Entrevista con Asbjorn Trolle, gestor del fondo Nordea 1 - Stable Return

“Preferimos los bonos y acciones de EEUU a los europeos”

El fondo ha rentado un 4,5% de media anual desde su lanzamiento en 2005

Tiene en cartera bonos británicos, estadounidense y grandes compañías norteamericanas

Asbjorn Trolle, gestor del fondo Nordea 1 - Stable Return Fund.
Asbjorn Trolle, gestor del fondo Nordea 1 - Stable Return Fund.

Nordea 1 – Stable Return Fund es el ABBA de los fondos de inversión. Su buen hacer lo ha convertido en el mayor superventas del gran grupo financiero de escandinavo. La propuesta de gestión multiactivo que se desmarca de la tendencia de los mercados ha atraído a inversores de todo el mundo, hasta sumar un patrimonio de 7.777 millones de euros.

Su principal responsable, Asbjorn Trolle Hansen, —gestor de carteras y responsable del equipo multiactivos de Nordea— recuerda que justo ahora se cumplen 10 años del lanzamiento del fondo, y que en este difícil periodo han logrado demostrar una importante solidez, capeando de manera notable la crisis financiera mundial de 2008 y la posterior crisis de la deuda pública.

“Crece la demanda de estos productos”

Asbjorn Trolle recuerda que durante los últimos años los inversores más conservadores han tenido en los fondos de renta fija una alternativa idónea para preservar su patrimonio y obtener buenas rentabilidades, pero ese escenario ha desaparecido.

“La gente estaba acostumbrada a lograr un 2% o un 3%, de rentabilidad sin asumir riesgos, pero ya no es posible. Algunos de estos inversores puede resultarle atractiva nuestra estrategia, porque en Europa ya no se van a ver esos retornos durante mucho tiempo”, apunta.

El fondo Nordea Stable ha registrado importantes entradas de dinero durante los últimos dos años, de personas atraídas por una estrategia que trata de obtener un cierto nivel de rentabilidad en cualquier entorno de mercado. “El producto ha demostrado que tiene calidad, que lo hace mejor que sus competidores, pero habría sido impensable el crecimiento que hemos tenido si la demanda genérica de esta tipología de fondos no se hubiera disparado”, apunta.

Respecto a la tipología de los inversores, es una mezcla de institucionales (planes de pensiones, family offices...) y de inversores particulares, especialmente los provenientes de banca privada, que han entrado en el producto por el consejo de un especialista en la selección de fondos.

Para lograr mejorar los retornos, una de las estrategias aplicadas es meter la parte de liquidez del fondo en bonos convertibles muy seguros “como alternativa a la renta fija”.


¿Qué rentabilidades ha logrado el Nordea 1 - Stable Return Fund desde su lanzamiento en 2005?

El rendimiento medio anual durante esta década ha sido del 4,55%, algo notable teniendo en cuenta todo lo que ha sucedido en este periodo. Más allá de la cifra, lo importante es nuestro compromiso de preservación del capital, que se evidencia en que a partir de 2009 hemos conseguido rentabilidades anuales positivas en cada uno de los ejercicios.

Con un entorno de tipos cero, ¿qué rendimientos confían en conseguir en los próximos años?

Para un periodo de tres años, confiamos en mantener una rentabilidad media anual del 5%. Las acciones, que representan la mitad de nuestra cartera, pueden aportar un retorno del 7%, que se traducirá en una aportación del 3,5% anual para el fondo. Los bonos americanos, por su parte, pueden ofrecer un rendimiento del 2,5%, lo que aportará otro 1,25% al fondo. Así que un 4% o 5% es un rendimiento con el que estaríamos cómodos. Es un retorno atractivo teniendo en cuenta este entorno de tipos bajos.

¿Cuál es su estrategia en renta fija?

Una de nuestras convicciones es que los bonos alemanes no puede aportar mucho a nuestra cartera: ni ofrecen tipos atractivos, ni mitigarán el riesgo en caso de recesión. En cambio, la deuda soberana de Reino Unido y, especialmente, la de Estados Unidos, tiene mucho más sentido para nosotros. Allí, con la perspectiva de que la Fed va a modificar su política monetaria, podemos esperar tipos de interés del 1,5% y hasta el 2%, en función de la duración. En caso de que se produzca un escenario negativo, como una recesión, la Fed volverá a bajar tipos y eso revalorizará nuestra cartera de bonos, por lo que mitigará el impacto que este acontecimiento tendría sobre nuestra inversión en renta variable.

¿Qué perfil de compañías os gustan más?

Nos gustan más las empresas estadounidenses que las europeas, por sus datos fundamentales. Consideramos que tienen un perfil de menor riesgo. Grupos como Johnson & Johnson o Google cotizan a múltiplos aún interesantes y tienen unos ingresos muy recurrentes, muy predecibles. Creemos que no están caras. Hay más compañías norteamericanas con este perfil de bajo riesgo, que compañías europeas. Este tipo de inversiones ayuda a proteger el capital de la cartera.

¿Como resumiría los objetivos y la estrategia del fondo?

Intentamos preservar el capital en un horizonte de tres años, aportando un plus de rentabilidad. Intentamos equilibrar apuestas que puedan funcionar bien en un entorno recesivo, junto con otras que se desenvuelvan en un entorno de crecimiento. No pretendemos tener una clarísima visión macroeconómica, sino equilibrar riesgos, maximizar los retornos con buena diversificación. Por ejemplo, contemplamos qué pasará si el BCE cambia su política monetaria o si se frena el crecimiento de China, valoramos cómo afectarían estos escenarios a la posición del fondo y tratamos de analizar cómo reasingar el riesgo en función de la probabilidad asignada a cada uno de estos escenarios.


¿Temen el referéndum británico sobre la pertenencia a la UE?

Siempre va a haber acontecimientos inesperados, este es la única gran certeza que podemos tener. El cómo evolucionará Europa depende de decisiones políticas que escapan de nuestro alcance. Lo importante es tener presentes estos escenarios y estar preparados por si se acaban produciendo.


¿La política de tipos cero está distorsionando los precios de los activos financieros?

Los tipos de interés de los bonos son un reflejo de las perspectivas de crecimiento a largo plazo. En el caso de Europa, estas perspectivas son muy modestas. Tal vez un bono al 0,5% ofrece un rendimiento muy bajo, pero revela lo que pasa con la economía.

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