La banca griega respira con el acuerdo de la deuda

El pacto de Atenas con los países de la zona euro ha hecho repuntar a sus entidades

Sede del Banco de Grecia (el banco central), en Atenas.
Sede del Banco de Grecia (el banco central), en Atenas.

Hay buenas razones para creer que el acuerdo del día 22 de Grecia con los acreedores augura una recuperación a largo plazo de sus bancos. Las acciones de los cuatro mayores del país –El Pireo, Alpha, el Banco Nacional de Grecia y Eurobank– repuntaron después de que los países de la zona euro acordaran aplazar los pagos del principal y los intereses de 97.000 millones de deuda.

El beneficio para ellos es obvio: elimina los temores a corto plazo a un nuevo colapso, lo cual debería ayudar a la demanda de crédito y las valoraciones de activos. La caída del interés de la deuda pública debería traducirse en menores costes de financiación para los bancos. Y el valor de sus 10.700 millones en bonos nacionales subirá.

Sin embargo, los préstamos dudosos siguen constituyendo el 48,5% de los préstamos brutos de las entidades. Es menos que el 50,5% de hace un año, lo que significa que no están avanzando precisamente hacia el objetivo de tasa de morosidad del 35% para 2019.

La buena noticia es que las ventas recientes de deudas incobrables, tanto garantizadas como no garantizadas, no han implicado que los vendedores sufrieran más depreciaciones. A finales de mayo El Pireo, el mayor banco nacional por activos, vendió unos 1.500 millones de préstamos corporativos garantizados por unos 30 céntimos el euro, por encima de los 25 céntimos que valían los préstamos tras contabilizar las provisiones para insolvencias. La mejoría macro –el FMI predice un crecimiento del 1,8% del PIB este año y el próximo– podría implicar enuna reducción de la carga por deudas incobrables en el futuro.

De ser así, El Pireo debería alcanzar las expectativas de ganancias de consenso, 74 céntimos por acción para 2020 –un 6% de retorno sobre el capital tangible– con unos ingresos planos de 1.900 millones. Suponiendo un coste de capital del 10%, esto implica que las acciones deberían cotizar a 0,6 veces su valor contable tangible estimado de 12,9 euros por acción, casi el doble de los 3,12 euros actuales descontados al valor presente.

Pero... es Grecia. La deuda pública sigue en el 180% del PIB. El ministro de Finanzas, Euclid Tsakalotos, dice que el acuerdo con los acreedores es como pasar página. Los accionistas de los bancos podrían ganar bastante si en ella no pone lo mismo que en las anteriores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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