Vodafone se acerca al sector del vino de la mano de Emilio Moro Bodegas

Presentan un proyecto para desarrollar una bodega inteligente

La iniciativa aúna la información de sensores con datos geoespaciales

Uno de los sensores utilizados en un viñedo.
Uno de los sensores utilizados en un viñedo.

Vodafone y Emilio Moro han presentado este jueves el proyecto de bodega inteligente sobre el que ambas compañías trabajan. El objetivo es desarrollar, gracias a la tecnología Narrowband-IoT, a los sensores en el campo, al big data y a las imágenes vía satélite, una bodega de alta calidad, sostenible y gestionada digitalmente. "Nuestra aportación en la iniciativa pasa por lo que sabemos hacer: redes, comunicación y tecnología. Queremos demostrar los beneficios que ofrece la tecnología en sectores como este", ha asegurado Francisco Román, presidente de Vodafone en España. "Internet de las cosas, los datos satelitales y la inteligencia artificial ya están transformando la industria y nuestras ciudades. Ahora, transformarán la agricultura y el campo".

Hasta hace pocos años, lo que determinaba el resultado de un vino era el buen hacer del bodeguero y el enólogo, movido por la tradición y la intuición. Ahora, gracias a la tecnología, "podemos llevar el alma de un viñedo a una botella no solo por la intuición, sino también por el conocimiento y los datos", ha explicado José Moro, presidente de la bodega Emilio Moro. Y es que, a través de la solución Sensing4Farming de Vodafone, desarrollada junto a Qampo y DigitalGlobe, se instala una red de sensores en los viñedos que, combinados con imágenes de satélite multiespectrales de alta resolución capturadas durante todo el ciclo vegetativo de la cosecha, permiten medir factores ambientales claves como la humedad, la temperatura, la inclinación del terreno, la conductividad del suelo o la absorción del agua, así como el vigor y la salud de las propias vides.

En total, la tecnología recoge un total de 39 índices bioquímicos y biofísicos que se pueden medir varias veces al día, obteniendo una radiografía precisa de las vides y todo lo que las rodean. La idea es analizar cómo infieren todos esos índices en la producción. "Es cierto que el mundo del vino tiene ese encanto de la variabilidad, de no saber cómo va a ser una añada. Pero eso no tiene por qué perderse con la innovación. Ahora, el enólogo tendrá toda la información importante para poder utilizarla y dirigir la producción hacia lo que cree más conveniente. Pero con la convicción de que no habrá riesgos", ha añadido José Moro.

No es la primera vez que Vodafone colabora con una bodega. "Hemos tenido experiencias con otras empresas del sector. Pero quizá esta vez es en la que mejores expectativas tenemos. Muchas veces, un proyecto de este tipo fracasa porque se lanza cuando aún no está todo preparado. Ahora tenemos la convicción de que estamos en el momento idóneo, y gracias a la unión de la información sensorial y los datos satelitales podremos capturar mucho más conocimiento", ha continuado Francisco Román.

Mediante esta tecnología, y gracias a la inteligencia artificial y a la aplicación de tecnologías basadas en big data, los datos recogidos se asignan y procesan utilizando una plataforma que integra datos geoespaciales, para posteriormente ser enviados a los viticultores a través de herramientas móviles en la nube. La solución permite, así, establecer "cuánto de agua necesita cada vid, porque cuando hay regadío o llueve cada una recibe una cantidad de agua diferente en función del terreno", ha explicado uno de los profesionales de Vodafone que dirige el proyecto. Lo mismo sucede a la hora de abonar, en el momento de podar o a la hora de decidir cuál es el momento óptimo para cosechar la uva. "Esto que podemos hacer ahora, hasta hace dos telediarios era imposible. El proyecto es importante porque se lanza en la frontera de lo posible. Vamos a convertirnos en un gestor para el agricultor", ha apuntado Román.

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