación del texto en la Cámara para evitar una contundente derrota.

De haber prosperado la moción, el partido hubiera tenido que enfrentarse a una contienda para elegir a un sucesor. En el caso de que se presentasen varios candidatos –con los nombres de Boris Johnson, David Davis y Dominiq Raab sonando como candidatos–, los diputados tories tendrían que haber ido descartando, por elección secreta y en sucesivas votaciones, al candidato menos respaldado, hasta que solo quedasen dos. Serían entonces las bases conservadores quienes elegirían al nuevo dirigente tory.

La libra avanza más de un 1%

Álvaro Bayón

Los mercados se despertaron ayer por la mañana con la noticia de que el ala euroescéptica del partido conservador había alcanzado los apoyos suficientes para impulsar una moción de confianza contra Theresa May. Algo que hizo tambalear una sesión más a la libra, que llegó a caer hasta los 1,24 billetes verdes. Con respecto al euro llegó a perder los 1,11 divisas comunitarias.

Sin embargo, los rumores
sobre que May iba recalando más apoyos en su partido para mantenerse en el cargo fueron poco a poco sirviendo de revulsivo para la divisa. La libra llegó a subir un 1,47% frente al dólar y un 1,05% frente al euro. Los ascensos se moderaron después y se quedaron en un 0,73% contra la divisa comunitaria y un 1,12% contra la norteamericana, al cierre de esta edición. Aunque generalmente el alza de la divisa británica suele servir de lastre para la Bolsa de Londres –por el alto peso de las compañías exportadoras–, ayer las subidas de la libra fueron acompañadas por la renta variable. El FTSE 100 cerró con un alza del 1,08%.

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