El Banco de España advierte contra la relajación en la lucha contra el déficit

La subida a los funcionarios hará que los números rojos no bajen del 2,5%

Eleva tres décimas su previsión del PIB para 2018, hasta el 2,7%

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El Banco de España ha elevado sus previsiones de crecimiento de la economía española de los tres próximos años. En concreto, la institución estima que el PIB se elevará hasta el 2,7% este año, al  2,3% en 2019 y un 2,1% en 2020, lo que implica una mejora de sus estimaciones previas de tres, dos y una décima, respectivamente. 

El organismo dirigido por Luis María Linde justifica dicha mejora por la evolución favorable de la economía española gracias a la fortaleza de los mercados de exportación y apunta que la actividad continuará sustentada por la demanda nacional y una contribución positiva del sector exterior, que será ligeramente descendente.

Sobre la evolución del empleo, el Banco de España estima que se moderarán los crecimientos de la ocupación hasta 2020 en consonancia con la desaceleración prevista de la economía. Con todo, apunta que la tasa de paro se situará cerca del 11% en 2020, lo que significa una reducción de más de 15 puntos porcentuales respecto al máximo alcanzado en plena recesión.

El Banco de España apunta que algunos anuncios recientes -como la subida del salario de los funcionarios y la reclamación de volver a actualizar las pensiones con el IPC- sugieren la posibilidad de una relajación en los esfuerzos de consolidación presupuestaria en el corto plazo, situación que retrasaría la reducción del déficit público en términos estructurales.

Preguntado por si las cuentas públicas españolas podían permitirse la subida acordada con los funcionarios, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, explicó que sí siempre que al mismo tiempo se aprueben medidas que compensen ese mayor gasto por la vía de los recortes de otras partidas o el incremento de los ingresos.

Del mismo modo, sobre la posibilidad de que las pensiones suban más del 0,25% anual, el directivo del regulador explicó que sin nuevos ingresos, el déficit del sistema solo se eliminará en la próxima década con esas subidas del 0,25% y fuertes incrementos de la tasa de actividad que se acompañen con una drástica reducción del paro.

De Cos insistió en que son los tiempos de bonanza los que han de ser aprovechados por los Gobiernos para insistir con medidas que eliminen el déficit público y reduzcan la deuda pública.

Sobre cuánto han de incrementarse los salarios en la empresa privada, el Banco de España reiteró que lo mejor para el conjunto de la economía española es que los incrementos de los sueldos se adapten a la situación de cada empresa "y, si me apuran, a la productividad de cada trabajador", indicó Hernández de Cos. 

Después de que el IPC repuntara un 2% en 2017, el Banco de España considera que moderará su avance este año hasta el 1,2% y que se irá acelerando al 1,4% el año que viene y hasta el 1,7% en 2020. En sus nuevas proyecciones, el organismo revisa a la baja sus estimaciones de 2018 debido a la evolución reciente del componente energético, menos dinámico que lo visto en diciembre.

El Banco de España considera que a medio plazo entre los riesgos para la evolución de la economía española está el proceso de normalización monetaria, así como la intensificación de la aplicación de las políticas proteccionistas, como las anunciadas por Donald Trump en Estados Unidos.

Sobre Cataluña, el organismo asegura que no se puede descartar un rebrote de las tensiones después que que se haya producido un descenso de las incertidumbres en los últimos meses. Una circunstancia que impactaría negativamente sobre la confianza y la actividad.

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