La política de inmigración del magnate pondría en jaque a Latinoamérica

Trump ataca la recuperación de los mercados emergentes

Promete deportar a todos los inmigrantes ilegales e incautar sus remesas

Donald Trump, posible candidato a la presidencia de Estados Unidos.
Donald Trump, posible candidato a la presidencia de Estados Unidos.

La campaña electoral en Estados Unidos está siendo de todo menos aburrida. El excéntrico candidato republicano Donald Trump escandaliza a propios y ajenos con sus declaraciones y, en su intervención del martes, planteó una amenaza oculta a los mercados emergentes en forma de promesas de repatriación masiva de los inmigrantes ilegales y de incautación de las remesas que envían a sus países de origen.

"Las remesas benefician a los países receptores, ya que reducen sus déficits por cuenta corriente y tienen un impacto positivo en el consumo interno y el crecimiento, aunque algunos estudios señalan también cierto impacto negativo debido al aumento de la desigualdad en las rentas o a la posibilidad de apreciación de la divisa, lo cual reduce la competitividad de las exportaciones", analiza Claudia Calich, gestora del fondo M&G Emerging Markets Bond y especialista en mercados emergentes.

La experta ha elaborado un informe en el que identifica los efectos que tendría sobre la deuda de México, El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana que Donald Trump se convirtiera en presidente de los Estados Unidos y cumpliera sus promesas en relación a la inmigración y a la incautación de las remesas. "Aunque la retórica de Trump se ha concentrado en México por ser el país de donde procede el mayor porcentaje de inmigrantes ilegales de EE UU, los más perjudicados serían Honduras y El Salvador, cuyo PIB caería en el orden del 13,2% y el 8%, respectivamente", señala Calich.

Ambos países tienen una proporción mayor de remesas en relación a su PIB y los ingresos en cuenta corriente, porque su proporción de inmigrantes ilegales es mayor respecto al tamaño de su economía y de su población. Por su parte, explica la experta, México se vería mucho más perjudicado si se renegociara el acuerdo de comercio libre del NAFTA, ya que su economía depende mucho más de las exportaciones a Estados Unidos que de las remesas de expatriados.

"Mayores déficits por cuenta corriente conducirían a una combinación de divisas más débiles, mayores niveles de endeudamiento y una deflación de los precios nominales en el caso de El Salvador, que es un país muy dolarizado", explica la gestora.