El escándalo llega a los motores de gasolina

Ocho superventas de VW tienen emisiones de CO2 irregulares

Uno de los modelos de Volksvagen afectados por el nuevo escándalo.
Uno de los modelos de Volksvagen afectados por el nuevo escándalo.

Ocho modelos del grupo Volkswagen están bajo la lupa de la empresa en este momento. La automovilística ha detectado “irregularidades” en la certificación de sus emisiones de dióxidio de carbono (CO2), lo que puede implicar que estén violando las normas medioambientales europeas. Según un portavoz alemán de la compañía, estos modelos son los Volkswagen Golf, Polo y Passat; los Seat Leon e Ibiza, los Audi A1 y A3 y el Skoda Octavia.

Y no son solo diésel. El ministro de transportes alemán, Alexander Donbrindt, declaró que la compañía le había asegurado que entre los 800.000 vehículos con irregularidades relacionadas con el CO2 hay 98.000 automóviles propulsados con gasolina. Según el portavoz alemán, citado por Bloomberg y Efe, los motores afectados en la mayor parte de los casos son diésel 1.4, 1.6 y 2.0 TDi pero que hay un motor específico 1.4 de gasolina en el que también hay irregularidades.

La compañía ha apuntado que solo se trata de 800.000 coches frente a los 11 millones de vehículos afectados por la manipulación de las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx). Sin embargo, los modelos señalados son de los más vendidos en Europa y entre todos, sólo en los nueve primeros meses del año, ya se han comercializado más de 1,45 millones de vehículos.

La empresa no ha especificado aún si esta irregularidad solo afecta a motores con una especificación técnica concreta, si hay un software instalado o es un error de medición ni a cuánto asciende el desvío entre lo declarado y lo que emite efectivamente este vehículo.

Solo realiza una primera valoración económica: 2.000 millones de euros para hacer frente a las consecuencias de este nuevo escándalo que se suman a los 6.700 millones de euros provisionados para hacer frente a la manipulación de los motores. La compañía ya ha perdido un tercio de su valor en Bolsa desde que se desatase el escándalo de las emisiones el pasado septiembre.

Además del anuncio que la propia Volkswagen hizo el martes, la propia Seat confirmó ayer que sus vehículos están entre los 800.000 vehículos con irregularidades relacionadas con el CO2. El portavoz de la compañía descartó concretar marcas y modelos ni cuántas unidades, pero sí ha señalado que son “mayoritariamente diésel”.

El nuevo presidente de Seat, Luca de Meo, canceló por la mañana la conferencia que estaba previsto que pronunciara en el XXX Encuentro de Automoción de IESE debido a estas nuevas informaciones.

La preocupación crece en la plantilla

En medio del escándalo, la intranquilidad de la plantilla crece. El presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, afirmó ayer que las nuevas “irregularidades” detectadas han aumentado la “preocupación” y la “incertidumbre” entre los trabajadores de Seat. Carnero explicó a Efe que este nuevo descubrimiento, en el que está implicado Seat, “complicaría mucho más las cosas” para la empresa.

“Estamos más preocupados que antes”, dijo Carnero, más aún cuando se está a la espera de que se acaben de concretar las inversiones del grupo en España.

En principio, la próxima semana se celebrará una nueva reunión del grupo de coordinación y seguimiento de las inversiones de Volkswagen en España, en la que participan los ministerios de Industria y Empleo, representantes de los gobierno de Cataluña y Navarra, y los sindicatos UGT y CCOO, con representantes de Volkswagen y Seat.

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