El objetivo de los coches eléctricos es el doble cero: cero emisiones y cero accidentes

Antolin y Gestamp, al éxito por la innovación

La inversión en I+D+i, claves para el triunfo a largo plazo.

Fábrica del grupo Antolin en Burgos.
Fábrica del grupo Antolin en Burgos.

Los coches eléctricos de Nissan, los más vendidos del mundo, o el caso de Grupo Antolin, que ha conseguido situarse en la élite mundial de la innovación en automoción. Son dos de los casos de éxito presentados el pasado 10 de noviembre en la sede del Icex en Madrid, durante el Fórum de Automoción organizado por la Cámara de Comercio Británica en España en colaboración con las asociaciones españolas del sector, Anfac y Sernauto.

Grupo Antolin es una multinacional española nacida en Burgos que diseña y fabrica componentes y módulos para el interior del automóvil y que ha conseguido llegar al top ten mundial en innovación invirtiendo durante más de 20 años el 3% de su facturación en I+D+i.

Mauricio Vermeulen, director comercial del grupo en Reino Unido, señaló que han reforzado su presencia allí “industrialmente y en el sector premium”, tras la compra de la división de interiores del grupo canadiense Magna.

El 3% de su presupuesto anual invierte Grupo Antolin en I+D+i desde hace más de 20 años

Ahora están trabajando con materiales como el aluminio, el magnesio o los plásticos –cuyas propiedades en los últimos 10 años han cambiado mucho– para reducir el peso del automóvil, y de ese modo, reducir el consumo y las emisiones de CO2. “Hemos integrado el plástico en componentes que antes eran impensables”, comenta.

Otro de los casos presentados fue el de los vehículos eléctricos de Nissan, de la mano de Juan Luis Plá, responsable de relaciones institucionales de la compañía en España. El turismo Nissan Leaf, fabricado en Reino Unido, es el más vendido del mundo.

Otro de sus productos, la furgoneta e-NV200, se fabrica en Barcelona.“Aún tiene cifras inferiores, lleva poco en el mercado”, aclara. Plá resalta que hay una “tendencia clara a mejorar el impacto en las grandes ciudades”. Este tipo de vehículos “todavía está en márgenes de costes superiores a las convencionales” y cree que “es necesario el apoyo de las Administraciones”.

Con todo, ya hay países nicho de mercado en los que es “perfectamente competitiva”. En Reino Unido, la electricidad ha llegado a los coches antes que en España.“Estamos trabajando para hacer posible que el vehículo sea capaz de conseguir la meta del doble cero: cero emisiones y cero accidentes”, destaca. A su juicio, la conducción autónoma va a reducir la siniestralidad.

La figura del vehículo eléctrico no se puede entender sin el concepto de smart city. “Todo conectado: carretera, ciudad, coches. Todo es conectividad, economía colaborativa (Uber, etc.). Hay que asumir que ese talento tiene que llegar al sector para desarrollarse”, explica. En ese sentido, la alianza Nissan-Renault en movilidad eléctrica “no tiene vuelta atrás.”

La empresa española Gestamp, que produce elementos metálicos, presentó también su proyecto de formación en Reino Unido, donde han trabajado con universidades para identificar las necesidades del sector.

El auge del reciclaje de piezas

Mesa redonda del Foro de Automoción, organizado por la Cámara de Comercio Británica, Anfac y Sernauto.
Mesa redonda del Foro de Automoción, organizado por la Cámara de Comercio Británica, Anfac y Sernauto.

Reaprovechar las piezas para fabricar componentes de automoción de forma más barata es la nueva tendencia en el sector. Joaquín Bencomo, director de área de recambios de la multinacional de componentes GKN, describió en el Fórum de Automoción británico-español el auge del remanufacturing, que consiste en coger una pieza usada, desmontarla, verificar si cumple las especificaciones del producto, cambiar las partes defectuosas y volver a venderla.

“Con el remanufacturing, por cada kilogramo de material reciclado se reducen de media las emisiones en un kilo de dióxido de carbono”, explica Bencomo. “Además de ser intensivo en mano de obra, favorece la reindustrialización y aumenta nuestra competitividad frente a los recambios procedentes de países emergentes”, precisa.

El directivo menciona también que en Reino Unido, los recambistas disponen de acceso al código VIN (número de chasis) ligado a la matrícula del vehículo. Con esa posibilidad se mejora “la competitividad del sector”, ya que permite identificar más fácilmente la pieza que se debe sustituir. “En España no se ha conseguido que la DirecciónGeneral de Tráfico dé acceso a esa información. Son barreras a la competitividad”, remacha.

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