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Steven Mnuchin & Jamie Dimon: dos banqueros para Trump

Muchas voces vaticinan que, dada la cercanía de Mnuchin con Trump, este se decantará por la opción menos atractiva para Wall Street

Steven Mnuchin & Jamie Dimon, candidatos a secretario general del Tesoro de EE UU.
Steven Mnuchin & Jamie Dimon, candidatos a secretario general del Tesoro de EE UU.

Hasta la madrugada del 9 de noviembre, Donald Trump había prometido ir contra el establisment, al que ha acusado tantas veces de haber llevado a la crisis a muchos estadounidenses. Como parte de esta casta, atacó también a los fondos de inversión y a grandes entidades financieras como Goldman Sachs. “Los responsables de los fondos no construyeron este país. Son hombres que cambian papel y tienen suerte”, afirmó en la CBS. Sin embargo, al igual que sus discursos han adquirido un tono más calmado desde que ya es presidente electo, el líder republicano parece haber cambiado de opinión sobre estos hombres de negocios y podría confiar la suerte de su Gobierno a alguno de ellos. Los nombres que se barajan como candidatos a secretario del Tesoro de EE UU son un ejemplo de esto: Steven Mnuchin (EE UU, 1963) y Jamie Dimon (EE UU, 1956). El primero, responsable financiero de la campaña de Trump, con una carrera de 17 años en Goldman Sachs y cofundador de un fondo que se hizo con uno de los grandes bancos quebrados en la crisis. El segundo, presidente ejecutivo de JP Morgan desde 2005 y exmiembro de la junta directiva de la Reserva Federal de Nueva York.

La incertidumbre imperante en Wall Street desde el miércoles podría calmarse si el elegido fuera este último, pero esta opción parece poco probable. Según Reuters, un miembro del equipo del presidente electo se habría puesto en contacto con Dimon para averiguar si estaría interesado en el cargo. Su respuesta se desconoce, pero en anteriores ocasiones el banquero ya expresó su negativa a esta posibilidad. Entre otras razones, el motivo de este rechazo podría tener que ver con su ideología; en el pasado se ha declarado claramente demócrata y en septiembre mostró su deseo de que Hillary Clinton llegara a la Casa Blanca.

Este americano, casado y con tres hijas, sí ha mostrado interés en la política, aunque en posiciones más elevadas. “Me encantaría ser presidente de Estados Unidos”, afirmó recientemente en el Economic Club of Washington. “Hasta la llegada de Trump, se decía que nunca verías a un empresario rico sin experiencia en política como presidente. Es obvio que era un error”, subrayó.

Su candidatura a la secretaría general del Tesoro ya ha sido barajada en anteriores ocasiones, pero dado el papel protagonista que JP Morgan y sus hipotecas basura tuvieron en la crisis y el resentimiento que los ciudadanos guardan a los banqueros por este motivo, sus posibilidades han disminuido. De hecho, en 2013, el propio Trump llamó a Dimon “el peor banquero de los Estados Unidos”.

No obstante, Mnuchin tampoco encaja como un candidato adecuado a este puesto y también ha tenido enfrentamientos con el presidente electo. Hace ocho años, Trump demandó al fondo de este empresario, Dune Capital Management, además de a otros inversores, en un intento de ampliar el préstamo para la construcción de su hotel de lujo y bloque de apartamentos en Chicago. La demanda quedó finalmente en papel mojado tras llegar a un acuerdo privado. Al igual que Dimon, Mnuchin ha apoyado también a Hillary Clinton: aportó 7.000 dólares para su campaña a la presidencia de 2008. Además, su firma de inversión nació como una escisión de SFM Capital Management, un fondo respaldado por George Soros. Mnuchin trabajó como consejero delegado durante varios meses con Soros, quien, a su vez, ha donado 13 millones de dólares para la campaña de Clinton.

Pese a estas diferencias, el que será presidente de Estados Unidos a partir del próximo 20 de enero decidió el pasado mes de mayo convertirle en el responsable financiero de su campaña. “Steven Mnuchin es un profesional del más alto nivel con una larga y exitosa carrera financiera”, afirmó entonces. A los 17 años pasados en Goldman Sachs –su padre, Robert Mnuchin, fue uno de los grandes banqueros de la firma durante más de tres décadas– hay que sumar su paso como vicepresidente por el fondo ESL, propiedad de Eddie Lampert, antiguo compañero de habitación en Yale. Su etapa como CEO en el fondo de Soros y la creación de Dune Capital Management, junto a Daniel M. Neidich y Chip Seelig, excompañeros de Goldman Sachs, completan su exitosa trayectoria en el mundo de las finanzas.

Tanto Jamie Dimon como Steven Mnunchin representan aquello contra lo que Donald Trump ha luchado durante estos meses de campaña y aquello por lo que los estadounidenses han preferido votar al empresario republicano sin experiencia en política en lugar de a la demócrata Hillary Clinton. Hasta el 20 de enero, aún hay un largo camino y podrían surgir nuevos candidatos. Sin embargo, muchas voces vaticinan que, dada la cercanía de Mnuchin con Trump, este se decantará por la opción menos atractiva para Wall Street como nuevo secretario del Tesoro.

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