bitcoin
Una moneda que representa un bitcóin.

El triunvirato de supervisores de la UE dispara contra el bitcóin: sus siete riesgos

La EBA, la Esma y la Eiopa avisan de que las divisas virtuales no son monedas 'de verdad'

Avisan de que no cuentan con ningún sustento bajo la legislación comunitaria

Los tres supervisores europeos del sector financiero –el de los mercados, la Esma; el de los seguros y pensiones, la Eiopa; y el de banca, la EBA – han unido sus fuerzas contra la espiral especulativa de las denominadas monedas virtuales. El primer aviso a navegantes de los tres organismos es que que esas divisas no tienen el estatus de una moneda 'de verdad'. Ni están garantizadas por un banco central ni por ninguna otra autoridad pública. 

En un comunicado los tres organismos señalan que estos activos son altamente peligrosos y que no están respaldados por nada tangible y, que al no estar bajo la regulación europea, no existe ningún tipo de protección para los consumidores. "Los tres organismos están preocupados por el hecho de que el número de consumidores que están comprando monedas virtuales esté creciendo", resaltan. 

La cotización del bitcóin se ha disparado desde un dólar que valía en abril de 2011 hasta el máximo histórico en el entorno de los 20.000 dólares a mediados del pasado diciembre. Pero la volatilidad es extrema. Desde ese récord, se ha desplomado hasta los 8.500 dólares actuales. 

Junto al bitcóin, creado en 2009, han surgido otras monedas virtuales, como el ethereum, el bitcóin cash, el litecóin y el ripple. Todas ellas han surgido de la tecnología de cadena de bloques o blockchain

En el comunicado, la Esma, la EBA y la Eiopa explican que estas apuestas son "extremadamente arriesgadas y altamente especulativas". "Si compras monedas virtuales, deberías ser consciente de que existe un gran riesgo de que pierdas una parte importante de tu inversión o incluso todo el dinero", setentencian. Los tres organismos, por si fuera poco, detallan siete riesgos de estos activos:

  1. Volatilidad extrema y riesgo de burbuja. La mayoría de la monedas virtuales está sujetas a movimientos muy erráticos en sus precios. 
  2. Ausencia de protección. Las normas contra el blanqueo de capitales que entrarán en vigor en la UE a finales de 2018 afectarán a las plataformas de intercambio de monedas virtuales. No obstante, las monedas virtuales no están reguladas como tales en la normativa comunitaria.  Por ejemplo, si una plataforma de intercambio de bitcóins es víctima de un ciberataque o directamente cierra, no existe una regulación específica que proteja el dinero de los usuarios. "Estos riesgos ya se han materializado en numerosas ocasiones", sentencia el comunicado. 
  3. Problemas para cambiarlas por dinero de verdad. "Si decides comprar monedas virtuales, tendrás el riesgo de que no los puedas canjear por monedas tradicionales, como el euro y el dólar, por un amplio periodo de tiempo", aseguran la Esma, la Eiopa y la EBA.  "Esto podría suponer que sufras pérdidas durante el periodo de bloqueo", añade.
  4. Falta de transparencia. Habitualmente, los precios no son transparentes, de ahí que exista el peligro de que se compra o se venda a un precio injusto. 
  5. Problemas en las operaciones. Algunas transacciones han sufrido problemas severos, como interrupciones en la operativa. Los clientes no han podido ni comprar ni vender monedas virtuales en el momento en que lo han intentado, lo que ha provocado pérdidas, debido a las fluctuaciones del precio. 
  6. Información engañosa. "La información disponible por los consumidores que quieren comprar monedas virtuales es en la mayoría de los casos incompleta, difícil de entender y no revela los riesgos del activo. 
  7. Las monedas virtuales son inadecuadas para la mayor parte de los fines. Entre ellos, la inversión a corto, medio o largo plazo 

Normas
Entra en EL PAÍS