El Foco

¿Qué puede hacer la empresa contra el cambio climático?

El cambio climático es un reto de enorme magnitud al que debe dar respuesta nuestra generación. Se necesita la colaboración de todos para evitar que el aumento de temperatura global supere el umbral que nos abocaría a consecuencias catastróficas tanto a nivel ecológico, como económico y social. En este escenario cada sector tiene que ofrecer su contribución, siendo los gobiernos una parte imprescindible para crear el marco que incentive un desarrollo bajo en carbono. Y precisamente en estos días se encuentran en la COP20 que se celebra en Lima (Perú) preparando el borrador para el nuevo acuerdo climático global que deberá ultimarse el próximo año en París (Francia).

Las empresas tienen un papel determinante en la lucha contra el cambio climático, ya que las emisiones relacionadas con su producción industrial o las procedentes del consumo de energía producen un aumento de Gases de Efecto Invernadero (GEI), que son los responsables del calentamiento global. Por esta razón, las empresas son actores clave a la hora de aportar soluciones para mitigar el cambio climático.

Las empresas son actores clave a la hora de aportar soluciones para mitigar el cambio climático

En WWF llevamos 15 años trabajando con el sector empresarial a través del programa internacional Climate Savers, mediante el cual empresas líderes se comprometen a ser las mejores de su sector en la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero y el uso más eficiente de energía, así como a influir en el mercado favoreciendo las energías renovables e impulsar políticas de desarrollo bajo en emisiones. En el programa Climate Savers participan empresas líderes como Coca-Cola, Volvo, Sony, SKF, HP, Resolute y Nike.

El cambio climático provocará cambios significativos en los mercados y sectores en los que operan las empresas. Climate Savers ayuda a las empresas a estar mejor preparadas para hacer frente a estos cambios. La reducción del consumo de energía, por ejemplo, no sólo reduce las emisiones directas e indirectas de CO2, sino que también disminuye la dependencia de los recursos energéticos y por tanto las hace menos susceptibles a las fluctuaciones de los precios energéticos.

La intención del programa es inspirar un cambio en el pensamiento sobre soluciones climáticas en las empresas y animarles a transformarse en líderes de un desarrollo bajo carbono, actuando como agentes de cambio dentro de su esfera de influencia. Esto sitúa a las empresas que participan en mejores condiciones para evitar los posibles riesgos relacionados con el precio del carbono.

La última evaluación realizada sobre el impacto del Programa Climate Savers muestra que las empresas participantes han reducido sus emisiones de CO2 en más de 100 millones de toneladas desde el inicio del programa.

Ahora, es más estratégico que nunca liderar la transformación hacia una economía baja en carbono

Desde WWF también luchamos para acabar con las subvenciones a los combustibles fósiles a través dela campaña ‘Usa tu poder’, en la que pedimos a los gobiernos y a las empresas de todo el mundo que dejen de subvencionar el gas y el petróleo e inviertan en futuro. Para nosotros, las energías renovables y la eficiencia energética son la solución que nos permitirá hacer frente al problema global del cambio climático.

Todo ello, encaminado a cambiar el actual modelo energético por uno que sea sostenible, limpio y respetuoso con el medio ambiente. Por ello, apostamos por un modelo 100% renovable para 2050, basado en las energías renovables, la generación distribuida y el autoconsumo energético, así como en el ahorro y la eficiencia energética, con un modelo de ciudad sostenible e inteligente.

Uno de los aprendizajes centrales de las empresas con las que WWF ha trabajado es que la instrumentación de medidas de eficiencia energética y la transición a energías renovables no coarta su crecimiento, sino que contribuye a su liderazgo.

En este sentido, está claro que las empresas del sector renovable aportan muchos beneficios tanto a la sociedad como a la economía. Por ejemplo, generan empleo de calidad, contribuyen al PIB y ayudan a mejorar la balanza comercial española, al disminuir la factura en importaciones de combustibles fósiles, que ya asciende a 45.000 millones de euros al año.

WWF aborda su trabajo con empresas no únicamente como un actor indispensable en la reducción de GEI, sino más ampliamente como proveedor de soluciones innovadoras. También colaboramos con las empresas pioneras en la lucha contra el cambio climático para influir en la evolución del mercado o de políticas mediante la promoción de su visión, soluciones y logros.

El sector empresarial se caracteriza por su dinamismo y la adaptación a los cambios. En este momento es más estratégico que nunca liderar la transformación hacia una economía baja en carbono ya que resistirse solo conllevará mayores riesgos para el propio negocio y la sociedad. Las empresas pioneras serán las que se posicionen adecuadamente en el nuevo tablero de juego y por tanto tendrán ventajas competitivas, al tiempo que contribuirán a afrontar el problema del cambio climático, dejando así un buen legado por el que serán reconocidos tanto por sus clientes actuales como por las generaciones futuras.

Juan Carlos del Olmo es secretario general de WWF España.