IESE y VidaCaixa analizan las necesidades tras la vida laboral

Mujeres vulnerables ante la jubilación

Dos mujeres mayores caminan por una calle de Madrid.
Dos mujeres mayores caminan por una calle de Madrid.

Las mujeres tienen un mayor riesgo de pobreza durante la jubilación debido a que cobran menores sueldos, aportan menos a planes de pensiones, reciben menos prestaciones públicas y privadas y tienen mayor esperanza de vida que los hombres. Esta es una de las principales conclusiones del estudio elaborado por el IESE y VidaCaixa Impacto de las pensiones en la mujer. Jubilación y calidad de vida.

La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo una realidad tanto en España como enla UE. Unadiscriminación que no se debe estrictamente a razones de género, sino que es más bien consecuencia de la realización de diferentes tipos de jornada o de trabajo. La mayoría de conflictos de conciliación entre trabajo y familia se resuelven porque la mujer renuncia durante un periodo de tiempo a un trabajo remunerado o bien reduce su jornada laboral. Esta tendencia se vuelve en contra de la mujer en particular, y de la familia en general, al ver reducida su renta actual y su futura pensión de jubilación.

Aunque la diferencia salarial entre hombres y mujeres se ha ido reduciendo en las dos últimas décadas, enla UE-27esta se sitúa en el 16% y en España, en el 23%. En concreto, en España, el salario medio anual por trabajador en el año 2011, según datos del INE, fue de 22.900 euros; ese año, el salario medio anual femenino representó el 77% del masculino. Además, mientras los hombres han trabajado una media de 43,4 años, las mujeres solo han trabajado de forma remunerada un promedio de 12,8 años, la cifra más baja de Europa.

Por si esto fuera poco, estas desigualdades en el mercado laboral entre hombres y mujeres son perpetuadas y ampliadas por el sistema público de pensiones, al basarse en las cotizaciones que dependen del salario percibido. Menor tiempo en el mercado laboral, menos tiempo de dedicación a un trabajo remunerado e ingresos más bajos que los hombres repercuten directamente en el cálculo de la pensión pública y, en consecuencia, en una disminución de su calidad de vida, haciendo más vulnerables a las mujeres en la etapa vital que requiere una mayor protección, destaca el informe. La brecha en las pensiones es del 39% de media enla UEy del 34% en el caso español.

Planes privados

También producto de la brecha salarial, los hombres aportan un 21% más a planes de pensiones que las mujeres. La aportación media anual es de 2.156 euros en los hombres y de 1.798 euros en las mujeres. En todos los tramos de edad, la aportación media del hombre es superior a la de la mujer. Un hombre entre los 50 y los 65 años aporta a su plan de pensiones privado un 21% más que la mujer en esa misma franja de edad.

Y diferencias sustanciales hay también en las prestaciones que se perciben: las de un hombre mayor de 65 años son un 41% superiores a las que recibe una mujer de la misma edad.

Otro factor a considerar es la feminización de la vejez, el hecho de que la esperanza de vida de la mujer sea cinco años superior a la del hombre. Según las proyecciones del INE, la esperanza de vida al nacer será, en 2021, de 81,2 años para los hombres y de 86,5 años para las mujeres, llegando en2051 a los 86,8 años para los varones y a los 90,8 años para ellas.

Aunque las conclusiones del estudio no son muy halagüeñas, también hay espacio para el optimismo al enfatizar que hay margen de mejora. Por ello se proponen hasta 10 medidas para garantizar los ingresos necesarios por jubilación, que van desde la información sobre la situación real de la futura pensión o la planificación y la complementación de esta hasta desgravaciones por cuidado de hijos o cómputos especiales de cotización por esta tarea.

Pensiones

La sostenibilidad del sistema público de pensiones no dependería de una disminución de la población en términos absolutos. Lo que realmente pone contra las cuerdas su viabilidad es el desequilibrio al disminuir la población menor de 24 años y la comprendida entre los 25 y los 65 años, y el crecimiento del grupo de edad de mayores de 65 años.