Ahorro privado para el futuro
Tres productos sobre los que construir un plan para la jubilación

Tres productos sobre los que construir un plan para la jubilación

Para dibujar nuestra jubilación existen varios productos o vehículos de inversión que pueden ayudarnos a obtener un ahorro satisfactorio y planificar nuestro patrimonio futuro. El objetivo principal de esta planificación consiste en saber con la mayor exactitud posible el capital que dispondremos en la fecha futura. Con el fin de seleccionar qué herramientas se adaptan mejor a nuestras necesidades, explicaremos las características de los siguientes productos que son los óptimos para realizar un plan para la jubilación: Fondos de pensiones, Fondos de Inversión, y emisiones de Renta Fija.

Fondos de pensiones

Empezaremos con el producto que tradicionalmente nos viene a la mente cuando uno piensa en planificar su jubilación: los fondos de pensiones. Los fondos de pensiones son una herramienta que permite al inversor hacer aportaciones periódicas para recuperarlas una vez empiece su jubilación, estando el capital no disponible hasta ese momento excepto para el caso de acontecimientos extraordinarios como desempleo de larga duración, desahucio o muerte. Además, desde el 1 de enero de 2015 se puede recuperar capital aportado sin ninguna justificación siempre y cuando hayan pasado diez años desde su apertura y sólo para el dinero aportado desde el 1 de enero del 2015.

Otra de las particulares de los fondos de pensiones es que su exposición al riesgo está controlada en muchos casos por su limitación en inversiones en renta variable y unos mínimos de diversificación de su cartera. La principal ventaja que presentan los planes de pensiones es que cuentan con interesantes beneficios fiscales, ya que al tributar como rendimientos netos de trabajo permite una reducción en la base del impuesto del IRPF. Hasta la reforma fiscal puesta en vigor el 1 de enero de 2015 había un límite de aportación anual de hasta 10.000€ para menores de 50 años o de 12.500€ para mayores de 50 años. Con la nueva reforma fiscal, este máximo se reduce a 8.000€, independientemente de la edad.

Fondos de inversión

Si lo que desea es disponer de una liquidez mayor y de un retorno potencialmente más elevado, puede optar por los fondos de inversión, pues que se puede disponer del capital de sus ahorros en un máximo de tres días. Por otro lado, los fondos no tienen un máximo de exposición a la renta variable, por lo que le permiten asumir un riesgo mayor y, con ello, un beneficio potencial más elevado. Existen multitud de fondos con diferentes exposiciones al riesgo, desde los más conservadores que invierten en activos del mercado monetarios, hasta los más agresivos con la totalidad de la inversión en activos de renta variable con una alta volatilidad.

Son una muy buena opción, sobre todo si no puede beneficiarse de las ventajas fiscales de los planes de pensiones (en caso de haber ya superado el máximo permitido a deducir).

Emisiones de renta fija

Como alternativa a planes de pensiones y fondos de inversión, recomendamos una tercera opción; una cartera compuesta por bonos públicos y corporativos con diferentes vencimientos en función de la edad del inversor. Existen bonos con vencimiento a 30 años o más. Esta tipología de activos no está muy extendida entre los inversores particulares, ya que generalmente no son ofrecidos por la banca comercial, habiendo sido coto vedado de la banca institucional. Aunque su cotización es diaria y por tanto el rendimiento varia a diario, su retorno es fijado en su emisión (TIR a vencimiento), con lo que sabemos de antemano cual va ser nuestro capital y rendimiento a vencimiento.

En definitiva, para hacer una buena planificación de la jubilación es recomendable estudiar las diferentes opciones que se ofrecen y seleccionar las adecuadas en función de las necesidades de cada persona.

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