Apple se disculpa por el “malentendido” de la ralentización de los iPhones

Ofrece descuentos para el cambio de batería

La empresa ha recibido varias demandas por publicidad engañosa

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Imagen de una batería de iPhone. REUTERS

Apple acaba el año con un problema de confianza por parte de muchos de sus fieles, que se han sentido engañados por la compañía tras conocerse que llevaba tiempo ralentizando los viejos iPhones cuyas baterías presentaban cierto nivel de degradación. La multinacional, que ha sido demandada por esta razón no solo en EEUU (donde ha recibido hasta nueve denuncias por el caso) sino en Francia (donde por ley está penada la obsolescencia programada) e Israel, publicó este jueves una carta dirigida a sus clientes en la que pide perdón por el “malentendido” generado alrededor del tema y ha ofrecido descuentos para los usuarios que quieran cambiar la batería de su viejo teléfono.

El gigante tecnológico ha querido calmar los ánimos y, más allá de pedir disculpas por haber “decepcionado” a sus clientes, ha anunciado un descuento de 50 dólares para el cambio de batería, que pasará de costar 79 a 29 dólares. El descuento se aplicará en todo el mundo y estará vigente desde finales de enero hasta diciembre de 2018.

El movimiento de la compañía deja claro el malestar de sus clientes, que no parecen haber entendido las razones que la habrían llevado a ralentización los teléfonos más antiguos vía software (a través de las actualizaciones de su sistema operativo iOS). Apple ha defendido, y lo mantiene, que lo hacía para alargar la vida de los iPhones y evitar que se colapsasen, pero múltiple organizaciones de consumidores ven detrás una maniobra de la compañía para impulsar las ventas de sus nuevos modelos y la acusan de recurrir a tácticas poco éticas de obsolescencia programada.

De cualquier manera, Apple precisa en la carta que no se trata de una desaceleración total, sino de un “manejo inteligente” de la carga de trabajo, que persigue evitar que el dispositivo se apague de forma inesperada y pueda dañar algunos componentes. “Esta gestión de energía funciona al observar una combinación de la temperatura del dispositivo, el estado de carga de la batería y su vida útil. Solo si estas variables lo requieren, iOS administrará dinámicamente el rendimiento máximo de algunos componentes del sistema, como la CPU y la GPU, para evitar cierres inesperados”.

La compañía, que admite haber recibido muchas quejas, detalla en la comunicación que la próxima actualización de iOS incluirá una herramienta que permitirá a los usuarios conocer la "salud" de la batería de su iPhone para que los usuarios decidan si procede cambiarla o no. Algo importante, si se tiene en cuenta que muchas críticas a la compañía no han venido por llevar a cabo la ralentización de los iPhones sino por no haber informado convenientemente y por adelantado a sus clientes.

La compañía igualmente se ha comprometido a seguir buscando nuevas vías para mejorar el rendimiento de sus teléfonos y, sobre todo, evitar el "colapso repentino" de los terminales que van envejeciendo. "Somos capaces de trabajar en lo que nos gusta gracias a su fe y su apoyo y nunca lo olvidaremos o lo daremos por descontado", concluyó la carta que Apple dirigida a sus clientes.

Ahora habrá que esperar a ver cuál es la respuesta de estos y si las explicaciones y los anuncios hechos por la compañía convencen también a las asociaciones de consumidores que han denunciado las prácticas de la multinacional. En Francia, la asociación Alto a la Obsolescencia Programada (HOP) cree que la empresa estadounidense puede ser investigada en el país por los teléfonos que vendió desde la promulgación de la ley Hamon de 2015 que introdujo el delito de obsolescencia programada en el derecho francés.

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