Desayuno Cinco Días
talento
Pabo Flores (Heineken), Luis Blas (Altadis), Belén Díaz (KPMG) y Pablo Urquijo (Experis).

Estrategias para seducir al mejor talento

Mesa redonda con expertos en recursos humanos, organizada por CincoDías

Los entornos son menos jerárquicos y se requieren personas con capacidad de adaptación

El talento no está asociado a la edad ni mucho menos al género. La advertencia la hace el director de recursos humanos de Altadis, Luis Blas, para quien “el talento no se marchita a los 30 años”. Y es, precisamente, en ese momento de seducción y de fidelización de los mejores profesionales en el que se encuentran la mayoría de empresas, después de unos años de ajustes provocados por la crisis económica.

El objetivo no es otro, apunta Pablo Flores, responsable de selección, formación y talento de Heineken, que disponer de las personas que sean capaces de dar lo mejor que tienen a la empresa. “Es necesario actualizar a los colectivos, debido a que las contrataciones se contrajeron en los últimos años, con el fin de hacer ahora la tarea dentro de casa, poniendo al día los conocimientos de la gente de dentro de la empresa”.

El mejor talento, aquel al que no se recluta sino que se atrae, según Pablo Urquijo, director de Experis y experto en atracción de personas en ManpowerGroup, es el que es capaz de aprender constantemente, de estar actualizándose y de ponerse en valor. Se trata de combinar conocimiento con una serie de habilidades, en las que el compromiso es tan importante como la formación técnica, opina Belén Díaz, socia responsable de people & change de KPMG, quien aclara que “no todos necesitamos el mismo talento y el problema es que no tenemos claro cuál es el que realmente se requiere”. Por tanto, hay que “buscar con efectividad”.

Lo cierto es que en estos momentos, y a pesar de que cada empresa demanda perfiles diferentes, “existe una guerra por el talento, ya que la gente no tiene las competencias necesarias”, añade Urquijo. Sobre este asunto abunda el responsable de recursos humanos de Altadis: “No sabemos muy bien lo que buscamos. Todo el mundo cree que tiene una serie de habilidades determinadas. Estamos en una etapa de seducción, sobre todo las empresas que tenemos marca, y lo que se necesita es gente con capacidad para conseguir resultados, con habilidad social, que sepa conectar con las personas y sea capaz de crecer rápido dentro de la empresa”.

De todo esto se habló en la mesa redonda sobre Estrategias para la captación de talento, organizada por CincoDías, donde expertos en recursos humanos pusieron de manifiesto el cambio de paradigma que se vive dentro de las organizaciones en cuanto a la gestión de las personas. “Ahora, los entornos son menos jerárquicos, hay una necesidad de poner en marcha equipos efímeros para determinados proyectos al tiempo que se consiguen personas con capacidad de adaptación. Cada vez se buscan habilidades más soft y son las empresas las que se encargan de la formación técnica”, señala la socia de KPMG.

Uno de los retos, que tienen por delante las empresas hoy día, es disponer de todas las herramientas necesarias para hacer que un empleado extraordinariamente hábil brille dentro de la organización. “Es importante que sepamos qué hacer para que una persona destaque y para que pueda vivir el propósito de la empresa”, apunta el portavoz de Heineken, quien cree que el gran intangible es el conjunto de la plantilla. “El rol que tenemos es generar espacios para que la gente buena explote”, asegura Flores. Las empresas, y más en estos momentos, deben demostrar que están vivas, que caminan hacia nuevos modelos de relaciones, “porque las prioridades y las necesidades de los empleados han cambiado con respecto a su empleador”, apunta Luis Blas. En este sentido, Pablo Urquijo ahonda en lo que buscan los mileniales. “Dinero, seguridad y flexibilidad”. Es más, prosigue Pablo Flores, “lo quieren todo más rápido, nosotros nos hemos educado en la cultura del esfuerzo. Es una bendición esta revolución porque nos va a poner las pilas a los departamentos de recursos humanos”.

Con las turbulencias del mercado, antes necesitabas a gente con capacidad para resistir y ahora lo que se requiere es talento para construir

Luis Blas, director de recursos humanos de Altadis

También tiene en cuenta que la velocidad y el individualismo son una seña de identidad de las nuevas generaciones de profesionales. “¿A dónde se van cuando se marchan de una empresa? A emprender. Son jóvenes con la valentía de atreverse a emprender, y se van si no encuentran un propósito en la empresa”, afirma el experto de Heineken. Todo esto lo corrobora la socia de KPMG: “Tengo chicos buenos que llevan un año en la firma y se marchan porque les ha surgido un proyecto fuera de España, y se van para vivir algo diferente, aunque sea algo efímero. Por tanto, el reto que tenemos es encontrar el talento y luego retenerlo”. El problema, apunta el experto en atracción de talento de ManpowerGroup, “es que solo el 20% de las empresas dispone en estos momentos de una propuesta de valor para el empleado”.

Sobre el término a emplear, el director de recursos humanos de Altadis es claro: “A mí no me gusta la palabra retener, yo lo que quiero es comprometer. Quiero estar con la gente que quiere estar conmigo. Hoy día la gente, sobre todo la joven, tiene más conocimiento, más inquietudes, tiene plataformas en las que puede ver qué se hace en otros sitios, por lo que es importante tener buenos embajadores de la casa, aquellos que han trabajado y trabajan con nosotros, que pueden ser los más potentes o los más dañinos”. En su opinión, la clave está en fidelizar, “ahora todo es mucho más dinámico, por eso es tan importante convencer, pero no solo a las nuevas generaciones, sino a todos los profesionales, atendiendo los momentos vitales en los que se encuentre”, apunta Luis Blas, quien cree que la movilidad ha de estar asociada a las etapas que tiene una persona a lo largo de su vida. “Uno debe ser sexy a la entrada, durante su estancia en la empresa y a la salida. Con las turbulencias del mercado, antes necesitabas a gente con capacidad para resistir y ahora lo que se requiere es talento para construir. Las nuevas generaciones tienen menos resistencia al cambio”, prosigue el portavoz de Altadis.

El secreto no es otro que crear talento diverso, en función de las necesidades de cada organización. “Nadie sabe qué perfiles profesionales ni de talento se van a demandar en el futuro, para ello hay que darle agilidad y dinamismo al sistema de educación actual”, opina Belén Díaz. De momento, así lo cree Pablo Flores, hay que estar a todo y en todo a la vez, “enamorando a la gente, motivando”. Porque el reto no es otro, señala Pablo Urquijo, que estar en guardia, “en constante aprendizaje”.

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