El indicador cae 19 milésimas el día después de Draghi

El BCE alimenta las caídas del euríbor

Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo, en Fráncfort (Alemania).
Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo, en Fráncfort (Alemania). EFE

Tras los repuntes de marzo y abril, el euríbor retomó las caídas en el mes de mayo, alimentado por las expectativas de medidas por parte del BCE que ayer confirmó su presidente Mario Draghi. Así, el indicador hipotecario por excelencia ha recortado 19 milésimas en tasa diaria, hasta el 0,533%, el día después de la reunión de la institución en la que se rebajaron los tipos de interés hasta el mínimo histórico del 0,15%. Además, colocó en negativo la facilidad de los depósitos, puso en marcha nuevas inyecciones de liquidez y dio cerrojazo a la esterilización de las compras de bonos.

Una decisión que mantendrá la tendencia bajista del euríbor al menos en el corto plazo, según los expertos, que sin embargo no creen que el euríbor pueda bajar mucho más porque el efecto del recorte de los tipos es limitado al estar ya en niveles mínimos.

“El hecho de que las expectativas se hayan cumplido, y más aún, el hecho de que el BCE haya anunciado distintas medidas que han de facilitar el acceso al crédito de particulares y pymes en la eurozona debería traducirse en una reducción aún mayor de la tasa a la que los bancos están dispuestos a prestarse entre sí, impulsando más a la baja al euríbor 12 meses al menos hasta la zona de 0,50% ó 0,52% en el corto plazo”, señaña el analista de XTB, Javier Urones.

Con cinco valores en lo que va de junio, el euríbor arrojaría una media del 0,557%. De cerrarse el mes en estos niveles, supondría una caída del 0,035% sobre la cota de mayo (0,592%) pero estaría 0,05 puntos por encima del registrado en junio del año pasado. Es por eso que las hipotecas a las que les tocara revisión se encarecerían. Para una hipoteca media de 120.000 euros a 20 años y a euríbor más un diferencial del 1%, la subida sería de unos 33 euros al año.

Pero si el euríbor sigue cayendo a lo largo del mes, como prevén los expertos, es probable que las hipotecas vinculadas al euríbor se abaraten de nuevo (siempre y cuando no haya cláusula suelo).

Menor interés en los depósitos

La cara negativa de las medidas del BCE para los ahorradores será la reducción del interés de los depósitos, que ya vienen disminuyendo desde hace unos meses. La Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA por sus siglas en inglés) señala que la medida del BCE, unida al descenso del rendimiento sufrido por los depósitos en los últimos meses, forman un “cóctel explosivo” que también afecta a los particulares.

La rebaja del precio del dinero “resta atractivo a los activos más conservadores”, como es el caso de los depósitos, por lo que los ahorradores particulares tendrán que buscar otro tipo de inversiones si quieren obtener una buena rentabilidad.

La EFPA aconseja que, a la hora de decidir dónde se van a colocar los ahorros, “siempre hay que atender al perfil de cada uno”, se debe tener en cuenta que “no existe el producto perfecto”, y no se puede invertir en algo que no se entiende.

En este sentido, la asociación propone tres alternativas a los depósitos, dependiendo de los conocimientos que tenga cada inversor.

Por un lado, los fondos de inversión son “una vía accesible para todo tipo de bolsillos”, ya que existe una amplia oferta, tienen una elevada liquidez y ventajas fiscales, y permiten diversificar las inversiones para ajustar los riesgos a lo que cada uno desee.

Otra opción se encuentra en la renta variable, ya que “las perspectivas en bolsa para los próximos meses son muy halagüeñas”, pero la EFPA advierte de que no es un activo al alcance de cualquier perfil y comporta un riesgo “importante”.

Por último, para los inversores con mayores conocimientos y más capital, sugiere el mercado de renta fija, que presenta “tipos atractivos pero más arriesgados” en cuanto a la liquidez, en caso de impago de la deuda, y al interés, que puede ser menor porque se esperan tipos a la baja y, por tanto, precios al alza.