Mercado Laboral

La educación, clave del empleo

Los universitarios tienen una tasa de paro del 11,6%, la mitad que la media española

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El nivel de estudios alcanzado es determinante a la hora de encontrar empleo de calidad y salarios más altos. Según la última Encuesta de Población Activa, la tasa de paro entre los universitarios es de un 11,6%, frente a la media del 20%. A medida que la formación disminuye, aumenta el paro. Así, más de una cuarta parte de quienes no acabaron la Educación Secundaria Obligatoria están desempleados.

La formación es clave para lograr un hueco en el mercado laboral. La tasa de paro varía mucho según el nivel de estudios alcanzado. En el caso de los considerados analfabetos, el 43,07% está desempleado, un porcentaje que se va reduciendo a medida que se amplía la formación. Siguiendo este parámetro, el 38,15% de aquellas personas con estudios incompletos se encuentra desocupada. La tasa continúa cayendo en aquellos con educación primaria (33,15%) y se reduce al 26,7% para aquellos con la primera etapa de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

En los activos que completan el segundo ciclo de la ESO el desempleo es algo mayor entre aquellos con orientación profesional (21,06%), que incluye la formación profesional de grado medio, frente a aquellos con orientación general (19,10%). Pero en la cumbre formativa, entre los universitarios, solo el 11,6% engrosan las filas del paro, frente a una media nacional del 20%.

De la aparente contradicción que se produce al haber más paro entre las personas con formación profesional de grado medio que sin ella, se deduce que no necesariamente “a más formación, menor paro”. También hay que acertar con el enfoque de los estudios escogidos, ya que al especializarse también se pierden oportunidades laborales.

Esta misma realidad queda reflejada en la encuesta del INE sobre Inserción Laboral de Titulados Universitarios, que incluye las titulaciones con mayor tasa de empleo en 2014. Las que menos desempleados tienen son las ingenierías, frente a las humanidades que tienen menos éxito laboral. Así, por ejemplo, entre las que más oportunidades de colocación brindan hay que destacar la ingeniería en automática y electrónica industrial, sin parados; medicina, con un 0,6%, e ingeniería en electrónica, con un 1,4% de paro. Por el contrario, las titulaciones con mayor porcentaje de paro fueron filología francesa (45,4%), filología árabe (44,5%) y navegación marítima (42,3%).

Una posible explicación a la desigualdad en el empleo expresada en esta encuesta puede ser el mayor ajuste entre la oferta de ingenieros y médicos y la demanda del mercado. A ello se suma el mayor número de titulados en humanidades que en ingenierías, tanto por la alta nota de corte para acceder a estas carreras técnicas como por el mayor nivel de estudios exigido durante los mismos, lo que reduce el número de universitarios que completan estas titulaciones. Por ejemplo, la nota de corte para acceder a la Ingeniería en Automática y Electrónica Industrial oscila en torno al 10 en el curso 2016/2017, mientras que la de filología árabe es de 5.

El nivel de estudios influye a su vez en la calidad de empleo a la que se puede optar. Según la Encuesta Anual de Estructura Salarial del año 2014, que elabora el INE, los licenciados universitarios percibieron un salario anual de 35.493,89 euros, superior en un 55,3% al salario medio. Por su parte, la remuneración de los trabajadores sin titulación o que no habían completado los estudios primarios fue de 14.384,24 euros anuales, un 37,1% inferior al salario medio.

En la cola del paro también hay diferencias por edades. Aunque el porcentaje de paro se concentra en el 63,52% de los jóvenes de 16 a 19 años, siete de cada diez jóvenes en esa franja de edad se encuentra cursando estudios, de ahí que la tasa de paro sea tan elevada. El mayor porcentaje se concentra en los menores de 34 años, y a partir de esa edad se mantiene entre el 15% y el 18%. Esta diferencia también se refleja en el salario anual de los trabajadores de 20 a 24 años (11.835 euros) un 27% inferior al de los trabajadores de entre 55 y 59 años (27.360,02).

3,4 puntos más de paro entre las mujeres

La diferencia de paro por sexo es de 3,41 puntos en este segundo trimestre de 2016. De los hombres activos, el 18,41% están parados según la Encuesta de Población Activa, frente al 21,82% de mujeres. Esta brecha ha variado en años anteriores, llegando a desaparecer en 2012, con un 0,07% más de hombres parados que de mujeres. La causa principal fue el desempleo generado en el sector de la construcción, de mayoría masculina. Además, en muchos hogares el desempleo de los hombres se tradujo en una búsqueda de empleo más intensa por parte de las mujeres. Para paliar la destrucción de empleo masculino, en su mayoría de carácter fijo, las mujeres aceptaron empleos de menor calidad, con contratación temporal masiva y a menudo en contratos a tiempo parcial. Con la recuperación económica, la separación por género en el paro ha vuelto a aumentar. La diferencia de oportunidades laborales según el género se mantiene entre los titulados universitarios, ya que con menos titulados desempleados (9,94%) que tituladas (13,09%).

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