Sergio Míguez: “100.000 empleados de banca tendrán que recibir 30 horas de clase cada año”

Incide en que la CNMV aún debe definir cómo cumplir la formación continua que se exige a los profesionales”

“La normativa trata de amarrar a la bestia para evitar malas prácticas, pero el dinosaurio es muy fuerte”

Sergio Míguez, director de Relaciones Institucionales de EFPA España.
Sergio Míguez, director de Relaciones Institucionales de EFPA España.

Con más de 20 años de experiencia directa en el sector financiero, Sergio Míguez, director de Relaciones Institucionales de EFPA España desde junio de 2015, es un sabio de los mercados. Ha trabajado en Sabadell y Lazard, entre otras entidades, y es un convencido de que la norma europea Mifid 2 para que los mercados funcionen mejor está aquí para poner en el centro del debate al cliente. A su juicio, la formación es clave, y EFPA es uno de los certificadores que acreditan los conocimientos de los empleados del sector financiero. Ya son unos 25.000 asociados y este año esperan llegar a los 30.000.

La CNMV aprobó en junio de 2017 la guía para la formación de los empleados de banca. ¿Cómo ha reaccionado el sector?

Nosotros estamos muy contentos, porque el año pasado incrementamos el número de asociados un 85%, hasta unos 25.000. Nuestra previsión es llegar a 30.000 asociados en 2018. Y además fuimos los primeros en entrar en la lista de la CNMV y tenemos reconocimiento en 14 países europeos.

Pero el supervisor deja abierta la puerta a que no haya un examen externo...

Es cierto, pero el mercado está apostando de forma mayoritaria por los certificados. Los de EFPA son los más rigurosos, los más independientes y los más exigentes. Nuestra ratio de aprobados ha mejorado, nuestros asociados estudian más y aprueban más. Ahora aprueba en torno a un 70%.

Los sindicatos piden horas para formación, y que no haya que ir a la oficina, y las entidades están dando facilidades

El número de horas mínimas para los informadores es de 80 horas y de 150 para los asesores.

Sí, y la CNMV, además, exige formación continua de 20 horas anuales para los informadores y de 30 horas para los asesores. Pero no hay ningún requisito explícito. Desde las entidades financieras ven a EFPA como una fórmula que les facilita cumplir con esa formación. Nosotros, hasta ahora, exigíamos 30 horas cada dos años.

¿Habrá exámenes anuales para probar esa formación continua?

La CNMV aún tiene que definir cómo deben cumplirse las 30 horas anuales que se exigen. Hasta ahora, llevábamos un control de los cursos a los que iban. ESMA [el coordinador europeo de las comisiones de valores] estableció el criterio de evaluación. Deben ser horas de formación continua evaluable.

¿Qué propone EFPA?

Por ejemplo tenemos 90 vídeos en nuestra intranet. Los profesionales pueden verlos, queda la trazabilidad y a los asociados se les hace un pequeño test. El objetivo es probar que han estado prestando atención. El reto de EFPA es ofrecer alternativas variadas y de calidad. Hacemos un webinar [curso o seminario que se ofrece por internet] al mes, y vamos a intentar hacer dos.

Si no se justifican esas 30 horas, ¿se pierde el título?

Perder el título sería el peor escenario; los empleados deben demostrar que han hecho la formación continua. EFPA facilita un canal para cumplir ese requisito. Llevamos haciendo esto 18 años.

A cierre de 2017 había unos 193.000 empleados de banca. ¿Cuántos requieren formación?

Entre 90.000 y 100.000 trabajadores están de cara al cliente y requieren un título para asesorar o para informar. Para este último cometido, creamos hace unos dos años el título EIA (European Investment Assistant).

¿Qué tal van las entidades?

Hay de todo. Unas están haciendo muy bien y muy rápido los deberes y otras están amparándose en que la CNMV todavía no está vigilando la formación. El supervisor se va centrar en los incentivos y coste este año. Algunas entidades están en barbecho. Pero cuando la ley que traspone Mifid 2 esté lista deben haber hecho el grueso del trabajo.

¿Cuánto cuestan los títulos de EFPA?

Entre 200 y 300 euros por el EIP (European Investment Practitioner), que ya habilita para asesorar, y el EFA (European Financial Advisor), que es un nivel superior. Lo que cuesta es la formación, que no entra en ese precio. Por 300 euros no es. Creo que hay un problema de exigencia y de ir a cubrir el expediente. O de tomárselo en serio e ir a las mejores prácticas.

¿Hay más costes?

Los asociados de EFPA tienen que abonar unas cuotas anuales de unos 80 euros. Nosotros tenemos la plataforma acreditada para hacer formación continua, que es una exigencia legal. Podemos ayudar a las firmas a externalizar esa formación continua. Es también una cuota por servicio y por registro de un certificado, que es europeo además de español.

Los sindicatos se enfrentaron en un principio a todos los planes de formación. ¿Cuál es su posición ahora?

La evaluación afecta a las personas, a su vida; esto presiona, es un marrón... Los sindicatos piden horas para formación, y que no haya que ir a la oficina, y las entidades están dando facilidades. Se están volcando en tener paz social. La tensión ha caído, porque saben que esto es normativa. Las propias entidades han informado de que es necesario y bueno para los profesionales.

¿Cómo son los exámenes de EFPA?

El examen de EIP son 40 preguntas con una duración de dos horas. El test tiene todo tipo de materias: fiscalidad, seguros, de legalidad, cálculos, ética... Es necesario estudiarlo. Es un proceso exigente, una cura de humildad y un orgullo para los profesionales que lo obtienen. Hacemos exámenes en más de 12 ciudades españolas, al menos trimestralmente. El año pasado los hicimos casi todos los meses debido al elevado volumen de gente.

¿Cree que con Mifid 2 se va a acabar con la mala praxis en la comercialización de productos por parte de la banca?

Creo que vamos en la buena dirección; Mifid 2 es una reconversión del sector. La normativa es muy invasiva: toca mercados, asesoramiento, diseño de productos, se mete de lleno en el modelo de negocio... Muchas entidades ya han manifestado que van a intentar asesorar a todos los clientes.

Asesoramiento dependiente en la mayor parte de los casos...

Sí, pero cuando ya hablamos de asesoramiento, aunque sea dependiente, el control va a ser muy superior. No tendrá nada que ver con la situación en la que estábamos antes. La entidad va a tener que perfilar al cliente, hacerle un cuestionario...

¿Van a encontrar las entidades vericuetos para minimizar el impacto?

Es posible que el mercado no se lo tome todo lo seriamente que debería. Pero estamos en el camino. Hay unas obligaciones y no será fácil saltárselas. Por la gobernanza de productos y por la formación de los empleados. Se está rodeando a la bestia. La normativa trata de amarrar a la bestia para evitar malas prácticas, pero el dinosaurio es muy fuerte.

¿Cómo valora la labor de Economía?

La trasposición de la norma hubiera sido deseable ya…

¿Y la de la CNMV?

La CNMV podrá entrar en detalles, que es donde está el diablo, cuando Mifid esté aprobada. Hay muchos temas abiertos. Ya tiene respuestas a muchas cosas, pero cuando las entidades se ponen a llevar a la práctica algunas cuestiones es cuando hay lagunas.

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