Renta fija

Cómo ganar dinero con la deuda de la banca española

“En los bancos hay todavía una prima de riesgo sobre sus emisiones que les da más atractivo frente a otro tipo de deuda corporativa. Y tiene sentido tomar ese riesgo", explican en Unicredit

Deuda banca española tipos cero Ampliar foto

La perspectiva de subida de tipos de interés es un aliciente obvio para la cotización de los bancos en Bolsa. La mejora que se espera con ello en los márgenes de negocio sostiene su remontada bursátil, en contra en principio de lo que podría esperarse para la deuda, donde el alza de tipos de interés contribuye al descenso de los precios, que se mueven a la inversa.

Pero ese escenario de alza de tipos está dejando también oportunidades en las emisiones de renta fija de los bancos españoles, que están en el radar de grandes gestoras internacionales, como es el caso de Pimco.

Los gestores de fondos encuentran en el rendimiento que ofrece la deuda bancaria un cupón con el que arañar rentabilidad en un duro entorno de tipos de referencia a cero en la zona euro y que se augura puede durar todavía al menos dos años. “En los bancos hay todavía una prima de riesgo sobre sus emisiones que les da más atractivo frente a otro tipo de deuda corporativa. Y tiene sentido tomar ese riesgo, el sector está mucho más capitalizado que hace unos años y los spread de su deuda aún no lo reflejan”, explica Abel Enguita managing director de Unicredit, que señala el creciente interés entre los inversores por el interés a tipo fijo de las emisiones de los bancos.

Javier Domínguez, socio director de Auriga Global Investors, pone como ejemplo una emisión de deuda senior de Santander, con vencimiento en septiembre de 2022 y que ahora ofrece una rentabilidad TIR (tasa interna de retorno) del 1,15%. “Habría que ver cuántos fondos de renta fija pueden asegurar el 1,15% anual hasta 2022”, explica.

Para Gonzalo Ramírez, director de renta fija y estructurados de Tressis, “sacar entre el 1,5% y el 1,75% a dos años en deuda es una muy buena opción”. “La curva de tipos ha cambiado y parece que la regulación no va a ser tan exigente en cuanto a capital. Estoy bastante posicionado en deuda bancaria”, añade. Su apuesta en renta fija bancaria se centra en tipos flotantes, aunque no vinculados al midsawp o interés interbancario habitual en las emisiones de deuda, sino al CMS (constant maturity swap), con un vencimiento que se mantiene constante en el tiempo. Es el caso de una emisión de deuda perpetua de Santander, cuyo precio sube el 48% desde agosto de 2016 y al que Ramírez sigue viendo recorrido. “Si es un interés flotante, es preferible que lo sea a largo plazo, cuando los tipos de interés de referencia ya estén en tendencia de subida”, añade.

Tipo variable en espera de Draghi

Su otra opción de inversión se centra en los tipos variables: bonos con un tipo de interés fijo durante los primeros años que luego se convierte en variable. En esta categoría, Ramírez tiene en cartera un bono de Caixabank que vence en noviembre de 2023. Hasta noviembre de 2018 ofrece un cupón del 5% y si llegada esa fecha la entidad no decide cancelarlo –para lo que se reserva la opción–, el interés pasa a ser de 395 puntos básicos sobre midswap. Otro ejemplo es el bono de BBVA con vencimiento en noviembre de 2024. hasta abril de 2019 ofrece un cupón del 3,5% y a partir de esa fecha, el interés torna en variable, de 225 puntos básicos sobre midswap.

Según apunta Ramírez, el interés variable ya será más atractivo para el inversor a partir de 2019, cuando puede empezar el alza de tipos de interés en la zona euro. “Ahí el tipo flotante ya tiene más sentido porque los tipos estarán subiendo”, añade. En su cartera también aparecen emisiones de Axa, Raiffeisen Bank, Aareal Bank y Groupama. Estas emisiones suelen estar sin embargo dirigidas a inversores institucionales y requieren una inversión mínima de 100.000 euros.

En espera de la subida de tipos, la apuesta más común en la actualidad está en los plazos cortos. Gonzalo Sánchez, analista de Gesconsult, recuerda que la expectativa de alza de tipos “te va a hacer daño en el precio de los activos”. Después de todo, la inversión en renta fija se basa no solo en el tipo de interés que paga el emisor sino en la evolución que puede seguir su precio en el mercado, que puede ir a la baja y generar pérdidas. Así, un plazo largo, a interés fijo, perderá valor en un entorno de tipos al alza. “Tenemos duraciones cortas, deuda de Bankinter con vencimiento en 2019 y de Santander Consumer Finance en noviembre de 2020”, explica Sánchez.

La prima de la nueva deuda que absorbe pérdidas

El apetito de los inversores por la renta fija de entidades bancarias es claro y se está haciendo patente en las emisiones que está realizando la banca de un nuevo tipo de deuda, denominada senior no preferente. El sector financiero va a tener que intensificar la emisión de esta clase de renta fija en el cumplimiento de nuevos requisitos regulatorios, por los que los bancos deberán tener un colchón de deuda capaz de absorber pérdidas. Y es esa condición de activo susceptible de convertirse en capital del banco en una situación de rescate de una entidad lo que está haciendo que estas emisiones salgan al mercado con una prima adicional, que los inversores están recibiendo con interés.

“Detectamos mayor interés por las emisiones a cupón fijo. En especial por las nuevas emisiones senior no preferente, que pueden pagar entre 45 y 75 puntos básicos más que la deuda senior normal”, señala Abel Enguita, managing director de Unicredit.

Santander ha sido la primera entidad española en emitir este tipo de deuda. Lanzó el pasado 25 de enero una colocación de bonos senior no preferente por 1.500 millones de euros a un interés de 120 puntos básicos sobre midswap. Recibió demanda por 4.250 millones de euros, lo que permitió rebajar el interés de partida, de 135 puntos básicos sobre midswap, la referencia habitual en las emisiones de renta fija corporativa. Desde su lanzamiento, hace poco menos de un mes estos bonos se han revalorizado en mercado el 0,98%, un porcentaje nada despreciable para la renta fija en un período tan reducido.

A Santander está previsto le sigan en la emisión de este tipo de deuda el resto de entidades no sistémicas, obligadas por la normativa europea.

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