La Fed devuelve la tensión a las Bolsas y la renta fija

Los nubarrones que se ciernen sobre los mercados

Los mercados se enfrentan a un nuevo escenario en el que los estímulos de los bancos centrales no serán su sustento

Un corredor de bolsa trabaja en la sede del Korea Exchange Bank en Seúl (Corea del Sur).
Un corredor de bolsa trabaja en la sede del Korea Exchange Bank en Seúl (Corea del Sur). EFE

Los estímulos monetarios no iban a ser para siempre. Los mercados financieros lo sabían y estaban prevenidos, pero llegado el momento de la verdad los temores se han apoderado de los inversores. La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ha vuelto a destapar la caja de los truenos en las Bolsas y también en la renta fija. La relativa calma que se respiraba en los últimos meses se ha esfumado de un plumazo con el anuncio del recorte del programa de compra de bonos –conocido como quantitative easing (QE)– para finales de este año.

El mensaje que lanzó el pasado miércoles el presidente del banco central estadounidense, Ben Bernanke, dejó tocados a los mercados y todavía sigue pasando factura. A los inversores les está costando digerir que los estímulos tocan a su fin y se abre un nuevo escenario a medio plazo, comentan desde Link Análisis. A esto se suma la constatación de que China, uno de los grandes países emergentes, se desacelera, lo que podría dar al traste con los indicios de recuperación de la economía global.

Así las cosas, una oleada de preocupaciones recorre los mercados a uno y otro lado del Atlántico. Y se pueden resumir en tres:

El repliegue de las medidas expansivas desata el pesimismo: Por fin Bernanke clarificó que a finales de año podría comenzar a moderarse el volumen de compra de bonos del país, actualmente en los 85.000 millones de dólares al mes, para concluir de manera progresiva a mediados de 2014. Sus palabras provocaron que el Ibex 35 perdiera el soporte de los 8.000 puntos, y el respaldo del Banco de Pagos Internacionales (BIS) a la Fed ha contribuido a que el selectivo madrileño ya cotice por debajo de los 7.600 (al cierre del lunes), acumulando una caída del 6,7% desde entonces.

En el mercado de deuda, el bono a 10 años se sitúa por encima del 5,1%, un nivel que no se veía desde febrero. Por su parte, la prima de riesgo española –que mide la confianza en la deuda soberana– superó este lunes los 330 puntos básicos marcando máximos desde abril.

Daniel Pingarrón, de IG Markets, explica que la Fed ha avivado los temores a una falta de liquidez en el mercado. “Ha aumentado la percepción del riesgo y ha bajado la percepción de rentabilidad potencial”. Señala que esta situación ya la estaba anticipando la deuda americana –donde la rentabilidad ha subido a niveles del 2,6%, el más alto desde agosto de 2011– y “se ha contagiado a otras deudas consideradas también seguras, como la alemana, y a otras de más riesgo, como la española y la italiana”. Según explica Pingarrón, el hecho de que empeoren todas las deudas ha impedido que la prima de riesgo española escale más y “por eso el diferencial con el bund alemán está contenido”. En Asia, la Bolsa china ha sufrido la mayor caída desde 2009.

Crece el temor a un pequeño 'credit cruch' en China: “La principal perjudicada del cambio de sesgo de la Fed es China”, dijo un miembro del G-20 en septiembre, recuerda José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España. Y precisamente “los inversores han encontrado en China otro factor de incertidumbre que justifica sus ventas”, secunda Link Análisis.

 

Las dudas sobre la estabilidad económica y financiera de China han afectado a su sector bancario, que vive momentos de caos después de que la falta de liquidez haya disparado los tipos de interés interbancarios. Si a finales de mayo se situaban en el 3,5%, la semana pasada subieron a más del 13%. Ayer se moderaron hasta el 6,4%.

“En este país el tipo de interés interbancario lleva días bajo mucha tensión, habiendo repuntado con fuerza y provocando un pequeño credit crunch, algo que parece que está siendo forzado por el Banco Popular de China que, de momento, ha decidido no inyectar nueva liquidez al sistema”, sostiene Link. Y añade: “El Banco Popular de China estaría intentando de esta forma evitar el recalentamiento de la economía, aunque hay muchos analistas que temen que lo que consiga sea lo contrario y la economía de China tenga un “aterrizaje duro”.

Los países emergentes se han colocado entre las principales preocupaciones internacionales, tal y como dijo recientemente la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

Para Campuzano, la Fed “es quizás el detonante” del comportamiento macro de las economías emergentes, con un crecimiento más débil al acostumbrado. “Hay una combinación de factores encima de la mesa que se han gestado en los últimos años: cambio de modelo de crecimiento, excesos de precios de activos y fuerte crecimiento de la demanda interna”, apostilla.

Dudas sobre la solidez de la recuperación: Los expertos aseguran que la decisión de la Fed de ir reduciendo el ritmo de compra de activos se basa en la percepción de que la economía está en el camino de la recuperación. Por tanto, a juicio de los analistas, el trasfondo de la retirada de estímulos que tanto preocupa a los inversores sería bueno: los indicadores económicos empiezan a dar buenas noticias. Sin embargo, los mercados no terminan de confiar en la sostenibilidad de la recuperación, y más cuando la desaceleración de China puede entorpecer cualquier mejoría.

“Parte del optimismo económico de Bernanke descansa en los indicios de cambios estructurales en la economía norteamericana, precisamente dentro del sector manufacturero”, asegura Campuzano.

Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, sostiene que en el último año las inyecciones de liquidez de los bancos centrales han servido de motor a las Bolsas, pero “en un momento dado tienen que empezar a sostenerse por la recuperación de la economía real”. A su parecer, “ya es hora de que la economía tome el relevo a la liquidez sin provocar que caigan las Bolsas”.

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