Fondos de renta fija que ganan tanto como la Bolsa en el año

Los más rentables a nivel global rentan hasta el 17%, centrados en deuda emergente y de bancos

En fondos españoles, las mayores rentabilidades alcanzan el 6,5% en productos de Sabadell y UBS

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Quien pensara a comienzos de año que los tiempos de invertir en renta fija habían pasado y que este era el año de la retirada definitiva de estímulos, con todas sus consecuencias, se han perdido una rentabilidad que llega a alcanzar los dos dígitos. Es una ganancia incluso comparable a la de la renta variable aunque a cambio, eso sí, de invertir en los activos de renta fija más arriesgados: en la deuda emergente, en los bonos convertibles en acciones y en deuda subordinada bancaria. Ni mucho menos en deuda soberana.

La deuda subordinada de los bancos es el activo que predomina en el fondo de renta fija más rentable en el año a nivel global, el Bluebay Financial Capital Bond –que logra una ganancia del 17,5% en 2017– y también en los fondos nacionales de renta fija que mejor se comportan en el año, más accesibles al pequeño inversor español.

En el podio de la rentabilidad a nivel global, la deuda emergente también ocupa un lugar preeminente, con rentabilidades en el año superiores al 10%, por encima del 8,3% que acumula el Ibex este año. Dos fondos de Deutsche Bank especializados en renta fija china arrojan ganancias del 15% y el 12%, respectivamente. El fondo de deuda corporativa emergente de Morgan Stanley renta otro 10,5% en el año y su producto de deuda emergente doméstica, el 13%.

En el panorama doméstico, dentro de la amplia gama de fondos marca española, las mayores rentabilidades rondan el 6%, de acuerdo con datos de Vdos. El fondo Sabadell Financial Capital gana en 2017 del 6,45%. Su cartera se concentra en deuda subordinada de bancos y de aseguradoras, sector este último que llega a tener un peso del 30% de la cartera.

Los ‘cocos’ de la banca y la deuda subordinada han sido el activo estrella en los fondos de deuda corporativa

“La deuda subordinada de los bancos europeos es atractiva. Las entidades son más sólidas y han mejorado sus colchones de capital. Y la tendencia de alza de tipos futuras es también beneficiosa para el perfil crediticio de los bancos”, explica Mario Oberti, director de renta fija de la gestora de Sabadell, que aún ve recorrido en 2018 para la deuda subordinada. El Sabadell Horizonte 2021 renta otro 4,3% y también está centrado en deuda subordinada de bancos, sin incluir a los españoles. En este caso, se trata de bonos todos con vencimiento en 2021. El fondo UBS Corto Plazo, centrado igualmente en banca, gana el 5,7%.

“El año ha sido menos complicado de lo que esperábamos en principio. La deuda subordinada ha tenido un comportamiento excepcional”, añade Joaquín Álvarez-Borrás, director de renta fija de Mutuactivos. El Mutuafondo Largo Plazo gana en el año el 3,16%, con una apuesta preferente por la subordinada de bancos y también por la deuda senior no preferente, que incluye las recientes emisiones de Santander, BBVA y Caixabank.

El fondo Mediolanum Renta, que gana el 4,17% en el año, concentra la mayor parte de su cartera en deuda corporativa senior y subordinada de la zona euro y añade una dosis de casi el 10% de la cartera de deuda emergente. “El mejor activo ha sido la deuda subordinada de banca y seguros y en especial, los cocos, aunque para nosotros tienen demasiado riesgo”, apunta su responsable Ascensión Gómez, directora de renta fija de Trea AM.

Sin rastro de la crisis de Popular

La caída de Banco Popular el pasado junio fue la primera resolución bancaria en la zona euro en la que accionistas y tenedores de bonos asumieron pérdidas, sin repercutir a los contribuyentes el coste del rescate. Los titulares de acciones, bonos contingentes convertibles (cocos) y deuda subordinada se quedaron sin nada, una medida sin precedentes que dejó ríos de tinta e innumerables denuncias judiciales, pero que ha pasado de puntillas por el mercado de capitales.

Las pérdidas de los bonistas de Popular –a excepción de la deuda senior– no tuvieron apenas contagio sobre el resto de emisiones de la banca española. La resolución de la entidad sí sirvió para dejar claro a los inversores que, llegado el caso, los cocos, en primer lugar, y la deuda subordinada sirven para absorber pérdidas. Aun así, estos activos de renta fija han brillado este año, ante la opinión unánime de que el caso de Popular fue puntual y el sector bancario está bien capitalizado y en vías de mejorar su rentabilidad.

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